
Las vacunas han sido la gran herramienta de la ciencia para frenar los contagios y las hospitalizaciones graves por COVID-19. A medida que avanzaron las aplicaciones de dosis en todo el mundo, cada país definió qué tipo de certificado otorgaba a sus ciudadanos vacunados. Estos documentos son conocidos como pasaportes COVID, necesarios para viajar y realizar actividades en espacios cerrados, según la normativa de cada gobierno.
Hasta el momento, cada país, o bloque de naciones como es el caso de la Unión Europea, decidió de forma unilateral la implementación de estos pasaportes. Ahora, lo que busca la Organización Mundial de la Salud (OMS) es unificar criterios y establecer un documento de validez global.
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El organismo sanitario de las Naciones Unidas trabaja en la creación de un pasaporte de vacunación digita. La intención es proporcionar un documento universal que facilite los trámites necesarios para los viajes internacionales.
La OMS señaló que su objetivo es desarrollar una reunión del “grupo de trabajo técnico” para debatir la “interoperabilidad” de las diferentes redes nacionales a principios de abril, según indicó el organismo a la señal de noticias CNN.
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Hasta ahora, son cuatro los sistemas de pasaportes COVID a gran escala:
- El certificado digital de la Unión Europea
- El programa DIVOC de la India
- El VDS-NC de Australia
- El pase de salud inteligente (Smart Health) utilizado por las grandes organizaciones privadas y también por al menos 22 estados y territorios de Estados Unidos.
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Para conectar todos estos sistemas sería necesario un identificador con código QR que vincule todos los registros de vacunación de una persona, y así cada viajero ya no tendría la necesidad de llevar un registro de vacunación en papel.
El doctor Brian Anderson, médico jefe de Salud Digital en el grupo sin fines de lucro MITRE y cofundador de la Iniciativa de Credenciales de Vacunación dijo que la Iniciativa de Credenciales de Vacunación está trabajando con la OMS, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos y la Asociación Mundial de Salud Digital en un sistema en el que “todos esos enfoques puedan ser interoperables y puedan reconocerse mutuamente”, señaló el especialista a CNN.
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El pase de salud inteligente en EEUU

A diferencia de muchos países que cuentan con sistemas centralizados de salud que hacen una supervisión federal de los registros de vacunación, Estados Unidos no los tiene. El Gobierno de Joe Biden dijo en varias ocasiones que no tiene pensado un mandato federal que exija un certificado de vacunación nacional.
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El pase de salud inteligente (Smart Health) se utiliza como certificado digital de vacunación en al menos 22 estados de EEUU, y se espera que otros seis estados pongan en marcha la iniciativa en breve. Se accede al documento digital a través de las redes de historiales médicos electrónicos que utiliza la mayor parte de la población estadounidense.
Una barrera contra las falsificaciones
Con el relajamiento de las medidas y el mayor movimiento de pasajeros, especialmente de forma aérea, surgieron en todo el mundo personas que lucran con el deseo de otros de trasladarse, ya sea para trabajar, vacacionar o ver a sus seres queridos. Ese lucro se refiere específicamente al delito de ofrecer pruebas de PCR o pasaportes COVID falsos para pasar los controles aeroportuarios.
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Lo cierto es que es frecuente encontrar tanto pasaportes COVID, como pruebas PCR, que han sido adulteradas. En concreto, los motivos que están llevado a las personas a esa falsificación es que el pasaporte COVID sirve para certificar que la persona está vacunada, es decir que cuenta con la pauta completa de vacunación (dos dosis, y si tienes una tercera de refuerzo también aparece).
Según el director de desarrollo de negocio en SICPA, una compañía suiza dedicada a temas de alta seguridad para los gobiernos, Fabián Torres, los pasaportes ahora llegan a tener hasta cuatro medidas de seguridad digital: el código QR se genera con un algoritmo matemático criptográfico; una segunda medida es que se imprimen con una seguridad gráfica; después se encontraría la activación de los sistemas de los códigos; y para verificar toda la cadena almacenamos este código en una ‘blockchain’ segura (una cadena especial de bloques en la cual almacenamos información de forma absolutamente segura, inalterable e inmutable, que además puede ser contrastada).
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Para los expertos, un pasaporte que conecte los sistemas actuales y avalado por la OMS podría reforzar la seguridad global y evitar futuras falsificaciones.
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