
La ganadería tiene un doble impacto en el medio ambiente. En una primera medida, los animales emiten gases de efecto invernadero. Pero, además, existe la tala de cientos de árboles para ampliar las zonas de cría de ganado. Es por este motivo que científicos de Alemania y Suecia advirtieron que sustituir la carne de rumiantes por la producida a base de hongos podría no solo salvar los bosques, sino también contribuir a frenar el calentamiento global.
“El sistema alimentario está en la raíz de un tercio de las emisiones globales de gases de efecto invernadero, siendo la producción de carne de rumiantes la fuente más grande”, explicó Florian Humpenöder, científico del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático y autor principal del estudio. En ese sentido, explicó que estas estimaciones se basan en los cálculos científicos, plasmados en distintas investigaciones, que avizoran una mayor necesidad de alimentos en un futuro cercano.
Humpenöder indicó, además, que “la sustitución de la carne de rumiantes por proteína microbiana en el futuro podría reducir considerablemente la huella de gases de efecto invernadero del sistema alimentario“. “La buena noticia es que las personas no deben tener miedo de que en el futuro solo puedan comer verduras. Pueden seguir comiendo hamburguesas y cosas por el estilo, solo que esas hamburguesas se producirán de una manera diferente”, recalcó. Esta clase de “carnes” se realizan gracias a la biotecnología, por la cual se puede obtener una “biomasa rica en proteínas nutritivas, con textura similar a la carne producida a partir de microbios como hongos a través de la fermentación, que los científicos llaman ‘proteína microbiana’”.

Según explicaron los investigadores, para conocer cuál sería la influencia de este cambio alimentario en el medio ambiente, realizaron una simulación por computadora y detectaron cuáles eran los efectos ambientales de la ganadería y, por otro lado, de la producción de estos alimentos. Es más, para identificar su impacto real, realizaron una proyección hasta 2050 donde, además, analizaron el presunto crecimiento de la población, la demanda alimenticia que acarrearían, los patrones de las dietas y la dinámica detectada hasta el momento del uso de la tierra y la agricultura.
“Descubrimos que si sustituyéramos el 20 % de la carne de rumiantes per cápita para 2050, la deforestación anual y las emisiones de CO 2 por el cambio de uso de la tierra se reducirían a la mitad en comparación con el escenario habitual. La reducción del número de cabezas de ganado no solo reduce la presión sobre la tierra, sino también las emisiones de metano del ganado y de óxido nitroso de la fertilización o la gestión del estiércol”, explicó Humpenöder, quien aseguró que este reemplazo “sería un gran comienzo para reducir los impactos perjudiciales de la producción actual de carne de res”.
Por su parte, Isabelle Weindl, coautora de la investigación y también miembro del PIK, afirmó que “en términos generales, existen tres grupos de análogos de la carne. Productos a base de plantas, como las hamburguesas de soya; otros realizados con células de animales cultivadas en laboratorio, también conocida como carne cultivada; y la tercera son proteínas microbianas derivadas de la fermentación, que consideramos más interesante y ya está disponible en el mercado en una gran variedad”.

“Nuestros resultados muestran que incluso teniendo en cuenta el azúcar como materia prima, la proteína microbiana requiere mucha menos tierra agrícola en comparación con la carne de rumiantes para el mismo suministro de proteína”, destacó la científica, siendo que esta clase de “carnes” se produce con métodos similares a la cerveza o el pan.
Alexander Popp, líder del grupo de Gestión del uso de la tierra en PIK y coautor del trabajo, explicó: “La biotecnología ofrece una caja de herramientas prometedora para una serie de desafíos relacionados con la tierra, desde la preservación de los ecosistemas, hasta la mejora de la seguridad alimentaria”. “Las alternativas a las proteínas animales, incluidos los sustitutos de los productos lácteos, pueden beneficiar enormemente el bienestar animal, ahorrar agua y evitar la presión de los ecosistemas ricos en carbono y biodiversos”, resaltó el investigador.
Vale aclarar que los científicos también evaluaron los requerimientos de la producción de estos alimentos, como son los tanques de fermentación y el suministro de energía. “Una transformación a gran escala hacia alimentos biotecnológicos requiere una descarbonización a gran escala de la generación de electricidad para que el potencial de protección climática pueda desarrollarse por completo”, afirmó Popp; y completó: “Si hacemos esto correctamente, la proteína microbiana puede ayudar a los amantes de la carne a adoptar el cambio. Realmente puede marcar la diferencia”.
SEGUÍ LEYENDO:
Últimas Noticias
El científico argentino Juan Maldacena explicó cómo la física describe las leyes del universo
El experto dialogó en Infobae en Vivo a las Nueve sobre los conceptos fundamentales de las ciencias exactas, la naturaleza de los agujeros negros y la importancia de la educación pública

Un estudio reveló las enfermedades que afectaron a los tigres dientes de sable antes de su extinción
Según informó Smithsonian Magazine, el análisis de fósiles recuperados en los pozos de alquitrán de California permitió detectar alteraciones poco frecuentes en la anatomía de estos antiguos depredadores

Eclipse solar total 2026: por qué es una oportunidad única para descifrar los misterios del campo magnético del Sol
La totalidad que recorrerá España abrirá una ventana inédita para la investigación solar y la historia de los grandes descubrimientos astronómicos

Del laboratorio a la ensalada: crean una “lechuga carnívora” que fabrica una proteína animal
Según un estudio publicado en Frontiers in Plant Science, un equipo internacional logró que una lechuga produzca una proteína porcina vinculada al color, el sabor y parte del valor nutricional de la carne

Eclipse solar total de hoy, 12 de agosto: por qué no se puede ver desde Argentina y cómo seguirlo en vivo
La alineación entre la Luna y el Sol transformará el cielo en regiones de Europa, el Atlántico norte y Asia, mientras que quienes se encuentren fuera de la franja de totalidad podrán acceder a transmisiones en directo y contenidos de agencias espaciales


