
Las investigaciones sobre la contaminación plástica en los océanos sumaron un hallazgo inesperado que agudiza la preocupación global por la contaminación marina y su impacto en los ecosistemas: microplásticos en tiburones, una amenaza detectada antes del nacimiento.
De acuerdo con un informe de Forbes, un estudio reciente documentó la presencia de estas partículas en las ootecas, cápsulas que resguardan a los embriones de varias especies de tiburón.
PUBLICIDAD
La investigación, detallada por la bióloga marina Melissa Cristina Márquez en Forbes, examinó cápsulas de huevo de dos especies ovíparas: el tiburón bambú de Hasselt (Chiloscyllium hasseltii) y el tiburón gato coral (Atelomycterus marmoratus).

En todos los casos, los investigadores detectaron la presencia de microplásticos, lo que plantea interrogantes sobre la exposición de los tiburones a contaminantes desde las primeras etapas de su vida.
Microplásticos: fragmentos omnipresentes
Los microplásticos son fragmentos de plástico de menos de cinco milímetros, clasificados en dos categorías principales: primarios, fabricados en ese tamaño, como las microperlas de productos de cuidado personal; y secundarios, provenientes de la descomposición de objetos plásticos más grandes.
PUBLICIDAD
Su presencia se documentó en numerosos cuerpos y tejidos de animales y humanos, incluidos cerebro, testículos, placentas y leche materna, según informó Forbes.

En el ámbito marino, los microplásticos afectan a múltiples especies. El informe menciona registros de estas partículas en tiburones de diversas regiones, entre ellas el Atlántico Norte occidental, el Atlántico Nororiental y el sudeste de la India. La contaminación también se extiende a mariscos populares, donde se confirmó la presencia de microplásticos en pruebas de laboratorio.
Embriones expuestos desde el inicio
Las ootecas, conocidas también como “bolsas de sirena”, constituyen la primera barrera de protección para el embrión de tiburón. Se trata de cápsulas resistentes que lo rodean durante meses, permitiéndole alimentarse de su saco vitelino y desarrollarse hasta la eclosión.
PUBLICIDAD
Según el estudio citado por Forbes, cada una de las ootecas analizadas, tanto de tiburón gato coral como de tiburón bambú de Hasselt, contenía microplásticos. En promedio, se identificaron aproximadamente 21 partículas por ooteca en el primero y 16 en el segundo.
Además, los autores del trabajo observaron una correlación entre la cantidad de microplásticos y la masa de la yema. Las ootecas con yemas más grandes presentaban mayor cantidad de partículas plásticas, ya que esa zona representa la única fuente de nutrición del embrión.

Esta relación plantea dudas sobre los posibles efectos en el desarrollo de órganos, crecimiento muscular y formación de sistemas sensoriales en los tiburones jóvenes.
PUBLICIDAD
Impacto potencial en la cadena trófica
Los tiburones ocupan la cima de la cadena alimentaria en los océanos. Como depredadores de ápice, su función es determinante en la estructura y equilibrio de los ecosistemas marinos.
La bióloga marina resaltó que amenazas como la sobrepesca, la degradación del hábitat y el cambio climático ya presionan a las poblaciones de tiburones. La contaminación por microplásticos se suma ahora como un factor que podría influir en las primeras fases del desarrollo de estos animales.
Entre los interrogantes planteados por los investigadores, figuran la posibilidad de que los microplásticos interfieran en el intercambio de oxígeno dentro de la ooteca, además de la probabilidad de que introduzcan aditivos tóxicos o contaminantes en el entorno del embrión.
PUBLICIDAD
Tipos de microplásticos detectados
La investigación detalló que la mayoría de las partículas halladas correspondían a fibras, muchas de ellas de color oscuro. El rayón se identificó como el polímero predominante; aunque suele promocionarse como semisintético o de origen vegetal, persiste en los sistemas marinos y contribuye a la contaminación.

Márquez explicó que estas fibras se desprenden de la ropa y los textiles durante el lavado y atraviesan los sistemas de aguas residuales hasta llegar a ríos y océanos, lugares donde muchos tiburones ovíparos depositan sus huevos.
La ubicación de los microplásticos en los sedimentos marinos coincide con los entornos de incubación natural de las especies estudiadas. Este dato refuerza la hipótesis de una exposición continua e inevitable a contaminantes desde los primeros momentos de desarrollo.
PUBLICIDAD
Un llamado a mejorar la gestión de residuos
La científica marina subrayó que la investigación no determina daños definitivos en el desarrollo de los embriones de tiburón, pero alerta sobre la necesidad de evaluar los efectos fisiológicos y ecológicos de estos contaminantes.

Márquez indicó que “una vez que sabemos la presencia de un contaminante, podemos comenzar a evaluar sus efectos fisiológicos y ecológicos, deberíamos hacerlo, ya que la exposición durante el desarrollo embrionario rara vez es trivial”.
Las conclusiones del estudio apuntan a la urgencia de reducir la producción de plásticos y mejorar la gestión de residuos, así como a repensar el diseño y uso de materiales que terminan en los océanos.
PUBLICIDAD
La evidencia presentada amplía las bases para futuras regulaciones sobre textiles, aguas residuales y productos plásticos, temas centrales en la agenda ambiental internacional.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
El desafío de los nuevos medicamentos estrella para la obesidad: 10 claves para sostener el descenso de peso
El avance de terapias como semaglutida y tirzepatida abrió una nueva etapa contra la enfermedad más prevalente y crónica del siglo. No obstante, los especialistas remarcan que los tratamientos no concluyen al alcanzar la meta inicial y destacan pautas para prevenir recaídas

Cómo sigue el viaje del último gran telescopio de la NASA y cuándo entrará en funcionamiento
El observatorio Nancy Grace Roman partió rumbo al punto L2, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra, donde podrá aportar datos clave sobre exoplanetas y energía oscura

“Estamos muy intrigados”: un destello sin explicación podría revelar una pista sobre la materia oscura
Un experimento instalado a 1,6 kilómetros de profundidad en Dakota del Sur registró un evento de alta energía que no coincide con las fuentes de fondo conocidas. El resultado aún está lejos de confirmar un descubrimiento, pero abrió una nueva línea de análisis

Un estudio detectó una señal preocupante en los bosques: están perdiendo una función clave para el clima
Tras dos décadas de mediciones en un ecosistema de Nuevo Hampshire, Estados Unidos, investigadores encontraron que un ecosistema empezó a liberar más carbono del que retenía a medida que subió la temperatura en los meses fríos. Los detalles

Hito en Suiza: un campo reveló más de 2.200 fragmentos de un meteorito caído hace 175.000 años
Su composición química, con niveles inusuales de níquel y fósforo, lo convierte en el único ejemplar de su clase registrado en el continente europeo, y apenas existen otros pocos casos similares documentados en el resto del mundo

