
La organización juvenil de oposición Alianza Universitaria Nicaragüense (AUN) denunció desde el exilio la detención “arbitraria” de uno de sus dirigentes a manos de la Policía Nacional, quien actualmente se encuentra en condición de “desaparición forzada”. El hecho ocurre en el contexto de la crisis sociopolítica que afecta a Nicaragua desde abril de 2018.
El detenido es Octavio Enrique Caldera, nicaragüense de 25 años, estudiante de último año de Contabilidad y dirigente territorial de la AUN en Masaya, según informó la organización en una conferencia de prensa telemática.
“Denunciamos el secuestro y desaparición forzada de Octavio Enrique Caldera, estudiante de Contabilidad, integrante de nuestra organización y directivo de Masaya. Octavio fue secuestrado el 13 de agosto de 2025, en su centro de trabajo ubicado en Managua”, expresó Max Jérez, dirigente de la organización juvenil, nicaragüense desnacionalizado y excarcelado.
“Hasta el día de hoy, Octavio permanece desaparecido. Su paradero, su estado físico y su condición de salud son totalmente desconocidos para su familia y para esta organización”, añadió Jérez.

El opositor también desnacionalizado y excarcelado Lester Alemán precisó que la denuncia se realiza “ante la privación ilegal de su libertad, ejecutada sin que se le garantizara el debido proceso ni ninguno de sus derechos”.
“Sus familiares y amigos han sido impedidos de obtener información confiable sobre él. En Nicaragua no existe Estado de derecho: imperan la impunidad, la indefensión y la violencia institucionalizada”, afirmó Alemán.
La AUN señaló que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) otorgó medidas cautelares a favor de Caldera para exigir al Estado información sobre su paradero y condiciones.
La organización exigió al Estado de Nicaragua pruebas de vida del universitario y de todos los presos políticos.

“Instamos a la comunidad internacional y a los gobiernos democráticos a exigir su liberación inmediata, establecer canales humanitarios y demandar el retorno de la Cruz Roja Internacional para garantizar pruebas de vida y monitoreo independiente”, solicitó Dolly Mora, dirigente de la organización.
“No puede existir alivio diplomático mientras persistan ciudadanos desaparecidos y privados de libertad por razones políticas. Navidad sin presos políticos”, reclamó.
Nicaragua enfrenta una crisis política y social desde abril de 2018, intensificada después de las elecciones de noviembre de 2021. En esos comicios, Daniel Ortega, en el poder desde 2007, fue reelegido para un quinto mandato, el cuarto consecutivo, tras la detención de sus principales contendientes, quienes luego fueron expulsados de Nicaragua y despojados de su nacionalidad y derechos políticos tras acusaciones de “golpistas” y “traición a la patria”.
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