Es actor, guionista, productor y director teatral desde hace muchos años, pero su popularidad llegó de la mano de Momi Giardina en Luzu TV. Todo empezó cuando se supo que escribía canciones y poemas muy graciosos para su ex mujer en “Nadie dice nada”, siguió con invitaciones al programa y al poco tiempo se sumó a la grilla del canal. Hoy es la cara de dos programas, “La novela” con Carina Zampini y “Los del fondo” con el Pollo Álvarez. Diego, para esa comunidad, es “La Castro”, así fue bautizado por Momi.
– Todo lo que uno trae se pone arriba de la mesa, estamos para entretener. No es un magazine, no es un noticiero, no es un programa de policiales, es un programa de entretenimiento. Con ese objetivo me encanta ponerme frente a cámara y dar todo para jugar y que la gente la pase bien igual que nosotros.
– Lo interesante es que no sos solamente un improvisador del streaming como algunos, las participaciones las pensás, las escribís, las planificás.
– Sí, le tengo mucho respeto a estar arriba de un escenario, frente a una cámara o detrás de un micrófono. El trabajo a veces es improvisar y a veces escribo cosas, las preparo, las ensayo. Para preparar una canción estoy siete u ocho días hasta que la presento.
“ES MÁS QUE MI EX MUJER MOMI, ES MI MEJOR AMIGA”
– Tenés una carrera de 30 años y para muchos sos un descubrimiento, se te conoció masivamente a partir de que te empezó a nombrar Momi.
– Sí, ella empezó a hablar de “La Castro”. Yo le decía, no me digas La Castro, no me gusta que me digas La Castro… Cuanto más decís, peor es. Y ahora la gente me saluda “hola, La Castro”. Es muy espontánea, le salió así y hay un momento donde te entregás porque ya no la podés pelear más.
– Tienen una relación fantástica, ¿cómo empezaste a colaborar en su participación en el programa?
– Ella más que mi exmujer, es mi mejor amiga. En 2006 nos separamos, desde hace 20 años somos ex marido y mujer, pero no lo vivimos como “exs”. Nuestro día a día es como amigos y padres de una hija que amamos los dos y que hoy ya es grande. La nena tenía menos de tres años cuando nos separamos y la relación de amistad fue creciendo. Un día quería hacer algo para el programa y me pidió que le de una mano, quería un poema para representar lo que había vivido en sus vacaciones. Le escribí un poema, lo leyó, les gustó, ella lo disfrutó. “Ahora tengo otro poema”, me dijo, “viene Rodrigo de Paul, ¿le hacemos una canción?” “Viene Nathy Peluso, me pide ayudas con una canción. Fue de onda, porque siempre que podemos nos ayudamos. Me invitó un día al programa, me invitó otro día y en el año fui como 15 veces a “Nadie dice nada” y también a “Viernes 13”, el programa donde trabajaba mi hija.
– Para la comunidad que mira Luzu eras el papá de Juli Castro y el ex marido de Momi
– Nepo ex y nepo padre. La comunidad de Luzu es muy cariñosa, muy demostrativa. Un día Nico (Occhiato) en noviembre de 2024 me llamó por teléfono, “¿estás para hacer un programa el año que viene?” Y empezamos “La novela” con Carina Zampini y seguimos hasta el día de hoy.
– ¿En ese momento qué estabas haciendo?
– Tengo hace 18 años una empresa, una productora que se llama Mía. La empresa arrancó siendo muy artística, hoy se dedica a la arquitectura publicitaria, a la acción de marcas.
– ¿Seguís viviendo de la productora o ya empata con la carrera como artista?
– Con mi socio, Alejandro, tenemos un arreglo hace muchos años, todo lo que hacemos va al mismo fondo, con lo cual todo lo que yo hago en Luzu…
– ¿Si actúas también?
– Si, la repetición que hago en “Casados con hijos” de hace 20 años va a la misma bolsa, todo. Un día dijimos: o nos va bien a los dos o nos va mal a los dos. Todo está bajo el paraguas de Mia, lo que hago yo, lo que hacemos juntos, lo que hace él. Y me pone muy feliz que sea así.
