Agregar Infobae enGoogle

Los muertos por coronavirus aumentan en Perú y son venezolanos quienes recogen los cadáveres

Por Franklin Briceño y Rodrigo Abd

Peru muertos coronavirus recoleccion 1
De izquierda a derecha, los venezolanos Luis Zerpa, Luis Brito y Jhoan Faneite cargan con una bolsa con el cadáver de Marcos Espinoza, de 51 años y que se cree que murió por coronavirus, montaña abajo hasta un auto fúnebre que los espera, en un vecindario de clase obrera cerca de Pachacamac, en las afueras de Lima, Perú, el 8 de mayo de 2020. “Todos los días me encomiendo a Dios para no contaminarme”, dijo Faneite, que trabajó como electricista en su natal Venezuela antes de emigrar a Perú en 2018 con su esposa y su hijastro por la crisis económica y política que sacude a su país. (AP Foto/Rodrigo Abd)
Guardar

Faustino López estaba aterrado al ver cómo empeoraba la salud de su esposa, internada a fines de abril por COVID-19 en un hospital de Lima.

Mientras su mujer Angélica Berrocal permanecía en el hospital, Faustino no tuvo más que quedarse en su casa, donde vivía solo. Dejó de dormir en la cama matrimonial que compartieron por 45 años, no paraba de llorar al mirar la ropa de ella y escuchaba música en quechua, la lengua materna de ambos.

Faustino, un jardinero de 68 años, y Angélica, una barrendera de 60, habían llegado a este momento de su vida sin mayores contratiempos de salud y con dos hijos y 11 nietos sanos. Pero el nuevo coronavirus aniquiló la tranquilidad de esta familia que en más de cuatro décadas jamás había conocido la desgracia. Y todavía estaba por venir otra tragedia.

En un momento, Faustino tuvo fiebre y escalofríos. También sintió la alteración del gusto y el olfato, según una ficha de investigación clínico-epidemiológica a la que The Associated Press tuvo acceso. Le hicieron la prueba y dio positivo a COVID-19.

Desesperado, tocó las puertas de un albergue estatal donde se recuperan casi 2.000 enfermos del virus. No fue aceptado porque no había sido referido desde un hospital. Retornó a su hogar y la madrugada del 5 de mayo bebió ácido muriático y se ahorcó con un cable de electricidad.

Su hijo mayor lo encontró y llamó a la policía, pero Faustino permaneció varias horas en la sala de su casa sin que nadie quisiera tocarlo. Entonces llegaron Jhoan Faneite y su hijo adoptivo Luis Zerpa, dos venezolanos que trabajan en la funeraria Piedrangel, a la que el gobierno de la ciudad contrató para extraer de las casas los cadáveres de personas infectadas con el virus para luego incinerarlos.

Peru muertos coronavirus recoleccion 1
Los trabajadores de la funeraria Piedrangel Luis Zerpa, de Venezuela, y Ángelo Aza, de Perú, se preparan para sacar los cuerpos de personas que se cree que murieron por coronavirus, en la morgue de un hospital, en Lima Perú, el 5 de mayo de 2020. Los hombres forman parte del equipo de la funeraria a quien el gobierno encargó la retirada y cremación de víctimas, presuntas o confirmadas, de COVID-19. (AP Foto/Rodrigo Abd)

A pesar de ser el primer país de Latinoamérica en decretar una cuarentena total el 15 de marzo, Perú tiene más de 104.000 infectados y 3.000 muertos. El miércoles ocupó el lugar 12 en el mundo en número de diagnósticos confirmados, por encima de China continental y debajo de India.

Y el verdadero alcance del desastre es mayor. Con más de la mitad de los casos sin contar, según las estimaciones de varios expertos, las autoridades califican al coronavirus como la pandemia más devastadora que ha azotado la región desde que en 1492 los europeos trajeron a América enfermedades como la viruela y el sarampión.

Los peruanos están muriendo por cientos en sus hogares, por lo general en zonas próximas a los mercados de alimentos que se han vuelto los focos de contaminación más peligrosos, según las autoridades. Y la labor de recoger los cuerpos recae en personas como Jhoan Faneite, de 35 años, y Luis Zerpa, de 21, que abandonaron Venezuela hace dos años para huir de la crisis económica que azota ahí.

“Todos los días me encomiendo a Dios para no contaminarme”, dijo Faneite, que trabajó como electricista en su natal Venezuela antes de emigrar a Perú, donde hasta el mes pasado había unos 865.000 migrantes venezolanos.

