Los candidatos presidenciales Marina Silva (Rede), Henrique Meirelles (MDB), Geraldo Alckmin (PSDB), Guilherme Boulos (PSOL), Alvaro Dias (Podemos) y Ciro Gomes (PDT) durante el tercer debate antes de las elecciones en San Pablo, Brasil (AFP / Miguel SCHINCARIOL)
Los candidatos presidenciales Marina Silva (Rede), Henrique Meirelles (MDB), Geraldo Alckmin (PSDB), Guilherme Boulos (PSOL), Alvaro Dias (Podemos) y Ciro Gomes (PDT) durante el tercer debate antes de las elecciones en San Pablo, Brasil (AFP / Miguel SCHINCARIOL)

Los principales candidatos a las elecciones presidenciales del 7 de octubre en Brasil defendieron este domingo el fin del radicalismo en el país durante un nuevo debate en televisión y tras el atentado del jueves en el que quedó herido el ultraderechista Jair Bolsonaro, actual líder en los sondeos.

El polémico candidato, que está hospitalizado, fue precisamente el principal ausente en el debate organizado por la televisión Gazeta y el diario O Estado de Sao Paulo, al que tampoco acudió el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que está preso purgando una condena de 12 años por corrupción y cuya candidatura fue vetada.

"Este es un momento muy difícil en nuestro país. Estamos en un debate en el que faltan dos candidatos: uno por impedimento judicial y otro porque está en el hospital", aseguró la líder ecologista Marina Silva, candidata del partido Red Sustentabilidad y que, con 12 % del favoritismo, escolta a Bolsonaro en los sondeos.

Marina Silva (REUTERS/Nacho Doce)
Marina Silva (REUTERS/Nacho Doce)

"Brasil tiene que repensar la situación porque la violencia no nos llevará a ningún lugar", agregó Marina Silva, que fue la tercera candidata más votada en las dos últimas elecciones presidenciales.

El candidato laborista Ciro Gomes, que comparte con la ecologista el segundo lugar en los sondeos con el 12 %, igualmente alertó sobre la necesidad de combatir la violencia, que se ha convertido en uno de los principales retos del país.

El laborista Ciro Gomes (REUTERS/Nacho Doce)
El laborista Ciro Gomes (REUTERS/Nacho Doce)

En la primera pregunta del debate, el ex ministro de Hacienda Henrique Meirelles, candidato por el Movimiento Democrático Brasileño (MDB), el partido liderado por el presidente Michel Temer, pidió de sus colegas propuestas para "eliminar el radicalismo".

"El episodio lamentable de Bolsonaro confirma la necesidad de cambios en el país", afirmó Meirelles.

"Necesitamos de un gran esfuerzo conciliatorio. El país dividido no avanza. Yo antes de ser candidato ya pedía ese esfuerzo de conciliación contra cualquier tipo de radicalismo", respondió Geraldo Alckmin, ex gobernador de Sao Paulo, candidato por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) y cuarto en los sondeos con un 9 % del favoritismo.

Alckmin aseguró que Brasil sólo avanzó cuando hizo esfuerzos de conciliación y citó como ejemplo la lucha por el restablecimiento de la democracia en 1985 y la redacción de la constitución de 1989.

"Siempre que hay esfuerzo de conciliación, la economía avanza mas, lo social también y la democracia se consolida. El que venza las elecciones va a necesitar hacer un gran esfuerzo de unión para que podamos avanzar", afirmó.

El candidato Geraldo Alckmin (REUTERS/Nacho Doce)
El candidato Geraldo Alckmin (REUTERS/Nacho Doce)

A petición de todos los candidatos y por "solidaridad", los organizadores del debate retiraron el púlpito que había sido dejado vacío en el estudio de televisión destinado a Bolsonaro.

Los organizadores, por su parte, se negaron a darle púlpito al e xministro de Educación Fernando Haddad, compañero de fórmula de Lula como candidato a vicepresidente y que puede ser nombrado como el aspirante por el Partido de los Trabajadores (PT).

Los principales candidatos ya habían modificado sus estrategias de campaña ante la forma como la disputa cambió de rumbo tras el atentado al líder en los sondeos.

Los aspirantes, que hasta el miércoles venían atacando al polémico aspirante por sus posiciones radicales y para restarle favoritismo, cambiaron sus mensajes, se abstuvieron de nuevos ataques a Bolsonaro y pasaron a defender tolerancia y una campaña pacífica.

Bolsonaro fue acuchillado en el abdomen el jueves cuando era cargado en hombros en medio de una multitud en una céntrica calle de Juiz de Fora, la segunda mayor ciudad del estado de Minas Gerais.

Bolsonaro es el candidato más polémico en la actual disputa electoral debido a que es un defensor de la última dictadura militar en Brasil (1964-1985); ha generado diversas protestas por sus insistentes declaraciones machistas, racistas, misóginas y homófobas, y enfrenta procesos judiciales por discriminación e incitación a la violación.

El candidato del PSL lidera los sondeos de opinión con un 22 % de los apoyos de cara a las elecciones del próximo 7 octubre, en un escenario sin Lula, preso por corrupción y cuya candidatura fue vetada por la Justicia.

(Con información de EFE)

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