– Entiendo todo, porque vos decís que “sos solo”.
– Yo soy solo. Es mi relación estable más larga de la historia. Hace 18 años, imaginate.
– Es un matrimonio, donde hay bienes en común.
– Sí, totalmente. Hay mucha confianza, mucha comunicación y hay mucho cariño, ese es el corazón de mi empresa. Yo no me puedo tomar vacaciones porque lo que hago yo no lo hace nadie y lo que hace él no lo hace nadie, pero sí podemos viajar.
– Parece una relación impecable.
– Tuvimos nuestros momentos, pero en 18 años habremos discutido cinco veces, es poco.
– Tampoco te peleás con Momi.
– No funcionamos como pareja.
– Pero tampoco con Alejandro.
– Con Alejandro es mi relación estable, más larga. No es una pareja, es un vínculo estable. Me cuesta tanto en la vida sentimental, pero en la vida laboral lo tengo. Con Momi ya no nos peleamos.
– No solamente lo de Juli es lo que tienen en común, hace poco pasaron vacaciones juntos.
– Sí, hace dos años y medio, pero no es que lo planeamos así. Éramos diez o 12 personas, Ferbo, Santi Talledo, Sofi Morandi, nos íbamos a Disney. Cuando pusimos la fecha de viaje muchos no pudieron y quedamos nosotros tres, Momi, Juli y yo. Sumamos a la mamá de Momi y nos fuimos los cuatro.
“CADA VEZ QUE A MOMI O A MÍ NOS PASA ALGO LINDO NOS JUNTAMOS A FESTEJAR”
– Pasan los cumpleaños juntos, pasan las fiestas juntos, son familia. En 20 años han pasado por distintas parejas, ¿se han consolado? ¿Se han acompañado?
– Sí, siempre. Estamos en las buenas y estamos en las malas también porque creo que los vínculos reales, sinceros y de verdadero cariño tienen que ver con eso. Momi dice que es más difícil estar en las buenas y yo coincido. Cuando vos te ponés contento porque a alguien le va bien es más genuino. En un velorio es fácil estar, le ponés una mano arriba del hombro, estás, pero cuando al otro le va bien es difícil para algunas personas. Cada vez que a alguno le pasa algo lindo nosotros festejamos, nos juntamos con Juli, con el novio de Momi y el novio de Juli a festejar. Nos pone contentos, es un vínculo genuino y de mucho cariño.
– Dijo que eras como un hermano hace poco.
– Sí, tenemos una relación muy cercana.
– ¿No te cierra?
– Un día dijo “es como un padre para mí”, me pareció un montón, hermano también. Pero sí, es un vínculo muy cercano, somos familia.
“SOY MUY BUEN EX, MI MEJOR VERSIÓN NO ES SIENDO NOVIO, PAREJA O MARIDO”
– Te escuché decir algunas cosas que me parece que te tiran abajo. Siempre repetís que sos mejor “ex” que novio.
– ¿Y qué querés? Si querés, miento. Es verdad, soy muy buen ex y mi mejor versión creo que no sale siendo novio o pareja o marido.
– Quizás es seductor escuchar la frase y alguien piensa “yo voy a poder con él”.
– No la culpo por intentarlo. Pero yo aviso, el que avisa no traiciona. La sinceridad tiene mucho valor, si no estás de alguna manera embaucando al otro. Aviso que no es mi mejor versión. ¿Por qué? Porque soy medio rompebolas. No me muevo cómodo en pareja.
“HACE CASI DIEZ AÑOS QUE ESTOY SOLO, NO NECESITO ESTAR EN PAREJA”
– ¿A qué te estás refiriendo concretamente? ¿Desaparecés de golpe?
– No, no, no. Hay que ser responsable emocionalmente y una manera de ser responsable es avisar. ¿Vos querés saber algo concreto? Vivo la vida con mucha intensidad, lo que es bueno es muy bueno y lo que es malo es muy malo, y tenés que gestionar a nivel energético a una persona que vive en los extremos. Yo me ilusiono muy fácil, me desilusiono muy fácil. Hay cosas que me hacen sentir incómodo y me siento incómodo por algo que por ahí no es… Me pongo un poco difícil. Hace muchos años que no estoy en pareja, pero muchos.
