Exmilitar confesó haber asesinado a más de 50 civiles durante la época de los falsos positivos

El sargento retirado Jaime Coral aseguró que la primera vez que participó en el homicidio de un civil inocente fue en abril del 2004, cuando trabajaba en el Batallón Simón Bolívar de Tunja

REUTERS/Luisa Gonzalez
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Tras la firma del acuerdo de paz por parte de la guerrilla de las FARC y el gobierno colombiano, presidido en ese entonces por Juan Manuel Santos, ante la JEP (Jurisdicción Especial para la Paz) se han presentado personas que, en diferentes medidas, hicieron parte del conflicto armado en Colombia. Además de excombatientes de las desaparecidas FARC, al tribunal han llegado integrantes del Ejército Nacional a esclarecer aquellos crímenes cometidos por parte de esa institución, entre ellos, los asesinatos extrajudiciales conocidos como los falsos positivos. Jaime Coral, el exmilitar, entregó detalles de los más de crímenes que cometió en contra de civiles inocentes.

En una charla con equipo periodístico de Noticias Caracol, el sargento retirado aceptó haber asesinado a más de 50 personas, exactamente, 54. Los homicidios, destacó en su entrevista con ese medio de comunicación, fueron perpetrados en Antioquia, Nariño y Tunja. De acuerdo con lo que ha contado ante la justicia, los batallones llegaron a convertirse en espacios en los que se llevaba a la gente que, posteriormente iba a ser asesinada. “Se llegaba al descaro de conseguir personas en las calles ir a uniformarla y matarla en el área para que dijeran que esa patrulla entró en combate. Y con el estímulo de los soldados de ganarse un permiso”, dijo.

La primera vez que participó en el homicidio de un civil inocente fue en abril del 2004, cuando trabajaba en el Batallón Simón Bolívar de Tunja. Bajo presión de sus superiores, comenta, accedió a dispararle a aquella persona. Su disparo no fue efectivo, por lo que, según él, quien terminó con la vida de la víctima fue el capitán Vargas Idárraga Raúl. Aquella persona, como solía hacerse por aquella época, se hizo pasar como un delincuente caído en combate. “Vargas y en compañía de unos soldados que estaban ahí, profesionales de la escolta del comando del batallón, le hacen disparar un arma para que quede evidencia que la persona sí disparó y que la tropa si entró en combate”, relató a Noticias Caracol.

Desde allí inició un largo camino durante su presencia en el Ejército Nacional, un recorrido lleno de sangre que, según él, siguió bajo la influencia de otros uniformados. En Nariño, por ejemplo, dice ser el responsable de 14 muertes extrajudiciales que dejaron como víctimas a 26 personas. Algunas de las víctimas de estos hechos llegaron hasta esa zona con engaños, pero eran originarios de zonas del país como Cali y Tumaco.

En su testimonio ante la JEP ha resaltado que las familias de varias de las víctimas de los falsos positivos podrían conocer el paradero de sus difuntos en los cementerios municipales de Tunja, Pasto, los Andes en Nariño, Carepa y en el cementerio las mercedes, en Dabeiba, Antioquia. A este último, por ejemplo, asegura haber llevado a 15 de sus víctimas. Coral desconoce la identidad de las personas a las que asesinó, sin embargo, guarda registros de las fechas en las que ocurrió cada uno de los homicidios.

Coral fue condecorado por 11 operaciones efectivas, sin embargo, confesó que ocho de esas fueron falsas. Fue el general Leonardo Barrero Gordillo quien solicitó los honores para Coral. Barrero aseguró, como argumento principal de la condecoración, que el sargento, con su accionar, estaba contribuyendo con la llegada de la paz a los territorios golpeados por la violencia.

Debido a estos crímenes, el exmilitar estuvo preso durante siete años. Allí, en medio de su proceso legal, y bajo la asesoría de sus abogados, se declaró culpable, ante la justicia ordinaria, de 18 de los procesos que se le atribuían. En estos momentos, lo que busca es tranquilidad para su esposa e hijos que, debido a su pasado criminal, han sido los más afectados, según él. “Me da tristeza porque mis hijos y mi esposa han sufrido mucho. Por mí no hay problema, yo puedo morir así, pero mis hijos y mi familia tienen un futuro y no tienen la culpa por lo que yo haya hecho”, enfatizó.

“Les pido perdón a todas esas familias, a sus hijos que quedaron viudos, que quedaron huérfanos, que todos estos daños que les hice, estas muertes atroces”, concluyó en su charla con Noticias Caracol.


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