
La investigación más reciente sobre alimentos prehistóricos en Europa desmontó la idea de que la dieta de los cazadores-recolectores era simple o basada exclusivamente en carne. Un estudio internacional publicado en la revista científica PLOS One concluye que estas antiguas comunidades empleaban una amplia variedad de especies vegetales —como legumbres, bayas, raíces y hojas silvestres— y las combinaban intencionadamente con peces mucho antes del desarrollo de la agricultura.
El estudio demuestra que los europeos prehistóricos elaboraban recetas complejas a partir de ingredientes tanto animales como vegetales. El análisis de residuos carbonizados en cerámica hallada en 13 yacimientos del norte y este de Europa permitió identificar la preparación selectiva de alimentos, revelando prácticas culinarias sofisticadas que reflejan una gestión precisa de los recursos y una gran adaptabilidad local.
Las poblaciones cazadoras-recolectoras procesaban y consumían una notable variedad de alimentos. Utilizaban recursos disponibles en su entorno, como raíces y tubérculos, semillas de herbáceas, hojas, legumbres, bayas y principalmente peces de agua dulce. Ejemplos como la mezcla deliberada de bayas de saúco con pescado, evidenciada en los residuos cerámicos, ilustran la creatividad culinaria y la experimentación de estos grupos.
Ingredientes y técnicas culinarias en la prehistoria europea
En la cuenca del Don, el estudio identificó el aprovechamiento selectivo de semillas de plantas silvestres, especialmente legumbres y gramíneas, combinadas con carnes y pescados. Por su parte, en la región báltica, los análisis en cerámica revelaron restos de bayas, inflorescencias y partes verdes de plantas de la familia Amaranthaceae, preparados junto con peces de agua dulce.
También se hallaron residuos de raíces y tubérculos en yacimientos como Syltholm II, donde se identificaron tejidos vegetales de especies como la remolacha marina y el carrizo marino. Esta variedad de ingredientes dependía, además de la flora y fauna local, de decisiones culturales. Por ejemplo, en Dąbki (Polonia), la notable presencia de marcadores de pescado acompañados de bayas sugiere recetas cerámicas específicas. Los resultados físico-químicos muestran la creación de nuevas texturas y sabores, así como la existencia de tradiciones gastronómicas diferenciadas según las regiones.

Nuevas metodologías para descubrir antiguas dietas
Uno de los logros destacados del estudio, según PLOS One, es la integración de análisis de residuos orgánicos, microscopía de alta resolución y análisis molecular e isotópico. Estas técnicas han permitido identificar materiales vegetales específicos en residuos carbonizados de cerámica, superando las limitaciones de los métodos tradicionales enfocados en lípidos animales.
La utilización de microscopía electrónica de barrido permitió observar células vegetales procesadas, mientras que los estudios moleculares detectaron biomarcadores presentes en ciertos frutos y vegetales. De 85 piezas de cerámica examinadas en el estudio, 58 contenían pruebas microscópicas de restos vegetales, a menudo junto a partículas animales. Este enfoque multidisciplinario aporta una visión más equilibrada y completa sobre la dieta prehistórica, resaltando la presencia constante de plantas silvestres en la alimentación antigua.
En palabras de los autores del estudio, “los cazadores-recolectores-pescadores no vivían solo de pescado; procesaban y consumían una amplia variedad de plantas”. La combinación de técnicas modernas fue esencial para reconstruir la verdadera amplitud de las dietas antiguas.

La cerámica y la selección culinaria como expresión cultural
Los resultados del estudio muestran que la elección de ingredientes dependía no solo de la disponibilidad local, sino también de tradiciones culinarias presentes en cada comunidad. El uso de cerámica amplió las posibilidades de experimentar con nuevas recetas y permitió combinar ingredientes de manera innovadora, incidiendo en la integración de esta tecnología en la vida cotidiana prehistórica.
La correlación entre el tipo de cerámica empleada y los alimentos preparados indica pautas culturales y prácticas diferenciadas. La selección específica de bayas, legumbres o raíces, mezcladas con pescado, respalda la existencia de una gastronomía diversa y rica en matices. Esta variedad y creatividad en el uso de ingredientes no modificó únicamente las costumbres alimenticias, sino que también pudo impulsar la adopción y perfeccionamiento de la cerámica como instrumento esencial en la cocina.
Así, la introducción y uso de la cerámica en la Europa prehistórica transformó la experiencia alimentaria, haciendo posibles combinaciones y texturas inéditas, y generando una evolución culinaria previa al auge de la agricultura.
Últimas Noticias
¿Los padres de hoy intelectualizan demasiado la crianza de sus hijos?
La pediatra Evangelina Cueto analizó el impacto de la atomización familiar y la pérdida de redes comunitarias, durante una entrevista en Infobae en Vivo

Avance contra el Alzheimer: prueban con éxito una inmunoterapia que frenó y revirtió la enfermedad en ratones
Investigadores de la Universidad de Washington desarrollaron un tratamiento que logró, con una sola aplicación, prevenir la aparición de placas beta amiloide y reducir en un 50% las ya existentes en modelos animales

Por qué el Perito Moreno dejó de ser el glaciar más firme de la Patagonia
Científicos de Japón y Argentina descubrieron que el adelgazamiento y retroceso del gigante está vinculado al calentamiento global. El hallazgo muestra cómo el cambio climático afecta incluso a los glaciares considerados más estables
Vuelta a clases: cuáles son los virus respiratorios que circulan y cómo prevenir
Advierten por la presencia anticipada de diversos agentes infecciosos. Por qué cumplir con la vacunación es clave

Revelan lo que ocurre en el interior de una estrella masiva antes de explotar
Un estudio internacional describió el proceso y los factores químicos que determinan la evolución final