- ¿Cuántos?
- Casi diez. No es que ando practicando tanto… No se da, no tengo el foco puesto en eso. Estoy abierto, no estoy buscando, no estoy necesitando estar con alguien.
– Hay otra frase que te escuché también y que creo que te quita puntos. “Solo al final de la vida se sabe si uno está enamorado”. ¿Qué es eso?
– Sí, a mí me gusta mucho decir frases, mi papá era de decir muchas frases. En “Nadie dice nada” me dijeron, “¿estuviste enamorado?” Y yo dije que no y que me parece que es pronto para evaluarlo, creo que eso tenés que verlo al final del camino. Suponete que pensara que estuve enamorado a los 35 y la semana que viene me enamoro perdidamente de alguien, tendría que hacer una fe de erratas: no estuve enamorado aquella vez, ahora estoy enamorado. Para no hacer ese tipo de manipulaciones emocionales digo que voy a esperar el final del camino.
“ME DA MIEDO ENAMORARME, UNO SE PONE VULNERABLE”
– No existe la categoría, “¿me volví a enamorar?” ¿Es una sola vez?
– Yo creo que uno se puede enamorar una sola vez en su vida de la manera máxima. Después puede haber otras formas.
– ¿Cuál es el medidor?
– Lo que sentís, como te complementa la otra persona, si es estás mejor con esa persona que solo y que sea la persona más importante de tu vida.
– Hasta que se termina.
– Si, es verdad, el amor de pareja se termina. Eso me da mucho miedo. También por eso no entro en el terreno, porque al principio es mucha energía, mucha cosa linda y esa decadencia del día a día me da un poco de miedo.
– ¿No se transforma el enamoramiento, decís, en otro tipo de amor?
– Seguramente sí, nunca me tocó averiguarlo, porque nunca estuve la suficiente cantidad de años en pareja como para poder ver esa evolución.
– ¡Ni tenés ganas tampoco!
– Me da un poco de miedo.
– ¿Miedo?
– Si, porque cuando una persona se enamora se pone vulnerable. Y sobre todo corre su foco del día a día, gran parte de ese foco se dedica a estar atento a la persona que está a su lado, por lo menos es mi manera de vivir. Estoy en pareja y mucho se me va ahí.
– No es práctico.
– En mi caso no, porque me saca de contexto.
– El enamoramiento nunca es práctico, aunque seas feliz.
– ¿Voy a buscar algo que me parece tan poco práctico? Si viene vemos que hacemos, pero no es que salgo a buscar corriendo. En mi caso el amor es a primera vista o no es, nunca en mi vida podría fijarme en alguien que la primera vez que la vi no me generó algo realmente impactante, y también me da un poco de miedo el día a día, no es tan cómodo. Es como ir al casino, cuanto más arriesgás más podés ganar, pero también más podés perder.
“SENTÍA QUE NO TENÍA SALIDA, QUE NO TENÍA FUTURO, EN MÁS DE UNA OCASIÓN HE PENSADO EN LA POSIBILIDAD DE QUITARME LA VIDA”
– Contaste que estuviste deprimido, pensando en que no había salida. ¿En qué momento de tu vida pasó?
– No suelo hablar de algunas cosas, incluso yo mismo las he tapado en mi propia memoria. Te conté que vivo la vida muy intensamente, lo que es muy bueno es muy bueno, lo que es muy malo es muy malo. Esas cosas malas no siempre las gestioné del todo bien. ¿Y qué es lo peor que te puede pasar cuando ves algo muy malo? No encontrar una salida, y la salida que se te ocurre es la peor. Me ha pasado en la época de mi adolescencia y mi primera juventud, sentía que no tenía salida, que no tenía futuro. Entonces te ponés a pensar cosas horribles donde decís, esta sería la única solución que se me ocurre. He pensado en más de una ocasión en la posibilidad de quitarme la vida. Nunca lo llegué a planear, pero sí lo llegué a pensar y eso me generaba muchísima angustia. Hoy lo veo en perspectiva y tiene que ver con que vivo las cosas demasiado intensamente.
