Estados Unidos amplió la ayuda humanitaria a Cuba con nuevos envíos a cinco provincias

La embajada de EEUU en La Habana coordina con Cáritas la distribución de parte del paquete de 100 millones de dólares anunciado en mayo, mientras la isla atraviesa una de sus peores crisis energéticas en décadas

FOTO DE ARCHIVO-Un hombre camina por una calle junto a una fotografía del expresidente cubano Raúl Castro, en La Habana, Cuba. 3 de junio de 2026. REUTERS/Norlys Pérez
FOTO DE ARCHIVO-Un hombre camina por una calle junto a una fotografía del expresidente cubano Raúl Castro, en La Habana, Cuba. 3 de junio de 2026. REUTERS/Norlys Pérez
Guardar

La embajada de Estados Unidos en Cuba anunció este miércoles que una nueva partida de la ayuda humanitaria ofrecida por la Administración de Donald Trump llegará en las próximas semanas a cinco provincias cubanas: Camagüey, Ciego de Ávila, Cienfuegos, Matanzas y Pinar del Río. El anuncio se produjo tras una reunión entre el encargado de negocios estadounidense en La Habana, Mike Hammer, y la directora de Cáritas Cuba, Carmen María Nodal Martínez, según informó la misión diplomática en sus redes sociales.

El encuentro tuvo como objetivo coordinar la logística de la próxima fase de distribución, en un programa que Washington ejecuta desde julio a través de organizaciones religiosas y civiles independientes, sin intervención de las autoridades cubanas. Cáritas Cuba difundió por su parte un mensaje sobre los trabajos preparatorios que su personal y voluntarios realizan en Lugareño, un poblado de la provincia de Camagüey, donde se impartió un taller de orientación para garantizar, según indicó la organización, una entrega de los donativos basada en el respeto y la sensibilidad hacia los beneficiarios.

PUBLICIDAD

La ampliación se suma a un envío reciente que llegó la semana pasada a Santa Clara, en el centro del país, con setecientos módulos de alimentos y productos de higiene. Según detalló entonces Cáritas, la Diócesis Católica de Santa Clara se encargó de distribuir ese cargamento en las comunidades parroquiales de Quemado de Güines y Rancho Veloz. Los módulos incluyen arroz, frijoles, aceite, azúcar, espaguetis, sardinas y atún, además de jabones, cremas, cepillos dentales, tabletas potabilizadoras de agua, compresas sanitarias, recipientes y lámparas recargables.

Un paquete de USD 100 millones anunciado en mayo

Un coche antiguo pasa por delante de un mural que representa al difunto héroe revolucionario Che Guevara, tras un incidente armado en el que se vieron implicadas una lancha rápida registrada en Florida y una patrulla cubana, en Santa Clara, Cuba, 26 de febrero de 2026. REUTERS/Norlys Perez
Un coche antiguo pasa por delante de un mural que representa al difunto héroe revolucionario Che Guevara, tras un incidente armado en el que se vieron implicadas una lancha rápida registrada en Florida y una patrulla cubana, en Santa Clara, Cuba, 26 de febrero de 2026. REUTERS/Norlys Perez

El programa de asistencia fue anunciado en mayo por el secretario de Estado, Marco Rubio, con un monto total de USD 100 millones. De esa cifra, USD 60 millones se canalizan a través de la Iglesia católica, mediante Cáritas Cuba y Catholic Relief Services, mientras que los USD 40 millones restantes se destinan a organizaciones no gubernamentales independientes consideradas fiables por Washington. El primer cargamento partió desde Miami el 21 de julio con cerca de 18 toneladas de alimentos y artículos de primera necesidad, y su distribución comenzó ese mismo mes en los municipios de Bejucal y Alquízar.

PUBLICIDAD

Hammer ha supervisado personalmente varias entregas desde entonces, entre ellas una visita a familias beneficiarias en Bejucal a comienzos de agosto y otra más reciente en Villa Clara. El 31 de agosto, el diplomático viajó a Washington para informar a Rubio sobre el avance del programa, y la semana pasada compareció ante el Congreso estadounidense para detallar los esfuerzos de distribución. La Administración estadounidense sostiene que el mecanismo, al evitar la intermediación del régimen cubano, garantiza que la ayuda llegue directamente a los sectores más vulnerables: adultos mayores que viven solos, personas con discapacidad, mujeres embarazadas o lactantes y familias con niños pequeños.

Antecedentes: una crisis agravada por el cerco energético

Las solineras, el último invento de los cubanos contra los apagones
Un hombre repara el equipo de una antigua gasolinera estatal mientras Cuba abre con cautela su sector energético a la inversión privada, desde que Estados Unidos impuso un bloqueo petrolero contra el Gobierno de la isla, aunque autorizó a las empresas estadounidenses a exportar combustible a empresas privadas, en La Habana, Cuba, el 21 de julio de 2026. REUTERS/Norlys Pérez

El contexto en el que se despliega esta ayuda es el de un deterioro económico grave que se remonta a enero de este año. La crisis actual arrancó el 3 de enero de 2026, tras la operación militar estadounidense en Venezuela que culminó con la captura de Nicolás Maduro, aliado histórico de La Habana y proveedor de petróleo subsidiado a la isla. Washington bloqueó entonces el suministro venezolano y presionó a México para que suspendiera sus propios envíos, lo que derivó en apagones prolongados, la interrupción del suministro a aeropuertos y la suspensión de vuelos de varias aerolíneas internacionales.

El 1 de mayo, Trump firmó una orden ejecutiva que amplió las sanciones contra funcionarios, entidades y sectores económicos cubanos, incluidos energía, defensa, minería y finanzas, con el argumento de presionar por reformas políticas y económicas en la isla. El Departamento de Estado ha ido sumando desde entonces designaciones adicionales, como la impuesta en agosto contra la petrolera estatal Unión Cuba-Petróleo (CUPET).

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD