
En la industria gastronómica, donde los camareros y empleados trabajan incansablemente para brindar un servicio excepcional, se desató una polémica que capturó la atención de la comunidad de X (Twitter). La cuenta “Soy Camarero”, dedicada a compartir experiencias y contenidos relacionados con este sector, instaló un debate tras hacer público un inusual mensaje de WhatsApp enviado por el dueño de un bar en España a sus empleados. Todo esto ocurrió después de que un grupo de clientes se marchara del local sin pagar, lo que en el país ibérico se conoce como “hacer un simpa.”
En el mensaje, el propietario del bar notificó a sus empleados que serían ellos quienes abonarían la deuda generada por el grupo de clientes que huyó sin saldar su cuenta, utilizando el dinero acumulado de las propinas. El mensaje decía: “Chicos, esta mesa está abierta, se paga con el bote; ayer faltaron 27€ y también se han sacado del bote. Hay que prestar más atención la próxima vez, la mesa la paga el responsable de la zona de la mesa abierta. Para que después no pregunten por qué el bote no sube de 60€.”
PUBLICIDAD
Este mensaje compartido en las redes sociales generó un revuelo considerable, acumulando más de 680 mil visualizaciones y recibiendo más de tres mil “me gusta”, además de innumerables comentarios de usuarios de Twitter.

El término “hacer un simpa” refleja una situación en la que los clientes se marchan sin pagar, causando no solo perjuicios a la empresa sino también, como en este caso, a los propios empleados que ven reducida su ganancia por propinas. La indignación en la comunidad de “Soy Camarero” se tradujo en comentarios que cuestionan la legalidad de esta práctica, enfatizando que las propinas no deberían utilizarse para cubrir pérdidas del negocio y que, en ningún caso, deberían beneficiar al propietario del establecimiento.
PUBLICIDAD
“Esto no puede ser legal”, “Yo eso lo denunciaba, las propinas no son para el dueño, ni para pérdidas por gente que se va sin pagar ni para su uso y disfrute”, “El dueño no tiene ningún derecho a repercutir eso en los trabajadores. Han sido víctimas de un delito y por tanto no puede suponerles a ellos el coste. Igual que si cuelan un billete falso. Lo suyo es informar al sindicato si lo hay”, “He trabajado muchos años en reparto. Y si alguien no me pagaba, el responsable era yo. Si me confundía en un cambio, el responsable era yo. Si me colaban un billete falso, el responsable era yo”, fueron algunos de los comentarios de la publicación.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Fue a buscar a su perra y descubrió que descansaba en un lugar insólito
La protagonista, llamada Milanesa, fue grabada mientras descansaba plácidamente sin reaccionar a los llamados de su dueña. El insólito momento superó el millón y medio de reproducciones y generó miles de comentarios en redes sociales

Una gran danés tuvo 19 cachorros en una cesárea de emergencia y conmocionó las redes: la dura decisión de su dueña
Piper dio a luz en una intervención quirúrgica de urgencia en Batavia, Illinois, a uno de los partos más grandes registrados en la raza, con 10 hembras y 9 machos que ahora reciben alimentación con biberón y vigilancia permanente las 24 horas

500 panes, dos ayudantes y un debate global: el insólito vestido que paralizó la alfombra roja más importante de África
Toyin Lawani tardó meses en construir la pieza que Queen Mercy Atang lució en los premios AMVCA 2026 para promocionar su panadería, entre elogios por la originalidad y cuestionamientos por el uso de alimentos

Sin enchufes ni paneles solares: así un joven convirtió la rueda de su hámster en un generador casero para cargar su teléfono
El experimento, documentado por Popular Science, aprovechó el movimiento nocturno del animal para acumular electricidad en baterías recicladas de un patinete eléctrico y alimentar un smartphone al día siguiente

Descubrió cartas de Yu-Gi-Oh en un contenedor de basura, las vendió por 60 mil dólares y desató un escándalo
Las hojas sin cortar halladas cerca de una imprenta en Texas tienen un valor estimado de un millón de dólares, pero su aparición masiva en redes sociales encendió las alarmas de los coleccionistas. La propia empresa fabricante confirmó que esas transacciones no estaban permitidas