– ¿En ese momento, qué es lo que se hacía insoportable? Porque para llegar a esas fantasías debe haber cosas insoportables.
– Nunca lo llegué a planear. Sí tuve la fantasía. Era ver que había un montón de posibilidades que se me ocurrían para la situación que estaba atravesando y no encontraba ninguna solución.
– ¿Emocionales, de trabajo, de estudio?
– Más que nada la propia gestión de los objetivos que yo tenía, objetivos que no podía cumplir y se me cerraban los caminos. A veces también cuestiones vinculares. A los dos años y ocho meses, yo era el mayor de cuatro hermanos, tenía tres hermanos más chicos. Nací y al año nació mi hermana Cecilia y al año y ocho meses nacieron Inés e Ignacio, mellizos. Yo sé que en mi infancia y mi adolescencia no me porté bien, tenía una cuestión de celos no resueltos que no estaba bueno. Me daba cuenta que hacía daño a la otra persona, no encontraba la manera de revertirlo y cuanto más quería revertirlo peor me salía. Le hacía daño a una persona que quiero mucho sin querer hacerlo.
– ¿No lo podías hablar?
– No lo podía hablar. A los 18 años empecé a hacer terapia, por suerte estuve nueve años en terapia con un terapeuta que fue fantástico y me ayudó muchísimo sobre todo a despegarme de la situación, a poder parar la pelota, a no tener que decidir todo de manera drástica.
“A LOS 14 AÑOS TENÍA 7 FRACTURAS Y TENGO 95 PUNTOS EN EL CUERPO DE DIFERENTES ACCIDENTES, APARECEN PENSAMIENTOS MUY OSCUROS”
– Hasta los 18, ¿te guardaste todo?
– Sí. No es casualidad que a los 14 años tuviera siete fracturas, tengo 95 puntos en el cuerpo de diferentes accidentes, era muy inquieto, muy hiperquinético. A mí me acorralaba la insatisfacción, “esto no es lo que yo quisiera, pero a su vez tampoco lo puedo revertir”. Ahí es donde aparecen esas ideas y decís, si no es lo que yo quiero, no lo puedo revertir, no hay salida, y si no hay salida se te empiezan a aparecer pensamientos muy oscuros. Todo esto ocurrió básicamente hasta los 18 años.
– Por suerte llegó un terapeuta. ¿Cómo llegó?
– Llegó un terapeuta a través de mi colegio, también el amor de mi familia siempre fue muy importante. Yo tenía muy mala conducta, me tuve que ir después de 7 º grado porque en el colegio les dijeron a mi mamá y a mi papá que no querían tenerme en el secundario. Ese tipo de cosas también me generaba mucha frustración. Al terapeuta lo conozco a través del Colegio Marianista, el profesor Boris Garcés, con su personalidad, su manera de ayudarme a pensar y sobre todo a despegarme del dramatismo que tenía la situación. “Aléjate un poco, mira la situación, pensémosla, no es blanco o negro”, me ayudó muchísimo.
– ¿Se pudo sanar la relación con los hermanos?
– Si, hoy me llevo increíblemente bien con mis hermanos. Vivimos físicamente muy lejos y a nivel sentimientos estamos muy cerca. Sí, se pudo sanar todo eso. Tenía básicamente un problema de celos no resueltos que me llevaban a tener conductas que no me hacían sentir feliz, y no hacía sentir felices a los demás.
– Te asumiste muy intenso.
– Creo que ser sincero con uno mismo es el primer paso para ser feliz, es muy fácil mentirle a los demás y también es fácil mentirte a vos mismo, sobre todo poniendo el foco en otro.
– Cuando éramos chicos todo quedaba en casa, ahora nos mostramos rotos las veces que sea necesario.
– Todo quedaba guardado. Yo soy de la época de “los hombres no lloran” y hoy no tendría sentido esa frase. ¿Por qué no lloraríamos? ¿Qué es lo que por ser hombre no podés exteriorizar? ¿Qué parte de tu masculinidad se cae porque te emocionaste o porque algo te puso triste?
