Ecuador: al menos 46.000 personas fueron afectadas por las fuertes lluvias

El Instituto de Metereología e Hidrología ha anunciado que las precipitaciones podría incrementarse durante el mes de abril

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Las ciudades de la costa ecuatoriana han sido las más afectadas por las fuertes lluvias. (Primicias/ Enrique Ortiz)
Las ciudades de la costa ecuatoriana han sido las más afectadas por las fuertes lluvias. (Primicias/ Enrique Ortiz)

La temporada de lluvias en Ecuador ha dejado, en el primer trimestre del año, al menos 46.000 personas perjudicadas, 23 fallecidos, 6.989 viviendas afectadas, 73 casas destruidas, casi 14.000 hectáreas de cultivos destruidos, 366 escuelas dañadas, 34 puentes colapsados y 36 kilómetros de carreteras con daños, según informó el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias. A estos impactos se suma que once ríos podrían desbordarse, lo que generaría más inundaciones y daños de los cuantificados.

Las provincias que han sufrido más el golpe invernal han sido Guayas, Manabí, Los Ríos, Santa Elena, Santo Domingo de los Tsáchilas, en el Litoral, y Cotopaxi, en la Sierra ecuatoriana.

Los once ríos cuyo caudal ha incrementado están en las provincias de Esmeraldas, Guayas y Los Ríos. La entidad ha advertido que la alerta emitida por el Instituto Nacional de Metereología e Hidrología (Inamhi) sobre la fuerza y continuidad de las lluvias, aún está vigente.

Hasta el 4 de abril, en el Litoral ecuatoriano las lluvias se mantendrán a niveles altos y muy altos, mientras que en la Amazonía y en la Sierra las precipitaciones estarán en nivel medio y alto, según informó el Inamhi.

El Inamhi ha explicado que las condiciones atmosféricas que enfrenta el Ecuador se deben al alto calentamiento del agua superficial de Pacífico frente a las costas del país. A esto se suma la presencia de la baja presión denominada zona de convergencia intertropical y sus vaguadas derivadas que aportan con alto contenido de humedad, es decir cuando una masa de aire húmedo y cálido asciende a través de un sector de baja presión y provoca nubes y precipitaciones. Además se acopla la advección de humedad, como se conoce técnicamente al proceso de transporte de una propiedad atmosférica, derivada del Alto de Bolivia.

Ante las fuertes lluvias, el Instituto ha advertido que puede existir acumulación de agua en hogares, negocios y caminos susceptibles. Además, las vías podrían afectarse por el agua estancada, por deslizamientos de tierra y bancos de niebla. También los cuerpos de agua, como los ríos, podrían desbordarse en los lugares donde las precipitaciones serán más intensas.

En la región Litoral, las lluvias están pronosticadas para todas las provincias: Guayas, Santa Elena, El Oro, Los Ríos, Santo Domingo, Esmeraldas y Manabí.

El desbordamiento de los ríos se dio por las fuertes lluvias del último fin de semana. (GAD Portovelo)
El desbordamiento de los ríos se dio por las fuertes lluvias del último fin de semana. (GAD Portovelo)

En cambio, en la región Interandina, los eventos de mayor relevancia sucederán en la Sierra Central y el Austro, en las provincias de Bolívar, Cotopaxi, Pichincha, Azuay y Cañar. Mientras que en la Amazonía, las lluvias impactarán a Sucumbios, Napo, Pastaza y Morona Santiago.

Los acumulados de lluvia previstos por el Instituto pueden alcanzar entre 20 y 40 litros/m2.

Ante la posibilidad de que existan más inundaciones, tanto el Servicio de Riesgos ha recomendado tomar en consideración las siguientes medidas: conocer si su casa está ubicada en una zona de riesgo, no arrojar basura a los ríos o quebradas, preparar un plan familiar de emergencia y alistar una mochila de emergencia con los artículos más imprescindibles en caso de una evacuación, evitar cruzar puentes si el nivel del río ha subido o hay agua en exceso en esteros y quebradas, no caminar ni conducir por áreas inundadas, alejarse de las líneas de suministro eléctrico y dar aviso a los servicios de emergencia (911).

A estas acciones también se indica que las personas deberán buscar un lugar alto o colina para protegerse de las inundaciones. Se recomienda desconectar los artefactos eléctricos, no dejar solos a niños, adultos mayores, enfermos y otras personas más vulnerables. Si se encuentra en la calle, aléjese de los cables de alta tensión o postes de luz.

También, expertos en medicina ha sugerido a la ciudadanía evitar consumir o incluso nadar en el agua estancada pues existe la posibilidad de contagio de enfermedades como la leptospirosis, una enfermedad infecciosa causada por bacterias que pueden producir infecciones potencialmente mortales de los riñones, el hígado, el cerebro, los pulmones o el corazón, según los CDC de Estados Unidos.

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