Gales podría complicar sus aspiraciones a los cuartos de final en caso de firmar un empate ante Uruguay. Foto: REUTERS/Issei Kato
Gales podría complicar sus aspiraciones a los cuartos de final en caso de firmar un empate ante Uruguay. Foto: REUTERS/Issei Kato

El Mundial de Japón sigue pendiente de los eventuales tifones que pudieran afectar al torneo, con Hagibis, amenazando a dos partidos importantes este fin de semana. Al mismo tiempo, en el único encuentro disputado este martes, Sudáfrica se convirtió en el tifón más agresivo al arrasar a Canadá con un contundente 66 a 7 en Kobe, dando un paso más hacia su clasificación a los cuartos de final, dentro del Grupo B.

El potente tifón Hagibis, por el cual los organizadores del certamen emitieron una alerta meteorológica el lunes, cambió de trayectoria y se dirigía hacia Tokio y su periferia. Según nuevas previsiones de la Agencia Meteorológica Japonesa (JMA), su destino era hacia el sudeste de Japón, en la región de Tokio y Yokohama.

El lunes, la trayectoria del tifón dejaba presagiar que afectaría al sudoeste del país del sol naciente al final de la semana, y amenazaría a dos compromisos programados el sábado en Fukuoka (Irlanda-Samoa) y el domingo en Kumamoto (Gales-Uruguay).

El cambio de trayectoria del ciclón deja ahora planear una amenaza sobre la celebración de dos partidos decisivos que deben disputarse en Yokohama, al sur de Tokio, este fin de semana: Francia e Inglaterra deben disputarse la primera plaza del Grupo C el sábado, mientras que Japón debe medirse a Escocia el domingo, con un billete a cuartos de final en juego.

Los organizadores pueden cambiar el lugar o modificar el horario del inicio de un partido si la meteorología afecta a su desarrollo. En caso de ausencia de solución y si un partido de la primera fase no pudiera tener lugar, la federación internacional prevé que cada equipo reciba dos puntos (empate 0-0).

Inglaterra, al frente del Grupo C y que seguiría en ese lugar en caso de repartición de puntos con Francia, no se plantea por el momento un cambio de escenario. “No tenemos control sobre la meteorología, nos preparamos para el partido y veremos lo que pasa”, declaró el entrenador adjunto, Scott Wisemantel.

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