Quedan 53 días para poner fin a un espera de 36 años. Menos de dos meses para que la selección de Perú vuelva a jugar una Copa Mundial de la FIFA.  Son días interminables para un pueblo que ha esperado este momento con muchas ansias. Los minutos y las horas se hacen espesas mientras aguardan al 14 de junio, día en que comenzará  a rodar el balón en Rusia. Pero no es así para Ricardo Gareca. Al entrenador argentino el tiempo le corre diferente porque es el encargado de conformar la lista de 23 jugadores que representará a la selección peruana en su regreso a la élite del fútbol. No es una tarea sencilla.

Dentro de sus opciones, aparece un joven delantero que ha tenido poco rodaje en el último tiempo. Las lesiones le impidieron demostrar todo lo bueno que insinuó en sus inicios. No convierte un gol desde de octubre pasado. Pero a Gareca le encanta. Lo seduce la posibilidad de poder contar con su velocidad, sus regates y sus definiciones en la ofensiva. Lo ha convocado a la Copa América Centenario 2016, también le dio lugar en las Eliminatorias y, pese a su actual nivel, ha confiado en él para los últimos amistosos ante Croacia e Islandia.

Beto Da Silva, de 21 años, una de las máximas promesas del fútbol peruano, es una de los "jugadores fetiches" de 'El Tigre'. Este joven de padre brasileño, quien tuvo un paso por las categorías formativas de ese país y también se terminó de formar como jugador en Holanda, que fue campeón con Sporting Cristal y actualmente juega en Argentinos Juniors como cedido del Gremio, es uno de los favoritos del entrenador de la Bicolor.

En diálogo exclusivo con con Infobae, habló su relación con Ricardo Gareca, sobre sus posibilidades de jugar la Copa del Mundo, la chance de hacerlo junto a Paolo Guerrero y Claudio Pizarro, sus experiencias pasadas, los futuros rivales –Dinamarca, Francia y Australia– y mucho más…

– ¿Cuál es tu primer recuerdo mundialista?

– Yo no he tenido la posibilidad de ver un Mundial con Perú, porque hace muchos años que no íbamos, infelizmente. Pero sé sobre las generaciones que hubo, los jugadores que tuvimos, la calidad que teníamos. Tengo más que nada recuerdos de Eliminatorias y cosas así. Siempre me acuerdo de una narración de Daniel Peredo, que en paz descanse porque falleció hace un tiempo, de un gol de Fano (NdR: minuto 93, un 1-1 ante Argentina en Lima) que creo que fue un gol que emocionó a todo el país, fue muy marcante.

– Comparando aquellos años con el presente, ¿cómo se vive la fiebre mundialista en Perú?

– Hay gente de mi generación que no sabe ni lo que se viene. No sabe la dimensión de lo que estamos por jugar. Los que han visto un Mundial saben lo lindo que es. Se vive mucho, porque como hace tiempo que no íbamos hay una expectativa muy grande. En Perú están ansiosos porque llegue el primer partido. La gente llena la cancha en los amistosos. Es increíble, es algo inexplicable. No veo la hora de que empiece para sentir esa emoción. La gente conmigo siempre ha tenido mucho cariño y se lo agradezco. Desde que me fui siempre me escriben en las redes sociales y cuando vuelvo a Perú, ya sea por la selección o de vacaciones, me paran por la calle. Hay muchos hinchas de Sporting Cristal también que me quieren mucho. Siempre siento el apoyo de la gente y estoy feliz por eso.

– Al ser una de las máxima promesas del fútbol peruano, ¿la gente te transmite algo especial?

– Quiero crecer cada día. Siento que todavía no he alcanzado y estoy lejos de mi máximo potencial. Trabajo día a día. Hoy me toca estar en Argentinos Juniors y quiero demostrar que puedo ser ese jugador que puede quizás en el futuro volver a Europa. Quiero hacer muchos goles en Argentina y poder hacer goles con la selección para poder jugar el Mundial. No sé si me tocará este o el próximo, pero jugar un Mundial con mi selección es mi sueño. Puedo mejorar muchísimo todavía, me falta mucho para ser lo que quiero ser.

– Transitaste las selecciones juveniles siendo importante, ¿cómo llevabas ese rol?

– Siempre hay un poco de presión pero era un sueño poder estar ahí. Cada vez que me llamaban me sentía muy especial, muy querido. Por eso trataba en la cancha de dejar todo. Estuve todos los sudamericanos de menores, donde tuvimos buenos resultados y también tuvimos malos, pero siempre tratábamos de dejar todo. No logramos cosas grandes pero estuvimos muy cerca. La experiencia me ayudó muchísimo a crecer como jugador.

– ¿Qué te aportó tu paso por las categorías menores del fútbol brasileño?

