Antioquia, un paraíso playero que los colombianos desconocen a pesar de tener más kilómetros de costa que 54 países

Solo el departamento de La Guajira tiene más costas que Antioquia, en el Caribe, y aún así, son las más desconocidas por los viajeros.

En total existen unos 514 kilómetros de costas en Antioquia, las costas que dan al mar antioqueño son mayores que las de 54 países, de los 159 que tocan los océanos en el mundo. En este lugar hay una playa que se destaca por ser de agua dulce, sus aguas se encuentran con las del río a Atrato y con esta fusión se convierte en un lugar donde la sal no es protagonista.

Este sitio está ubicado en Turbo, en el Urabá antioqueño, y tiene como nombre Playa Dulce, pero no es la única en este espacio, también están las playas de Necoclí, Arboletes y San Juan de Urabá. A pesar de esto, a la hora de viajar, los antioqueños principalmente salen de viaje a Tolú, a Santa Marta, Cartagena o San Andrés, dejando en el olvido el potencial que tienen sus propias playas y a las que llegar es mucho más sencillo.

Es por estas razones que, durante la cuarentena, los comerciantes de estos sectores en el Urabá antioqueño se fueron a la quiebra y muchos de ellos cerraron para siempre sus locales de turismo. Ahora, que se reactivaron los viajes, quisieron darse una nueva oportunidad y están invitando a los colombianos a conocer esa cara de Antioquia que muchos han dejado en el olvido.

Solamente en Turbo, donde el 85 % de las personas trabajan en la informalidad y viven de turismo, la tasa de desempleo para 2019 fue de 19 %, según la Alcaldía, con el encierro este porcentaje subió exponencialmente.

Es así como todos los municipios con costas en el Caribe se unieron a la reapertura progresiva de sus playas para reactivar la economía, y se acoplaron a todos los protocolos de bioseguridad para convertirse en un lugar al que puedan viajar los colombianos en temporada navideña.

Los comerciantes de la región, la administración departamental y municipal crearon una campaña para que las playas se conviertan en zonas seguras, sostenibles, limpias y bioseguras e invitan a todo el país para que viajen y más que pasar vacaciones, conozcan toda la fauna y la riqueza natural que hay en este sector.

Qué se necesita para viajar:

Todas las playas del departamento están abiertas al público, sin embargo, cada una tiene autonomía de cerrar cuando le parezca y así evitar nuevos contagios de Covid-19. Por esta razón, es necesario que quien desee viajar se comunique con los hoteles o zonas del sector para confirmar que las playas estarán abiertas y no habrá ningún contratiempo en el viaje.

Yomaira Rosales Quintero, directora de Turismo de Antioquia, le contó a El Colombiano cuáles son las medidas para que las personas puedan visitar estos lugares,

“Cada Alcaldía cuenta con apoyo de la Policía, la Dirección General Marítima (Dimar) y sus coordinadores de turismo… la reactivación tiene en cuenta las capacidades de cada playa, cada una tiene entradas y salidas delimitadas. Hubo comerciantes que modificaron sus establecimientos y puntos de venta para ajustarse a los protocolos, y cumplen con el uso de tapabocas, la limpieza constante de manos, entre otros”, mencionó la funcionaria.

Antes de la pandemia los visitantes mensuales de las playas de turbo eran casa 3.000 personas mensuales, luego pasaron a cero y ahora estás subiendo paulatinamente, sin embargo no es suficiente para poder re activar la economía del lugar.

Elkin Villalobos Mesa, líder del sector turístico del distrito, comentó a El Colombiano que los 1.000 metros de costa que tiene Playa Dulce son los que permiten que las personas que visitan el lugar no se aglomeren y puedan mantener el distanciamiento social para evitar contagios.

El ingreso al mar está permitido desde las 6:00 a.m. a las 6:00 p.m., pero quienes deseen permanecer en la playa lo podrán hacer toda la noche, siempre y cuando, mantengan la distancia de los otros visitantes y se acoplen a todas las medidas de seguridad.

Esta reapertura se da bajo la Resolución 1538 de 2020 del Ministerio de Salud, que define las normas de bioseguridad correspondientes a las actividades de las playas, que incluyen alquiler de casetas, taquillas y hamacas.

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