La historia del piloto colombiano que trabajaba para la mafia brasileña, capturado mientras se encontraba con su familia en Bogotá

El sujeto es acusado de realizar 23 vuelos en los que se transportó más de 400 kilos de cocaína entre 2017 y 2018

Como un nuevo duro golpe al crimen organizado han calificado el operativo realizado por las autoridades de Estados Unidos, Paraguay y Colombia, que permitió la captura de 17 extraditables, dos venezolanos, un italiano, un dominicano, un holandés, un albanés y doce colombianos.

En el operativo que tuvo apoyo de la Interpol y de la Europol, se ejecutó simultáneamente en Valle del Cauca, Risaralda, Antioquia, Bolívar, Atlántico, Nariño, Bogotá y Cundinamarca. Los capturados son solicitados por las autoridades de: España, Italia, Perú, Bélgica, Portugal, República Dominicana, Brasil, Panamá y Argentina por tráfico de drogas.

En el grupo de los 17 extraditables fue capturado Diego Mauricio Blanco un piloto colombiano que llevaba trabajando un promedio de 6 años con las mafias brasileñas.

Sobresale entre las capturas la de Diego Mauricio Blanco, presunto piloto de una de las organizaciones criminales más grandes de tráfico de cocaína en Brasil, conocida como el Clan Rocha, la cual tiene vínculos con la estructura Primer Comando Capital (PCC) de Brasil, uno de los grupos que como lo indicó el pasado 12 mayo el director de la Policía de Colombia, era investigado por el fiscal Pecci”, anotó la Policía.

De acuerdo con las investigaciones de las autoridades, pese a que había guardado un bajo perfil, fue capturado por crímenes ejecutados entre marzo de 2017 y abril de 2018, tiempo en el que realizó 23 vuelos en los que se transportaron 400 kilos de cocaína cada uno.

Los kilos de coca que habría movilizado el colombiano tendrían como destino final Brasil, Honduras y Surinam desde donde se enviaba a otras partes del mundo. En el momento de su captura el sujeto se encontraba departiendo con su familia en la capital colombiana.

Al momento de su captura estaba con su familia, llevando una vida de bajo perfil para tratar de no llamar la atención”, señaló uno de los agentes del caso y agregó que Blanco era “responsable de la logística donde tenían talleres de pintura, estampación y corte de pegatinas y realizaban duplicación de aviones existentes (clonación),con el fin de transportar la droga”.

El Clan Rocha nació en la ciudad de Sorrizo, en Brasil es una estructura criminal de narcotráfico que tiene contacto en Italia, Países Bajos, Perú, República Dominicana y Colombia con los grupos criminales la Red Corona, Los Bruno, el grupo NL y la Negrangheta, de Italia.

De acuerdo con el director de la Policía Nacional el General Jorge Vargas: “la droga era enviada a esos países a través de barcos de carga, vehículos con caleta, con ocultamiento de cocaína en alimentos, equipos de farmacia, materiales de construcción y otras modalidades de ocultamiento”.

Según El Tiempo, esta estructura además blanqueaba dinero en Paraguay donde tenía varias propiedades pero pude ser desmantelada gracias al trabajo de la Fiscalía y Marcelo Pecci. Sin embargo, pese a los golpes que ha recibido en diferentes países, la organización liderada actualmente por Joao Suárez Rocha posee una flota de aviones, vehículos e inmuebles para el desarrollo de actividades delictivas, además recluta pilotos y mecánicos de aeronaves para que adulteraran las mismas con el fin de ampliar la autonomía de los vuelos, según información de la Interpol.

Además, los pilotos de falsificar documentos para camuflar su actuar criminal y camuflaban la carga de droga mediante pintura, con la que también hacían modificaciones a los aviones que usaban para el tráfico.


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