– Las inferiores en Brasil son una de las mejores del mundo. La calidad de jugadores que hay ya desde pequeños es muy grande, como acá en Argentina también. En Sudamérica somos una potencia en lo que es categorías menores. Me ha tocado también conocer las inferiores en Europa, pero las brasileñas son muy fuertes y se ve la calidad de los jugadores desde muy temprano y es por eso que terminan jugando en grandes equipos. Hay muchas exigencia, ya jugábamos con gente en los estadios y eso te ayuda a manejar las presiones. Yo técnicamente mejore mucho, me ayudó mucho a competir con esa clase de jugadores me hizo crecer.

– ¿Qué recordás de tus días de joven estrella en Sporting Cristal?

– Yo la venía peleando hace varios años y tuve mi momento en que empecé a ser goles y era figura, pero nunca se me subió a la cabeza. Cada partido quería hacer un gol más, hasta apostaba con mis amigos de que iba a hacer un gol más y así llegamos a las finales. Conseguí títulos y fue una de las experiencias más lindas que tuve en mi carrera. Espero volver a tener más de esas experiencias, de hacer goles y poder ayudar a mi equipo a conseguir títulos.

– Te fichó el PSV y formaste parte después de la escuela del fútbol holandés, que trae una historia muy importante, ¿cuánto te costó adaptarte?

– Salí de un fútbol que era más técnico y llegué a uno mucho más dinámico. Los holandeses hacen mucho hincapié en la presión y tuve que cambiar muchas cosas para ganarme un lugar. Empecé jugando en el Jong PSV, que era el equipo 'B', porque era muy joven y entonces me costaba. Era un fútbol rápido pero después de una buena pretemporada empecé a destacar y a hacer goles. Me tocó subir al primer equipo, donde jugué algunos partidos, más que nada amistosos. Pero la escuela ahí es increíble. Como jugador uno mejora mucho, ya llega al primer equipo habiendo perfeccionado todos los aspectos y buscan que uno llegue a su máximo nivel.

– Pero no sólo era jugar, también había que vivir en Holanda…

– Sí, la vida era complicada. Hacía mucho frío. No salía de mi casa para nada, prendía todo lo que de calor y me quedaba ahí. De todas formas fue lindo. Había llegado a Europa y era un sueño para mí. Estaba muy enfocado en lo que eran los entrenamientos y en poder lograr mis objetivos. Me manejaba con un poco de inglés, pero por suerte había sudamericanos en el equipo.

– ¿Hubo alguna pelea con los entrenadores?

– Tuve algunas diferencias. Para mí era normal tener un roce con los técnicos. Pasa que los entrenadores en Holanda son muy estrictos y exigen que se haga todo al pie de la letra, yo quizás era un poco más relajado. Pero no lo soy más. Aprendí que yo estaba errado y que tenía que hacer las cosas bien, respetar horarios y ser profesional. Aprendí a ser profesional ahí.

– Cuando tuviste de DT a Philipp Cocu, ¿te habló sobre Jefferson Farfán?

– Sí, claro. Y Jefferson también es muy amigo mío y me habló de él. Cocu me comentaba que era un gran jugador y que trate de hacer las cosas que él hacía, que así me iba a ir bien. Era muy bueno con nosotros los sudamericanos. Como habla español tenía facilidad para hablar con nosotros.

– Llegaste a Holanda siendo '9' y ahí empezaste a jugar de extremo, ¿dónde está la clave para rendir en cada puesto?

– Aprendí a jugar por afuera en Holanda. Yo en Sporting Cristal era '9' o a lo sumo un segundo delantero, pero allá me enseñaron a hacer el ida y vuelta que ellos querían. Me querían por ahí para aprovechar mi "uno contra uno" y mi velocidad. Me costó un poco pero al final lo hice. Me gusta estar cerca del arco, creo que soy buen definidor y eso me da facilidad para jugar por el centro, pero por afuera lo sé hacer muy bien y es el puesto que más me gusta. Puedo recibir con más espacios y encarar.

– ¿Tendrías que haberte quedado?

– Sí, no tengo problema de decirlo, quizás me equivoque en haberme ido tan rápido. Estaba en un equipo muy grande, donde me querían mucho y quizás me apure. Se me pasaban muchas cosas por la cabeza y cuando apareció Gremio, que es un club enorme y donde siempre quise jugar, me apuré. Pero quizás debí quedarme porque el PSV tenía un plan a largo plazo conmigo y quizás ahora estaría jugando ahí. Hay que tomar decisiones, porque así uno aprende, y no me arrepiento de lo que hice porque cada experiencia sirve para aprender. Ahora lo que quiero es demostrar en Argentinos lo buen jugador que soy y lo que algún día demostré.

