Herencia familiar: el primo de Tyson Fury metió un zurdazo letal y el rival abandonó la pelea

Hughie, de 25 años, triunfó por 14ª vez en su carrera por la vía rápida: le alcanzó con un golpe certero en el tercer round para que desde el rincón rival lancen la toalla

El nocaut de Hughie Fury, el primo de Tyson


Algunas cosas se heredan y quizás esta sea una de ellas. Hughie Fury podría decir que el zurdazo letal que lo guió a la victoria por nocaut en el tercer round en el 27° combate de su carrera profesional es parte de la sangre de su familia, tal como ya lo demostró arriba del ring su primo Tyson, quien está considerado como uno de los mejores libra por libra de la actualidad.

Hughie venció al checo Pavel Sour (11 victorias y 3 derrotas) en el tercer asalto, cuando acertó un zurdazo recto al rostro de su contrincante y lo dejó tendido en la lona. El juez Steve Graya recién contaba ocho segundos cuando desde el rincón tiraron la toalla y dieron por terminada la presentación, que ofició como preliminar de la estelar entre el británico Scott Quigg y el irlandés Jono Carroll.

Fury tiene 25 años y un récord dispar si es que pretende posicionarse para una pelea importante en la divisional de los pesos pesados, que comanda su primo Tyson junto con Deontay Wilder y Anthony Joshua, los tres exponentes más importantes de la categoría. Este fue el 24° triunfo de su trayectoria, teniendo en cuenta que terminó la pelea antes de la campana en 14 oportunidades. Sin embargo, tiene una mancha negra en las estadísticas con tres derrotas: en 2017 dejó pasar la chance de apropiarse del título mundial de la OMB al caer en decisión dividida contra Joseph Parker, luego fue superado en 2018 por Kubrat Pulev y finalmente fue en 2019 que Alexander Povetkin le sumó su última caída.

Hughie Fury ya había derribado a Pavel Sour en el primer asalto


Fury dio una demostración de calidad en el Manchester Arena contra Sour –a quien ya había derribado en el primer round– y ahora pretende ubicarse como un candidato a los eventos estelares. “No tengo miedo de pelear con nadie. Me metí en el ring contra todos. La única persona que me ganó fue yo. No hubo excusas”, dijo en la previa a este examen que superó con creces.

El pugilista británico fue entrenado por su padre Pete, que en el 2015 fue el encargado de dirigir la preparación de Tyson y lo llevó a lo más alto: le quitó la hegemonía a Wladimir Klitschko en Alemania y logró instalar su nombre en el mundo grande. Ahora Pete pretende acompañar a su hijo hasta las coronas mundiales.

Cabe destacar que Tyson Fury será un protagonista estelar del boxeo mundial nuevamente: tras la derrota en la segunda pelea entre ellos, Wilder activó la cláusula de revancha que había en el contrato y en las próximas semanas negociarán la posibilidad de una tercera edición del enfrentamiento que podría desarrollarse en los primeros días de julio.


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