De lunes a domingo, incluso de noche y madrugada, los junta cadáveres conducen coches fúnebres a través de los barrios ricos pegados al Pacífico, pero también se internan entre colinas apretujadas de barriadas donde el virus golpea con fuerza, ataviados todos con trajes de protección y caretas.

Y así llegaron a la casa de Faustino a recoger su cuerpo. Una semana después, su esposa Angélica murió en el hospital por el virus.

Peru muertos coronavirus recoleccion 1
Trabajadores de una funeraria descargan un ataúd que contiene los restos de un difunto sospechoso de haber muerto por el nuevo coronavirus, fuera de un crematorio en Lima, Perú, el miércoles 20 de mayo de 2020 (AP Foto/Rodrigo Abd)

Otra mañana de inicios de mayo recogieron el cuerpo de Marcos Espinoza, un electricista de 51 años, soltero y sin hijos que vivía en una colina polvorienta cercana al complejo arqueológico Pachacámac, el oráculo más famoso del imperio Inca.

Óscar Espinoza, hermano del fallecido, relató que Marcos intentó curarse bebiendo agua de eucalipto con jengibre y limón. Le dolían los ojos como si se los hincaran con un bolígrafo y poco antes de morir pasó revista a su vida mientras orinaba en un cuenco de plástico. “¿Por qué me dio esta peste, si no hice daño a nadie?", alcanzó a escuchar Óscar, que dormía en el cuarto contiguo.

La muerte de Marcos ocurrió la madrugada del viernes 8 de mayo a las 2:45 de la mañana. Se echó en su costado izquierdo, se acurrucó en su soledad y murió mientras dormía. Ocho horas más tarde Faneite, Zerpa y otro paisano, Luis Brito, de 26 años, trepaban el cerro vestidos con un overol blanco, botas, guantes dobles y una máscara que apenas les dejaba ver los ojos.

Cuesta abajo, cargaron el cuerpo de Marcos y por momentos, para descansar, colocaban sobre el suelo el cadáver envuelto en una bolsa de tela negra, mientras el viento soplaba, los perros ladraban y los vecinos de la barriada sin agua ni desagüe observaban en silencio el extraño suceso.

Debido al aumento de la mortalidad, las autoridades han instalado casi dos decenas de contenedores marítimos en los hospitales de Lima que mantienen los cadáveres a cero grados.

Peru muertos coronavirus recoleccion 1
Trabajadores de un hospital trasladan el cuerpo de una supuesta víctima de coronavirus a un contenedor de mercancías refrigerado en los terrenos del hospital público Hipólito Unanue, en Lima, Perú, el 15 de mayo de 2020. (AP Foto/Rodrigo Abd)

La funeraria peruana Piedrangel asumió un papel clave en Lima cuando nadie se atrevía a recoger muertos por el nuevo virus. En marzo recogieron al primer fallecido en Perú por COVID-19, un psicólogo que murió en la soledad de su departamento de un edificio frente al Pacífico.

Edgard Gonzales, uno de los cuatro hermanos propietarios de la funeraria, lo consultó con sus dos hijos y se arriesgó. “Se puede abrir una puerta (oportunidad)”, les dijo. No se equivocó.

Ahora la funeraria no sólo recoge los cadáveres contagiados, también los crema en sus dos hornos instalados en el interior de un cementerio y reparte las cenizas a los deudos.

Ricardo Noriega, vendedor de ropa de 77 años, no encontró un taxista que lo llevara al hospital cuando enfermó y ningún familiar estuvo disponible. Entonces, se sentó en el sillón principal de su sala y falleció mirando una pared donde tenía colgadas las fotografías de su familia. Ahí lo encontró el personal de la funeraria Piedrangel.

Luis Zerpa, el hijo de Faneite, su compatriota Alexander Carballo y el peruano Ángelo Aza envolvieron el cuerpo de Noriega que yacía en el piso de losetas color caramelo junto a los carritos de plástico y los patines de sus cuatro nietos pequeños.

