
A juzgar por los planes del Servicio Geológico de Estados Unidos, la próxima fiebre del oro podría tener lugar fuera del planeta.
En su libro El Futuro de la Humanidad, el célebre físico Michio Kaku dice que los asteroides son verdaderas minas de oro voladoras.

Y el Servicio Geológico de Estados Unidos, USGS por sus siglas en inglés, parece habérselo tomado en serio.
Se calcula que en un solo asteroide hay 90 millones de toneladas de platino, cuyo valor en la Tierra es de USD 5,4 billones.
El USGS entendió que "el mandato congresional que tenemos para buscar recursos naturales se extiende al espacio", según dijo al sitio digital space.com Laszlo Kestay, investigador del Centro de Ciencias de Astrogeología en Flagstaff, Arizona.

A estas alturas, el USGS ha trabajado lo suficiente para saber que los métodos que usa en la explotación de recursos minerales, energía y agua en la Tierra pueden servir para hacerlo en el espacio con muy pocas modificaciones, declaró Kestay.
Una investigación encabezada por él determinó que si al hombre le diera por vivir fuera de la Tierra, los asteroides que están cerca del planeta contienen agua y metales suficientes para abastecer las necesidades humanas.

Según Kestay, durante los últimos años el USGS le ha venido prestando cada vez más atención al tema. Una de las razones, dice, es que los esfuerzos comerciales para la explotación de recursos en el espacio han venido ganando en madurez.
Todavía la agencia no tiene un presupuesto asignado específicamente para la exploración extraterrestre, "pero estamos preparándonos", indica Kestay, seguro de que eso ocurrirá pronto.
Dentro de cinco años, el 24 de septiembre de 2023, aterrizará en un centro espacial de Estados Unidos con muestras de materia de un asteroide el vehículo espacial OSIRIS-REx, lanzado el 8 de septiembre de 2016 rumbo al asteroide 101955 Benu.

En junio, expertos del USGS participaron en una Mesa Redonda de Recursos del Espacio organizada por la Escuela de Minas de Golden, Colorado.
Esa academia tiene un centro dedicado específicamente a la búsqueda de recursos naturales fuera del planeta, y su director, Angel Abbud-Madrid, habló allí de lo útil que sería para ellos trabajar con el USGS en la localización de minerales valiosos, energía y agua en la Luna, en Marte y en algunos asteroides.

Hablando de directores, hay un detalle: el nuevo director del Servicio Geológico de Estados Unidos fue astronauta de la NASA y pasó 856 horas en el espacio. Se llama Jim Reilly, y como geólogo participó en tres misiones de transbordadores e hizo cinco caminatas espaciales.
Cuando aún no se había graduado de geólogo, lo escogieron para formar parte de una expedición que fue a la Antártida a hacer estudios de geocronología, la especialidad que estudia la historia de la evolución geológica de la Tierra, y luego fue explorador de una compañía de minerales y de otra de petróleo y gas en Dallas.
Al mismos tiempo, pasó más de 20 días en vehículos submarinos en un proyecto de ingeniería de profundidades y biología marina.

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