“NUNCA OCULTÉ QUE ME TIÑO EL PELO, EL QUE SE ANIMA A CONTARLO ES VALIENTE”
– Dijiste masculinidad y asocié con el momento en que te vi en Instagram tiñéndote el pelo, mostrando como te ponés la tintura. Zarpado para los de 50 y pico.
– Si, totalmente. Un día fui a “Nadie dice nada” y Nico Occhiato puso una foto mía y yo estaba canoso. Yo no siento vergüenza. Nosotros no cargamos al que se tiñe, cargamos el que se anima, el que se anima es valiente, el que carga no es valiente. Yo a partir de ese momento dije sí, y es más: le metés 7 con 7,11 para que no te vire al colorado. Pero nunca lo oculté, tampoco lo he contado públicamente porque no he tenido la posibilidad, pero sí es verdad que me tiño porque prefiero tener el pelo de este color antes que canoso. Tengo completamente blanco el pelo.
– ¿Tiene que ver con parecer un poco más joven? ¿Con la coquetería?
– No, es algo que me gusta a mí, no lo hago por los demás. Al principio, cuando me empecé a teñir en 2005, hace ya 20 y pico años, fue porque hacía publicidad y el hecho de ser canoso me cerraba mucho los roles a los cuales podía aspirar. Si yo quería ser un papá joven, que era lo que más hacía en la época que trabajaba en publicidad, el papá joven canoso en esa época no era buscado.
– ¿Y te gustó?
– Me gustó y lo estoy usando. Y de hecho me dicen: dejáte las canas, te queda lindo. Y no me las dejo porque no tengo ganas.
– ¿Quedó este color para siempre?
– Jajajaja, va virando. A veces en el verano se pone un poquito más claro o cuando hace mucho frío se pone un poquito más oscuro. También es la mano del peluquero, aunque a veces lo hago yo.
“SI NO TUVIERA PELO ME IMPLANTARÍA PIOLINES O LA PELUCA QUE SE PONE CON PEGAMENTO, ES BUENISÍMA”
– No te da nada de vergüenza.
– ¿Por qué me daría vergüenza?
– Porque a los hombres les da vergüenza todo el tema capilar.
– Es ficticio el color, pero la cantidad es mía. Pero si yo no tuviera pelo, me pondría. O me implantaría piolines o me mandaría la peluca esa que es con pegamento, es buenísima. Vi unos videos en Instagram, son espectaculares.
– Es lo menos sexy que hay.
– Pero ni te das cuenta Y te queda un look increíble, vas cada 25 días, haces el refresh y ya está.
“MÁS DE UN HOMBRE DE MI EDAD ME DIJO: ¡CALLÁTE, TEÑIDO!”
– No lo puedo creer.
– Es verdad que los hombres de mi edad… En más de una ocasión, antes de que se haga público, más de uno me dijo: ¡calláte, teñido! Yo lejos de achicarme, “¿te molesta mi color? ¿Querés que me lo cambie porque a vos no te gusta?” Ahí la gente se desarma el bullying deja de ocurrir cuando vos no te calentás, cuando no te importa lo que dice el otro o no lo sufrís.
– ¿Hay un límite en relación a hacer la publicidad? Si te llaman para campaña de coloración la hacés tranquilamente, pero ¿harías una de laxante?
– Durante siete años hice publicidad y había cosas que no hacía. No hacía testimoniales como “yo tenía muy mal aliento, pero desde que uso…” Eso no lo hacía, no hacía partidos políticos y no hacía ese tipo de cosas como laxante o antihemorroidal porque no me sentía cómodo.
– ¿Y hoy si te ofrecieran una publicidad de crema para los hongos de los pies?
– Creo que no porque con las acciones comerciales lo primero que tenés que hacer es sentirte cómodo y no sé si me sentiría cómodo. No tiene nada de malo y está buenísimo que si alguien tiene un problema de hongos en los pies encuentre la pomada para solucionarlo. Pero todo se habla, ¿no? En principio no me sentiría cómodo.
