Fue ícono de la argentinidad y hasta se convirtió en meme: murió Jorge Williams, el excéntrico sastre viral que quería vestir a Messi

El creador, que se volvió conocido por asistir a los comicios con trajes inspirados en la bandera nacional, se había mudado a la Costa Atlántica para recibir cuidados de un familiar

Jorge Williams
Murió Jorge Williams a los 84 años en Mar de Ajó, donde se había mudado para recibir cuidados de un familiar
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La muerte de Jorge Williams a los 84 años cerró la historia de uno de los personajes más excéntricos y virales de la sastrería argentina, que en los últimos años se había vuelto una figura reconocida por sus apariciones en jornadas electorales, donde acudía a votar con atuendos celeste y blanco confeccionados por él mismo.

De acuerdo con medios locales, quien fuera un ícono de la argentinidad y hasta un meme que copó redes sociales, murió este martes en Mar de Ajó, localidad de la Costa Atlántica a la que se había trasladado para recibir cuidados de un familiar.

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Su fallecimiento puso fin a una trayectoria de más de siete décadas en el oficio de sastre, con una aspiración sin cumplir: vestir a Lionel Messi, como confesó a Infobae. Comenzada en la infancia, su actividad derivó con el tiempo en una producción propia marcada por la experimentación con telas, retazos, etiquetas y combinaciones fuera de los moldes tradicionales.

Cómo empezó su vínculo con la sastrería en Chubut

Nacido en Dolavon, en la provincia de Chubut, Williams se crió en una familia rural de ascendencia escocesa y galesa. Su vínculo con la sastrería comenzó cuando era niño. En distintas entrevistas recordó que su ingreso al oficio estuvo ligado a una experiencia en la escuela primaria.

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Jorge Williams
La trayectoria de Jorge Williams en la sastrería argentina se extendió por más de siete décadas y comenzó en su infancia (Gastón Taylor)

Según había relatado a Infobae, cuando tenía 10 años fue castigado por escribir con la mano izquierda, una práctica habitual en ciertos ámbitos educativos de la época. Después de repetir un grado y atravesar problemas de adaptación escolar, su padre decidió orientarlo hacia un aprendizaje manual y lo llevó con un sastre para que conociera el oficio.

Esa decisión resultó determinante. Lo que había empezado como una salida laboral temprana se convirtió en la base de toda su vida profesional. Williams contó que dio sus primeros pasos en Trelew, donde aprendió observando, colaborando en tareas simples y absorbiendo los secretos del trabajo artesanal.

Con los años, ese aprendizaje inicial se transformó en una mirada propia sobre la indumentaria. Ya no se trataba solo de confeccionar trajes a medida, sino de construir una forma de expresión personal a través de la ropa.

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En Buenos Aires, Jorge Williams abrió un taller en Palermo y reunió una colección de más de 200 trajes, chalecos y capas (Gastón Taylor)

A lo largo de su carrera trabajó en distintos puntos de la Argentina y también en el exterior. Uno de los países que marcó su recorrido fue México, donde residió durante una etapa y consolidó parte de su experiencia profesional.

Más tarde se instaló en Buenos Aires, donde abrió un taller en el barrio de Palermo. En ese espacio desarrolló buena parte de su producción y conservó una colección de más de 200 trajes, además de chalecos y capas elaborados por él mismo.

Muchas de esas piezas eran únicas y estaban hechas a partir de retazos de tela o etiquetas reutilizadas, en composiciones que escapaban a la sastrería clásica.

La ropa como identidad personal

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Jorge Williams se convirtió en una figura viral por votar con atuendos celeste y blanco confeccionados por él mismo

Esa forma de crear también expresaba su filosofía personal. En una entrevista con Infobae, Williams había explicado que no vendía sus prendas más personales porque las consideraba parte de sí mismo. “No los vendo. Son míos. Son mis hijos”, sostuvo sobre esos diseños. Esa relación con la ropa excedía la lógica comercial y estaba asociada a una noción íntima del trabajo artesanal, la identidad y el valor simbólico de cada creación.

Sus apariciones en los comicios quedaron asociadas con una imagen de argentinidad. Los atuendos celeste y blanco que usaba para ir a votar circularon en redes sociales, donde varias de esas fotos se transformaron en memes vinculados a esa identidad.

Lejos de tomar distancia de esa repercusión, Williams reivindicaba el derecho a vestirse de acuerdo con su propia sensibilidad. Una de las frases que más repitió en reportajes y conversaciones públicas fue: “Ser libre es vestirse como uno quiere”. Esa definición condensaba una idea central en su trayectoria: la ropa no como simple cobertura o adorno, sino como vehículo de expresión individual. Su presencia en la calle, con colores intensos y diseños poco convencionales, respondía a esa concepción.

Las figuras a las que vistió

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Las prendas de Jorge Williams incorporaban retazos y etiquetas reutilizadas, con diseños que se alejaban de la sastrería clásica (Gastón Taylor)

Además de sus creaciones personales, a lo largo de su carrera vistió a figuras políticas como los exgobernadores Atilio Viglione, Mario Das Neves y Adolfo Rodríguez Saá. También había expresado su deseo de confeccionar prendas para Diego Maradona y Lionel Messi, dos figuras a las que admiraba y a quienes imaginaba representando al país con diseños inspirados en los colores argentinos.

En sus últimos años, su figura ya no remitía solo al oficio aprendido en la niñez. Williams se había convertido en un personaje reconocido por varias generaciones: para algunos, un exponente de la vieja sastrería; para otros, un creador excéntrico; para muchos, una presencia inconfundible en la escena urbana y en el ritual electoral argentino.

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