
“Se me fue la fiebre, y volví a tener ganas de comer. Pero ya casi pasó un mes después de que tuve dengue y todavía no me siento del todo bien. Me levanto a la mañana con dolor de cabeza, y tengo dolor de cintura y a veces en las articulaciones. Fui a ver al médico y me dijo que a la larga va a ceder. Nunca pensé que el dengue era tan horrible. No se lo deseo a nadie”, contó a Infobae Luis Gómez, de 56 años y empleado en una empresa de caudales en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), en la Argentina.
Gómez es uno de los más de 5,2 millones de personas que han sido diagnosticados con la infección del dengue este año en la región de las Américas, según la última actualización de la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Es también uno de los afectados que ha quedado con secuelas.

Ya existen trabajos publicados en los que se habla del “dengue persistente” o “dengue prolongado”, aunque expertos consultados por Infobae señalan que aún faltan más investigaciones para evaluar cuál es el impacto y su incidencia. Con base en la evidencia publicada, el dengue puede dejar secuelas en:
- El sistema inmune
- El cerebro
- El corazón
Qué pasa con el dengue en América

América batió otro lamentable récord con el dengue en 2024, y eso implica que hubo un aumento del 14% de casos confirmados con la infección transmitida por las picaduras de hembras de mosquitos en la región, en comparación con el año pasado.
Dentro del total de casos notificados, el 92% se ha registrado en la subregión del Cono Sur, con Brasil, Argentina, y Paraguay, como los tres países más afectados. También se han registrado casos de dengue en México (más de 52.000) y en Colombia (con más de 94.000).
Hasta el momento, hubo 1.858 muertes en la región, de acuerdo con el reporte de OPS.
Cuáles son las fases del dengue

Cuando una persona tiene dengue atraviesa varias fases. La primera es la “febril”, con fiebre repentina, malestar general, enrojecimiento de la piel, dolores de cabeza, detrás de los ojos, en los músculos y en las articulaciones.
Después viene la “fase crítica”: la fiebre baja, pero en algunas personas pueden presentarse los signos de alarma que llevan al dengue grave. Si estos no aparecen, sigue la “fase de recuperación”, en la que se mejora el bienestar de los afectados.
“Hay personas que pueden quedar con secuelas después del dengue, pero aún es un problema poco estudiado en América”, comentó a Infobae el médico colombiano Alfonso Rodríguez-Morales, presidente de la Sociedad Latinoamericana de Medicina del Viajero (SLAMVI).
Con investigadores de diversos países, el experto había publicado un trabajo en la revista Tropical Medicine and Infectious Disease por el cual se evaluó el dolor y la rigidez en las articulaciones de pacientes que habían tenido dengue y habían sido atendidos en centros de Honduras, desde diciembre de 2019 hasta febrero de 2020. Hicieron un seguimiento de 4 meses. Fue un estudio de cohorte prospectivo, que no tuvo un grupo de control.

“Se observó una proporción significativa de mujeres con inflamación y dolor articular después de la evaluación. Hay que considerar que el dengue sí puede conducir a alteraciones reumatológicas crónicas, aunque menores que en el caso de la fiebre Chikungunya, y que puede afectar la vida cotidiana del paciente”, comentó Rodríguez-Morales.
“Es necesario que se invierta en más investigación sobre las secuelas del dengue, teniendo en cuenta que este año los casos han aumentado en América”, resaltó.
Consultada por Infobae, la médica infectóloga Andrea Uboldi, secretaria de Salud de la provincia de Santa Fe e integrante de la Comisión Nacional de Inmunizaciones (CoNaIn) de la Argentina, también señaló que “puede haber casos de dengue prolongado después tanto del alta epidemiológica como del alta clínica”.
El “alta epidemiológica” se da cuando la persona ya no tiene la viremia y no contagia más si los mosquitos la pican. En tanto, el alta clínica se logra tras la ausencia de fiebre alta durante 48 horas sin medicamentos y cuando mejora el estado clínico, que incluye que no haya sangrados ni dificultad respiratoria.

Uboldi contó que “puede haber pacientes que seis meses después de la infección tienen decaimiento o fatiga, dolor de cabeza, y dolor en las articulaciones. Los síntomas del dengue prolongado pueden aparecer irregularmente”. Pueden no ser síntomas constantes. En su mayoría están relacionados con el ejercicio físico o mental.
“En principio, todos los cuadros virales pueden generar un cuadro prolongado posterior. Está más descrito para las enfermedades más frecuentes. Está últimamente más documentado el COVID Prolongado o de larga duración”, expresó el doctor Juan Franco, investigador del Instituto de Medicina General de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf en Alemania, quien ha revisado los estudios sobre las secuelas por el coronavirus.
Hubo un estudio en Cuba tras la epidemia de dengue en 2006, en el que se sugiere que puede haber alteraciones en el sistema inmune de los pacientes. Más recientemente, se hizo otra investigación con 209 afectados en Singapur. Allí también se detectó fatiga, falta de concentración y el deterioro de la memoria como los síntomas más frecuentes posteriores al dengue. “Son estudios con muestras chicas de pacientes y sin grupos de control. Probablemente, ahora falte más investigación para dengue”, opinó el doctor Franco.
Cuáles pueden ser las secuelas en el cerebro y el corazón

Conrado Estol, doctor en medicina y neurólogo Conrado Estol, fundador de la Clínica Breyna y director de la Unidad de ACV el Sanatorio Güemes, en Buenos Aires, comentó a Infobae que “por el momento los datos más confiables sobre complicaciones por dengue son de la India donde tienen un tercio de todos los casos en el mundo”.
Detalló que el dengue “puede causar una encefalopatía, es decir, una alteración del estado mental por el compromiso general, encefalitis, epilepsia, Guillain-Barre (inflamación de nervios que causa parálisis de brazos y piernas), un ataque cerebrovascular (por la disminución de plaquetas), inflamación del nervio óptico y miositis (inflamación muscular). Pero estas complicaciones ocurren en solo aproximadamente el 2% de los casos”.
El sistema cardiovascular también puede alterarse, y “pueden ocurrir miocarditis, arritmias (bloqueos y bradicardia), insuficiencia cardíaca, vasculitis o un cuadro de permeabilidad excesiva de los vasos sanguíneos que lleva a la hipotensión, e incluso al colapso vascular. En general, estos cuadros son transitorios, pero obviamente pueden ser severos e incluso causar muerte. Dependiendo de la severidad de todas estas complicaciones, pueden o no quedar secuelas”, dijo Estol a Infobae.
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