El delantero Mario Mandzukic abrió el marcador a los 18 minutos de la final entre Francia y Croacia, pero para su desgracia, lo hizo en favor del rival al marcar el gol en propia puerta.

A los 18 minutos, los galos contaron con un tiro libre en la puerta del área producto de una dudosa infracción que les permitió contar con la primera situación clara del partido. Antoine Griezmann acarició la pelota hacia el área y Mandzukic, en su afán por rechazarla, la peinó y la colocó en el palo más lejano del arco defendido por Danijel Subasic.

Con este tanto, Francia se puso en ventaja en la final del Mundial que se disputa en el Estadio Olímpico Luzhniki. Afortunadamente para él, su compañero Ivan Perisic igualó las acciones 10 minutos después.

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