Peru muertos coronavirus recoleccion 1
Los trabajadores de la funeraria Piedrangel Alexander Carballo (izquierda) y Luis Brito (derecha). ambos venezolanos, y el peruano Martín Águila, llegan al vecindario de El Augustino para retirar el cuerpo de un residente que se sospecha que murió por coronavirus, en Lima, Perú, el 4 de mayo de 2020. La labor de recopilar los cadáveres de supuestas víctimas del virus ha recaído en los trabajadores de la funeraria Piedrangel, que llegan a hacerse cargo de hasta 10 cuerpos al día. (AP Foto/Rodrigo Abd)

El peso de la muerte se siente cuando Faneite y sus colegas de la funeraria Piedrangel recorren la ciudad. Los militares que controlan las vías capitalinas se alejan espantados de la carroza cuando confirman que llevan cadáveres de víctimas de COVID-19. Algunos uniformados, que en medio de la pandemia deben continuar con sus labores, se persignan en silencio.

Más de 5.000 policías han sido diagnosticados con la enfermedad, con 92 muertes, de una fuerza de aproximadamente 100.000. El ejército ha sufrido niveles más bajos de la enfermedad.

Peru muertos coronavirus recoleccion 1
El venezolano Ángelo Aza se toma un descanso en su trabajo de trasladar los cuerpos de supuestas víctimas del coronavirus, tendido sobre un auto de la funeraria Piedrangel, junto a contenedores de mercancías habilitados para mantener los cadáveres refrigerados, en un hospital público de Lima, Perú, el 11 de mayo de 2020. (AP Foto/Rodrigo Abd)

Cuando Faneite regresa a casa de madrugada encuentra a su esposa dormida junto a sus dos hijos pequeños. Entonces se cambia en silencio, se ducha y lava su ropa con desinfectante.

A veces hace gárgaras con agua salada y cuando está desesperado con agua oxigenada.

Comenta que debe mantenerse sano para su familia y eso incluye a sus padres ancianos que se quedaron esperándolo en Venezuela.

“Antes que partan, antes que llegue lo inevitable, quiero ir a verlos, quiero estar con ellos", dijo.

Peru muertos coronavirus recoleccion 1
El venezolano Alexander Carballo, empleado de la funeraria Piedrangel, entra en una vivienda para retirar el cuerpo de una persona que se sospecha que murió a causa del nuevo coronavirus, en Lima, Perú, el 14 de mayo de 2020. Cuando otras funerarias se negaron a hacerse cargo de la primera víctima de COVID-19 en Perú, Edgard Gonzales, propietario de Piedrangel junto a sus tres hermanos, vio una oportunidad. (AP Foto/Rodrigo Abd)

Por FRANKLIN BRICEÑO y RODRIGO ABD (Associated Press)

MÁS SOBRE ESTE TEMA:

Últimas Noticias

Honduras: Perro ataca a una menor de dos años y la deja hospitalizada en Copán

Una niña de dos años permanece grave en un hospital de Santa Rosa de Copán en Honduras, luego de ser atacada por un perro. Las autoridades investigan las circunstancias del incidente.

Honduras: Perro ataca a una menor de dos años y la deja hospitalizada en Copán

Organizaciones sociales en Costa Rica convocan a plantón en defensa de la democracia y las instituciones públicas

Diversas organizaciones sociales y colectivos ciudadanos convocaron a un plantón para este jueves 6 de agosto en San José y Liberia, con el objetivo de manifestarse en defensa del Estado Social de Derecho, la independencia de los poderes de la República y las instituciones públicas

Organizaciones sociales en Costa Rica convocan a plantón en defensa de la democracia y las instituciones públicas

Una tecnología alimentada por energía solar transforma el aire en agua potable en Panamá

El proyecto piloto apuesta por soluciones sostenibles para ampliar el acceso al recurso hídrico en zonas donde el suministro continúa siendo un desafío.

Una tecnología alimentada por energía solar transforma el aire en agua potable en Panamá

Presos políticos y represión religiosa, el doble cerco del régimen de Ortega en Nicaragua

Al menos 58 opositores permanecen detenidos y 22 están desaparecidos, mientras organismos internacionales denuncian un incremento de la persecución contra la Iglesia y otras comunidades religiosas bajo la dictadura de Ortega

Presos políticos y represión religiosa, el doble cerco del régimen de Ortega en Nicaragua

Honduras: Remiten al Ministerio Público primer informe por presuntas irregularidades en demandas millonarias contra el Estado

El Tribunal Superior de Cuentas (TSC) detectó indicios de responsabilidad penal tras investigar el manejo de procesos judiciales relacionados con embargos a la cuenta única del Estado

Honduras: Remiten al Ministerio Público primer informe por presuntas irregularidades en demandas millonarias contra el Estado
MÁS NOTICIAS