La relación con Ricardo Gareca, el apoyo al capitán de Paolo Guerrero y su opinión sobre Claudio Pizarro

– ¿Cuánto influyeron las evaluaciones de Ricardo Gareca para que vuelves de Europa?

– También han influido un poco, pero no es que él se alegró mucho de que yo haya vuelto, porque cuando estaba en el Jong PSV jugaba todos los fines de semana. Él sabía que yo me fui de Perú pudiendo haber ido a otra liga de primera división pero decidí unirme al proyecto que el PSV que tenía conmigo y Gareca me tuvo mucho en cuenta, me llamó para jugar las Eliminatorias y creo que lo hice muy bien. No sé qué tanto le habrá gustado la decisión pero él sabe que fui un grande como Gremio. Después vinieron las lesiones, pero eso es independiente. Son decisiones que tuve que tomar pero siempre las hice conversándolas con el 'profe'. Después de unas charlas que tuve que con él ya sé lo que tengo que hacer y lo que no.

– ¿De qué se habla en esas charlas con Gareca?

– Más que todo quiere ver siempre el compromiso de los jugadores con la selección. Él conoce a todo el mundo, ya sabe cómo juega cada uno, independientemente de cómo está en su club y si está jugando o no, ya sabe lo que podemos aportar a la selección. Viene para ver cómo estás, cómo está la vida, algo que creo es muy importante porque es el día a día. A mí vino a preguntarme cómo estaba, por qué tomé mis decisiones y le gustó mucho que haya elegido Argentinos Juniors, un club con mucha historia y que sin dudas me va a ayudar a crecer mucho. Le gustó que venga a un fútbol que esté a la par con el brasileño, que no baje la intensidad del juego. Es una liga muy difícil y el que juega acá puede jugar en cualquier lado. Estoy feliz en Argentinos Juniors.

– ¿Te consideras un jugador fetiche para Gareca?

– Sí, sin dudas, él lo ha dicho y lo dice todo el tiempo. No tengo dudas de que le gusto como jugador. El es un gran entrenador también, sabe mucho y él sabe lo que es bueno para la selección y lo que no. Le ha tocado convocarme como también le ha tocado dejarme afuera. Cada convocatoria yo se la agradezco mucho porque quizás no estoy en mi máximo nivel pero él me conoce y sabe lo que soy capaz de aportar a la selección. Yo sigo en busca de ese nivel para que él no tenga esa duda y esté convencido de que tengo que estar en la selección.

– ¿Cuánto de la clasificación de Perú al Mundial es gracias a Gareca?

– Muchísimo. Fue un proceso largo, han pasado muchos jugadores por la selección y ha costado encontrar el grupo que se encuentra hoy en día. Desde las Copas Américas ya se ha visto un Perú distinto gracias a él. Es un técnico que ayuda a cada jugador muchísimo, que exige el máximo de todos y el compromiso que tiene el jugador peruano con la selección es muy grande. Uno pisa Perú y va a la Videna mentalizado que se vienen partidos importantes, por eso Gareca compromete mucho al jugador con las visitas que nos hace. Gran parte de las mejoras son por él también. A veces juegan unos y a veces juegan otros, pero todos rinden en la cancha. Tener un grupo unido es muy importante, independientemente de las figuras, y él logró conformar ese grupo.

– ¿Sufriste mucho las lesiones mientras Gremio brillaba en la Copa Libertadores?

– Sí, fue muy duro. Fue un año muy duro para mí, Dios mediante no me va a volver a pasar. Tuve lesiones graves, desgarros grandes y no fue sólo uno, fueron tres. No podía competir con mis compañeros, eso me frustró mucho. Empecé a jugar en Gremio y tenía minutos, hice un gol y me volví a lesionar. Eso fue lo que me terminó de tirar para abajo. Sé que pudo haber sido distinto si no me lesionaba y eso es lo que quiero demostrar aquí en Argentinos Juniors.

– ¿Hubo algo positivo para rescatar?

– Volví a Gremio, que es un equipo grande. Hice varios amigos, como Lucas Barrios. Me llevo el recuerdo de un gran grupo. Todavía sigo perteneciendo a Gremio, aquí en Argentina estoy a préstamo. El nacimiento de mi hijo el año pasado también es un lindo recuerdo de Brasil.

– Durante tu lesión te hiciste el tatuaje de "Believe" (Creer), ¿qué historias hay en tus dibujos?

– Muchos son tatuajes religiosos o tatuajes de fe. Todos tienen que ver con cosas que me han pasado en la vida. Tengo los números de las camisetas que he usado, imágenes jugando al fútbol, mi número en la selección. El más importante es la imagen de Dios. Mi edad. El nombre de mi hijo, el de mi señora. Y algunas cosas que no sé porque me las hice, pero me gusta poner en mi cuerpo cosas que van sucediendo en mi vida.