– Vergüenza no tenés.
– No, no me da vergüenza. ¿Sabés que no? Estoy pensando en alguna situación que me daría vergüenza.
– Ninguna situación, hace poco te dragueaste feliz en el programa “Patria y familia”.
– Lo hice feliz, con mucho respeto, con mucho orgullo y con mucha dedicación. Es un arte, a nivel actoral interpretás un papel, mi personaje se llamaba Castrísima. Estuve arriba de 12 centímetros de taco todo el programa, no me los saqué en ningún momento, tenía las uñas tan largas que no me hubiera podido calzar los zapatos de vuelta. El traje estaba espectacular, el vestuario.
– ¿Lo disfrutaste?
– Lo disfruté mucho y me causó mucha emoción que me inviten a hacerlo, porque para el programa de Juli, “Patria y familia”, es el día más importante del año y que me hayan hecho partícipe de ese día quiere decir que me están dando un cariño. Me sentí muy muy orgulloso de ser parte.
– Te debe dar cierta autoridad en Luzu todo lo que sabes hacer. Escribir, armar un programa, dirigir, actuar, producir, ¿te da autoridad?
– No lo siento como autoridad, cada uno de los que estamos ahí tenemos nuestras propias herramientas. Luzu es un espacio donde te dan una posibilidad de mostrar lo que vos hacés y hay mucha libertad, si yo quiero escribir un poema no tengo que pedir permiso, confían en que lo que escriba va a estar en la línea del programa, en la línea del canal. Es como que te dicen: dale a ver, creá.
– Acabás de participar en una miniserie. ¿Te gustaría dedicarte a full a actuar?
– A mí me gusta todo, no me sentiría cómodo haciendo una sola cosa porque me sentiría incompleto. Trabajar como actor me encanta, estuve filmando la serie de “Nadie dice nada”, estuve filmando una participación hasta ahora la miniserie serie con el Puma Goity. Si fuera lo único que tuviera que hacer, me sentiría incompleto. Estar en un canal como Luzu no lo dejaría de hacer, hay un contacto muy genuino con la gente que está buenísimo. El público es muy cariñoso, somos una compañía y la gente te demuestra que ese cariño que vos le das lo valora, lo recibe, lo cuida. Entonces me parece que yo no dejaría de hacer eso ni de ser actor.
“GABRIEL SCHULTZ SE TIÑE, NO LE ESTÁ PEGANDO AL COLOR, ESTÁ MUY OSCURO”
– ¿Sos el más grande de las caras de Luzu?
– Hasta el año pasado sí, pero entró Schultz que está conmigo en el programa. Gabriel Schultz es más grande que yo.
– Para mí se tiñe.
– Sí, se tiñe, no le está pegando al color Schultz.
– Qué feo esto porque lo va a ver.
– Que lo vea. Es un gran compañero, lo quiero mucho, pero es un tipo muy cabezadura. Él le hace caso a la mujer con el color que se está poniendo y no a mí. A Carina, que es la mujer, la quiero mucho pero en tintura sé más yo. Él tiene que irse un tono arriba, está muy oscuro.
– Quedó claro, y es más grande que vos.
– Es más grande que yo. Este año entró Marley también, yo estoy abajo de Marley y de Schultz. Tenemos una edad en el corazón, no sé si siento que tengo 53. Me siento joven y siento que lo mejor realmente está por venir.
– ¿Por qué tengo que ver la serie que filmaste en Egipto?
– Porque es una serie muy linda, muy diferente. No tiene el vértigo que tienen hoy las redes que todo tiene que durar 14 segundos. Son seis capítulos de 50 minutos, se llama “Privier”. Cuando morimos, ¿qué pasa con el alma? La serie va por el lado de la teoría de la reencarnación, el alma es una sola a lo largo de la historia y va tomando diferentes personificaciones a medida que van avanzando los años. El personaje protagónico busca recuperar la memoria del alma después de la muerte física del cuerpo para tener la memoria de todas sus vidas y no solamente de una. Me encantó porque tengo una formación católica y escribí esa serie, yo creo en la resurrección. Es muy linda y está en Flow.
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