Los arqueros son distintos del resto de los jugadores: la ciencia confirmó que son mejores para procesar la información sensorial

“Tienen que tomar miles de decisiones muy rápidas basadas en datos de los sentidos limitados o incompletos”, aseguraron investigadores de la Universidad de Dublin, en Irlanda. Los detalles del estudio publicado en una revista científica

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El homenaje de la AFA a Dibu Martínez por su cumpleaños.

Cuando un partido de fútbol está con el marcador cerrado, hay una paridad hasta el minuto final y se debe definir un título, una copa o un campeonato, la única forma de destrabar esa igualdad es en la tanda de penales.

Y allí es cuando de los 11 jugadores de un equipo en el campo de juego, uno es el protagonista principal: el arquero. Eso lo sabe bien Argentina, flamante campeona mundial en Qatar 2022, que logró levantar la copa de oro después de una tanda de penales, donde Emiliano “Dibu” Martínez atajó uno y forzó que otro no entre al arco.

Lo mismo pasó la semana pasada con Boca, que gracias a Sergio ´Chiquito’ Romero llegó a la final de la Copa Libertadores de América, después de sortear penales en las fases octavos, cuartos y semifinales.

El Dibu Martínez realiza la atajada del Mundial, frente al francés Randal Kolo Muani cuando restaban segundos para finalizar el juego (REUTERS/Dylan Martinez)
El Dibu Martínez realiza la atajada del Mundial, frente al francés Randal Kolo Muani cuando restaban segundos para finalizar el juego (REUTERS/Dylan Martinez)

Es tan relevante entonces su rol, que investigadores internacionales publicaron un paper científico en el que afirmaron que el arquero es quien tiene que tomar decisiones en fracciones de segundo basadas en información incompleta para impedir el gol. La investigación señala que estos jugadores presentan diferencias fundamentales en su forma de percibir el mundo y procesar la información multisensioral a la hora de atajar una pelota trascendental.

La investigación se publicó hoy la revista Current Biology que analizó esta capacidad de los arqueros frente a la forma que procesan la información de los sentidos otros jugadores y personas no futbolistas.

El equipo de investigadores, encabezado por Michael Quinn, de la Universidad de la Ciudad de Dublin, ahora psicólogo y arquero profesional retirado, señaló que puede ser la primera vez que hay pruebas científicas de esa capacidad de los guardametas, que tienen que tomar miles de decisiones muy rápidas basadas en información sensorial limitada o incompleta, lo que llevó al equipo a hipotizar que poseen mayor capacidad para combinar la información de los distintos sentidos, lo que fue confirmado por los resultados finales del estudio.

El arquero argentino Sergio Romero del Boca Juniors ataja el penal del brasileño Gustavo Gomez del Palmeiras en el duelo de semifinal de la Copa Libertadores el jueves 5 de agosto del 2023 (AP Foto/Bruna Prado)
El arquero argentino Sergio Romero del Boca Juniors ataja el penal del brasileño Gustavo Gomez del Palmeiras en el duelo de semifinal de la Copa Libertadores el jueves 5 de agosto del 2023 (AP Foto/Bruna Prado)

Basándose en su propia historia como portero profesional, Quinn ya tenía la sensación de que los guardametas experimentan el mundo de una manera distintiva. En su último año de carrera de psicología, quiso poner a prueba esta idea.

¿Cómo se hizo el estudio?

Para ello, los investigadores reclutaron a 60 voluntarios, entre arqueros profesionales, jugadores de campo profesionales y controles de la misma edad que no juegan al fútbol. Buscaron diferencias en lo que se conoce como ventanas de vinculación temporal, es decir, la ventana de tiempo dentro de la cual las señales de los diferentes sentidos probablemente se fusionen o integren perceptualmente.

En cada ejercicio que debían realizar, a los participantes se les presentó una o dos imágenes (estímulos visuales) en una pantalla, que podían presentarse junto con uno, dos o ningún pitido (estímulo auditivo). Esos estímulos se presentaron con diferentes períodos de tiempo entre ellos.

Sergio Goycochea, recreando el penal atajado en italia 90
Sergio Goycochea, héroe del Mundial Italia 90, recrea uno de sus penales atajados contra la selección local

Una de las conclusiones que arribaron los expertos es que los ensayos con un destello y dos pitidos conducían generalmente a la percepción errónea de dos destellos, lo que demuestra que los estímulos auditivos y visuales se han integrado.

Esa percepción errónea disminuye a medida que aumenta el tiempo entre estímulos, lo que permitió a los investigadores medir la amplitud de la ventana de enlace temporal de una persona, ya que cuando ese periodo es más estrecho indica un procesamiento multisensorial más eficaz.

Las pruebas mostraron que, en general, los porteros presentaban marcadas diferencias en su capacidad de procesamiento multisensorial, pues esa ventana era más estrecha que la de otros jugadores y los no futbolistas, lo que indicaba una estimación más precisa y rápida de la sincronización de las señales audiovisuales.

Otra diferencia es que los arqueros integraban menos los destellos y los pitidos, lo que sugiere que no mostraban tanta interacción entre la información visual y la auditiva. Los investigadores consideran que estas diferencias se derivan de la naturaleza de la posición de arquero, en la que prima la toma rápida de decisiones, a menudo basadas en información sensorial parcial o incompleta que llega en diferentes momentos. Por ejemplo, observan cómo se mueve la pelota en el aire y también utilizan el sonido del golpe.

Armani le ataja una pelota clave a Benedetto en la final de la Copa Libertadores 2018 (AP Photo/Manu Fernandez)
Armani le ataja una pelota clave a Benedetto en la final de la Copa Libertadores 2018 (AP Photo/Manu Fernandez)

Tras una exposición repetida a esos escenarios, los arqueros pueden empezar a procesar las señales sensoriales por separado en lugar de combinarlas. Los arqueros no mostraron tanta interacción entre la información visual y la auditiva.

El hallazgo sugiere que los porteros tenían una mayor tendencia a separar las señales sensoriales. El equipo estudiará ahora si otros jugadores con posiciones especializadas pueden mostrar diferencias perceptivas. Además, quieren dilucidar si esa capacidad deriva de los entrenamientos desde una edad temprana o si es inherente y atrae a los jóvenes que la tienen a la posición de portero.

“Aunque muchos futbolistas y aficionados de todo el mundo estarán familiarizados con la idea de que los arqueros son simplemente ‘diferentes’ al resto de nosotros, este estudio puede ser en realidad la primera vez que tenemos pruebas científicas contrastadas que respalden esta afirmación”, afirma David McGovern, investigador principal del estudio de la Dublin City University, junto con Quinn.