– ¿Hablaste con Paolo Guerrero sobre su sanción? ¿En qué condiciones va a llegar al Mundial?

– No hablé con él. Participé en el grupo que tenemos todos para mantenernos en contacto, le mandé el apoyo como todos los compañeros. Le escribí para darle mi apoyo. Es un momento muy difícil para hablar, más porque es previo a un Mundial que es el sueño máximo que tiene Paolo. Dejarlo afuera sería algo muy complicado. Dios quiera que pueda estar porque se lo merece, es uno de los que más se lo merece por todo lo que ha hecho en la selección. Para mí llega bien. Es un jugador muy distinto a los demás. Si está mal físicamente todos van a correr para él porque sabemos que si queda frente al arco las va a meter todas. Si llega va a ser fundamental para nosotros.

Paolo Guerrero trabaja para llegar al Mundial de Rusia 2018 (Reuters)
Paolo Guerrero trabaja para llegar al Mundial de Rusia 2018 (Reuters)

– ¿Y qué opinás de Claudio Pizarro? ¿Tiene que ser convocado al Mundial?

– Compartí selección con él, la primera vez que me convocaron. Más que un jugador es un referente, era el capitán y me ha tocado hablar mucho con él. Me ha escrito cuando a mi convocaron y él lo dejaron fuera para darme todo su apoyo. Es una de las máximas referencias que tengo por la carrera que ha hecho. Es una gran persona. Es un jugador que va a ser siempre histórico para Perú. Sería un sueño estar en el Mundial con él y estar ahí con todos mis ídolos. Ojalá que todos demuestren todo lo mejor en estas últimas fechas y que se la hagan difícil al 'profe Gareca', para que él puede decidir quién está mejor. Lo más importante es que nuestro país va a llegar a un Mundial después de mucho tiempo y tenemos que hacer un gran papel.

– ¿Qué transmiten dos históricos como Nolberto Solano y Juan Carlos Oblitas en el trabajo diario?

– Siempre tratan de contarnos un poco sobre la historia pero también son muy humildes. Hacen parte del plantel, trabajan con nosotros y saben que el momento que estamos viviendo, que también histórico. Solano es muy reconocido acá en Argentina, es un ídolo para todos nosotros y tratamos de aprender de la forma que le pega a la pelota. Los tenemos a ambos como referencia y los escuchamos muchos cuando nos hablan.

Sus expectativas en la recta final al Mundial de Rusia 2018

– ¿Compraste el álbum de Panini? ¿Te dio pena no verte ahí?

– Lo tengo, nos lo regalaron en los últimos amistosos de la selección, el álbum y varias figuritas. Me hubiera gustado verme ahí como todo el mundo, pero no tengo duda que algún día me voy a ver ahí. Es lo que más quiero. Espero que con una foto mejor, porque la que me tomaron no salí muy bien. Es de lo menos, ojalá algún día esté.

– ¿Cómo viviste el sorteo?

– La verdad que estamos preparado como grupo para hacerle frente a cualquier selección. Claro, siempre esperas que no te toque una selección tan fuerte, pero jugando como sabemos jugar creo que vamos a darle pelea a cualquiera y espero que no se confíen de Perú porque se van a llevar una sorpresa muy grande.

– ¿Qué analizaron de Dinamarca, Francia y Australia?

– Francia sabemos que tienen jugadores de mucho nivel y en las mejores ligas. Analizamos partido a partido. En estos últimos amistosos, analizamos primero uno y después el otro. Nos tocó jugar con jugadores de mucho nombre, como Croacia, pero una cosa son en su club y otra cosa en la selección. Nosotros no tendremos tantas figuras pero sí un grupo muy fuerte. Jugar contra nosotros va a ser muy complicado para todos. Todos van a ser difíciles, es una Copa del Mundo y tenemos que estar preparados para todo. Contra Dinamarca y Australia van a ser los más difíciles porque no salen confiados, son fuertes físicamente y van a ser duros.

– ¿Qué esperas pulir y mejorar para para llegar óptimo al Mundial?

– Espero hacer goles en Argentinos Juniors porque es lo que tengo que hacer en la cancha. Participar y generar jugadas, ganar partidos. Si estoy bien en mi club, voy a estar en la selección y me va a ir bien en la selección. Tengo que prepararme día a día, aprovechar los trabajos de definición por si me toca jugar de '9', o los trabajos por afuera por si me toca hacer el ida y vuelta. Trato de prepararme siempre en todo para llegar a mi máximo nivel y jugar en mi club para luego llegar a la selección.

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