Ingeniero colombiano de 104 años terminó su tesis doctoral durante la pandemia y la presentó en la Universidad de Manchester

El ingeniero tiene una amplia trayectoria y ha sido el precursor de importantes empresas y universidades en el país.

Lucio Chiquito. Foto: Twitter @ChiquitoLucio
Lucio Chiquito. Foto: Twitter @ChiquitoLucio

Para el ingeniero colombiano Lucio Chiquito la edad no fue impedimento para estudiar. Y la pandemia tampoco. El señor Lucio, quien ya vivió un siglo y tiene 104 años. El hombre terminó su tesis doctoral durante la pandemia y en las últimas semanas la envió para su revisión a la Universidad de Manchester en Inglaterra.

Nació en Cali, en 1916, y ha sido homenajeado constantemente por sus amigos y familiares. Cuando envió su trabajo de grado de doctorado, posteó en redes sociales su regocijo y aseguró: “Con gran alegría he terminado mi trabajo que estoy enviando a la Universidad de Manchester”. En diálogo con UnoTV, el ingeniero reveló que durante la pandemia de coronavirus logró establecer un problema sobre el caudal de los ríos, el cual investigaba desde hace 30 años y ahora solo espera que el jurado dé luz verde para poder graduarse.

El ingeniero Chiquito no solo tiene el reconocimiento de aspirar a un doctorado en una de las mejores universidades del mundo, sino que desde que se graduó de su pregrado de la Escuela de Minas de la Universidad Nacional de Colombia, se dedicó a recolectar logros. El informe publicado por CNN reveló que es el cofundador de tres grandes compañías colombianas en Antioquia, entre ellas: Empresas Públicas de Medellín y precursor de la Escuela de Ingeniería de Antioquia.

Como filosofía de vida, Chiquito tiene el amor. “Si tú no trabajas por amor, deja tu trabajo y siéntate a la puerta de tu casa a esperar la limosna de los que trabajan con el amor”, le dice el ingeniero a CNN. Además, asegura que “el que pierde la mañana pierde el día, y el que pierde el día pierde la vida”.

“Caminé mucho, más de 50 años estuve haciendo ejercicio caminando debido al trabajo de campo. Estuve casado 67 años porque hace cinco que enviudé, para mí la familia ha sido lo máximo. Uno no tiene que ufanarse de sus logros porque esas son cosas humanas que pasan y se olvidan. Uno extraña una cosa muy importante y son los compañeros”, fueron sus palabras en la ceremonia que hizo la Universidad Nacional en honor a sus 100 años.

Su familia se siente muy orgullosa de él. Tuvo seis hijos con su esposa que falleció hace cinco años, y le dieron 12 nietos. Dice que eso lo ha mantenido con la “cabeza ocupada” para ser útil en la sociedad. Además de ser un prodigio en su rama de estudio, Chiquito es fiel partidario del importante rol de la mujer en la sociedad y el mundo laboral; razones por las que su nieta, Carolina Mejía, le contó a CNN que está muy orgullosa de su abuelo porque “él siempre piensa que las mujeres tenemos un espacio importante, no solamente en la sociedad, sino además en diferentes espacios como líderes”.

Cómo entró a la Universidad de Manchester

El ingeniero caleño dijo que cuando tenía 73 años le escribió a la universidad inglesa después de graduarse de un magíster en ciencia y tecnología. Cuando el centro de estudios analizó su caso “me dijeron claro”, dijo el orgulloso padre y abuelo.

El futuro doctor colombiano vive junto a su familia a las afueras de Medellín, la capital antioqueña y sigue siendo un ejemplo para sus hijos y demás familiares. Una de sus hijas se siente orgullosa al hablar de él y asegura que “siempre nos ha enseñado con el ejemplo, no con imposiciones ni con cantaleta, si no es el ejemplo”, expresó a CNN, Lucrecia Chiquito.

El hombre dice que su edad no es impedimento para idear nuevos proyectos y por eso todos los días busca nuevas ideas para emprender. Además, reveló que no le teme al COVID-19 porque según él, lo que hay que hacer es “seguir la instrucciones. La pandemia no se lo lleva a uno”.

Finalmente, el ingeniero exhorta a las nuevas generaciones para que no pierdan el tiempo porque “pasa y no vuelve”, le dijo al diario estadounidense. “En medio de esta pandemia nunca hay que perder la fe”, concluye un de las proezas de la ingeniería colombiana.