Tras una nueva avanzada autoritaria de Daniel Ortega, la oposición de Nicaragua llamó a boicotear las elecciones municipales

La coalición Unidad Nacional Azul y Blanco convocó a la población a rechazar “esta nueva farsa” electoral prevista para el próximo 6 de noviembre

Foto de archivo: una mujer vota en las elecciones presidenciales el 7 de noviembre de 2021 en la Junta Receptora de Esquipula en Managua (EFE/Jorge Torres)
Foto de archivo: una mujer vota en las elecciones presidenciales el 7 de noviembre de 2021 en la Junta Receptora de Esquipula en Managua (EFE/Jorge Torres)

La opositora Unidad Nacional Azul y Blanco llamó este miércoles a repudiar las próximas elecciones municipales en Nicaragua, previstas para el 6 noviembre próximo, luego de que la Policía Nacional y partidarios sandinistas se tomaran por la fuerza 5 alcaldías administradas por disidentes.

“Estamos convocando desde ya a la población, a las fuerzas políticas opositoras, a repudiar estas nuevas farsas, a cerrar las puertas y a vaciar las calles, tal y como se hizo el pasado 7 de noviembre”, dijo el dirigente de la Unidad Nacional, Héctor Mairena, en una conferencia de prensa virtual.

En las elecciones generales del 7 de noviembre pasado, la Articulación de Movimientos Sociales, con apoyo de la Unidad Nacional, convocó a un “paro electoral”, que consistió en una abstención masiva de votantes, debido a que fueron anulados tres partidos opositores y encarcelados 7 dirigentes que aspiraban a competir por la Presidencia.

Según el observatorio de violencia electoral Urnas Abiertas, compuesto por un equipo multidisciplinario, la abstención en las pasadas elecciones fue del 81,5%, sin embargo el Consejo Supremo Electoral (CSE), bajo el control del oficialismo, la fijó en 34,74 por ciento.

En dichas elecciones, el presidente Daniel Ortega obtuvo su quinto mandato, cuarto consecutivo y segundo junto con su esposa, Rosario Murillo, como vicepresidenta, con siete de sus rivales en prisión y otros dos en el exilio, por lo cual la Organización de los Estados Americanos (OEA), la Unión Europea, y decenas de países, no reconocieron la legitimidad del proceso.

Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo (REUTERS/Oswaldo Rivas)
Daniel Ortega y la vicepresidenta Rosario Murillo (REUTERS/Oswaldo Rivas)

Para la Unidad Nacional, la ocupación de las alcaldías en manos del partido opositor Ciudadanos por la Libertad (CxL), cuando faltan cuatro meses para las elecciones municipales, muestran el establecimiento de un “partido único” en Nicaragua, que sería el gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

“En Nicaragua se ha implantado un partido único, porque (el FSLN) es el único partido político que el sistema le permite tener capacidad de ocupar posiciones de poder, y que además controla todo el sistema electoral, el sistema de partidos, y todo el entramado estatal”, dijo el también dirigente de la Unidad, Juan Diego Barberena.

Las acciones del Gobierno y las denuncias de los opositores se enmarcan en una crisis sociopolítica que inició con las masivas protestas antigubernamentales de 2018, en las que, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), murieron al menos 355 personas, de las cuales Ortega ha reconocido 200.

El 6 de noviembre próximo al menos 4,4 millones de habitantes están citados para elegir a 153 alcaldes, 153 vicealcaldes y más de 6.000 concejalías.

(Con información de EFE)

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