Seis cambios de gabinete marcan los primeros ocho meses de Gobierno de Rodrigo Paz en Bolivia

La reciente salida de la ministra de Turismo supone el sexto ajuste ministerial desde el inicio de la gestión, que también estuvo marcada por dos destituciones y cuatro renuncias

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El presidente Rodrigo Paz durante una conferencia de prensa (REUTERS/Claudia Morales)
El presidente Rodrigo Paz durante una conferencia de prensa (REUTERS/Claudia Morales)

La ministra boliviana de Turismo, Culturas, Folklore y Gastronomía, Cinthya Yáñez, renunció esta semana a su cargo por “razones de orden personal”, según informó el Gobierno. El vocero presidencial, José Luis Gálvez, señaló que la Cancillería administrará temporalmente el ministerio, de manera interina, hasta que el presidente Rodrigo Paz designe a un nuevo titular para esa cartera.

Yáñez, allegada al político y empresario Samuel Doria Medina, había asumido el cargo en noviembre de 2025, al inicio del mandato de Paz, con el desafío de promover políticas de promoción del turismo sostenible, la preservación del patrimonio cultural y el impulso a la gastronomía nacional.

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En su carta de renuncia, la exministra sostuvo que durante su gestión se lograron avances importantes, aunque reconoció que varios objetivos quedaron truncos debido a factores externos como los prolongados bloqueos de carreteras que afectaron al país entre mayo y junio.

Primer plano de Cinthia Yáñez, mujer con cabello rizado y tez clara, vestida con una camisa oscura, un suéter naranja y un collar elaborado
Cinthia Yáñez, exministra de Turismo de Bolivia (Archivo)

Aunque Unidad, la alianza liderada por Samuel Doria Medina, descartó que la renuncia esté relacionada con el distanciamiento entre el empresario y el presidente Rodrigo Paz, quienes sellaron una alianza para la segunda vuelta electoral, algunos analistas consideran que la salida de Yáñez pone en evidencia el deterioro de esa relación, luego de reiterados cuestionamientos de Doria Medina a la gestión gubernamental.

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La salida de Yáñez constituye el sexto movimiento relevante dentro del gabinete en los primeros ocho meses de la administración de Paz. El primer cambio ocurrió apenas doce días después de la posesión presidencial, cuando el mandatario destituyó al ministro de Justicia —y abogado personal del vicepresidente Edmand Lara— Freddy Vidovic, tras conocerse que tenía una sentencia ejecutoriada que le impedía ejercer la función pública.

Su alejamiento del cargo derivó además en la eliminación de esa cartera como parte de la reforma estatal anunciada por el Gobierno para reducir el número de ministerios. “Se acabó el ministerio de la persecución, el ministerio de la injusticia, de vender sentencias”, declaró el presidente al anunciar el cierre del despacho. “El Ministerio de Justicia ha muerto y lo vamos a enterrar bien”, añadió.

Freddy Vidovic, exministro de Justicia, durante el acto de posesión del gabinete ministerial el 9 de noviembre de 2026 (REUTERS/Claudia Morales)
Freddy Vidovic, exministro de Justicia, durante el acto de posesión del gabinete ministerial el 9 de noviembre de 2026 (REUTERS/Claudia Morales)

El segundo ajuste llegó el 22 de abril de este año, con la destitución del ministro de Hidrocarburos y Energías, Mauricio Medinaceli. El cambio se produjo tras el escándalo por la mala calidad de la gasolina distribuida en el país y días después de la renuncia de la entonces titular de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), Claudia Cronenbold, quien denunció en su carta de dimisión que el estado de la petrolera estaba “significativamente más deteriorado de lo previsto” y que las soluciones estructurales no podían ajustarse a los plazos que esperaba el Gobierno.

Estas renuncias generaron incertidumbre sobre el manejo del sector en un momento en que el Ejecutivo enfrentaba desafíos y buscaba contener el descontento social por la crisis energética. En reemplazo de Medinaceli, fue posesionado Marcelo Blanco.

Un mes después, el 21 de mayo, renunció el ministro de Trabajo, Edgar Morales, “para pacificar el país” y fue reemplazado por el abogado Williams Bascopé. Su dimisión coincidió con el incremento de las tensiones sociales con la Central Obrera Boliviana (COB) y otras organizaciones sociales que reclamaban la renuncia del presidente Paz, a quien acusaban de traición y de gobernar en contra de sus intereses.

El primer gabinete de Rodrigo Paz, en su posesión en La Paz, Bolivia, el 9 de noviembre de 2025 (REUTERS/Claudia Morales)
El primer gabinete de Rodrigo Paz, en su posesión en La Paz, Bolivia, el 9 de noviembre de 2025 (REUTERS/Claudia Morales)

Un día antes de la renuncia de Morales, Paz había prometido cambios en su gabinete para contener las protestas. “Tenemos que reordenar el gabinete, que tiene que tener una capacidad de escucha”, afirmó en una conferencia de prensa y dijo que el Gobierno “tiene que ser de todos los bolivianos”. En ese momento indicó que su nuevo equipo estaría compuesto por funcionarios “más ágiles y que escuchen”.

Sin embargo, esos movimientos no se concretaron de inmediato. El 2 de junio, cuando los bloqueos de caminos estaban por cumplir un mes y el Ejecutivo enfrentaba presiones para restablecer el orden, renunciaron el ministro de Defensa, Marcelo Salinas, y la ministra de Educación, Beatriz García. Ambos fueron reemplazados por Ernesto Justiniano y Ricardo Sanjinés.

Con la dimisión de Yáñez, el gabinete de Rodrigo Paz acumula dos destituciones —Vidovic y Medinaceli— y cuatro renuncias —Morales, Salinas, García y Yáñez— desde el inicio de su administración. Los cambios han afectado a las áreas de Justicia, Hidrocarburos, Trabajo, Defensa, Educación y Turismo, en un período en el que el Ejecutivo busca implementar medidas para enfrentar la escasez crónica de combustibles y la desaceleración económica heredadas de gestiones anteriores.

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