
Las elecciones de mobiliario para 2027 apuntan a ambientes menos uniformes y objetos elegidos por su uso, procedencia y posibilidad de mantenerse en el tiempo. La tendencia deja atrás los conjuntos previsibles y los muebles de vida breve.
El diagnóstico reúne las observaciones de la diseñadora de interiores Ellie Christopher, la fundadora de un estudio de interiorismo Jeanne Hayes y las diseñadoras Sandy Baisley y Natasia Smith. Las profesionales consultadas por Real Simple, sitio especializado en hogares, coinciden en cinco cambios vinculados con la composición, mantenimiento y usos cotidianos de cada ambiente.
PUBLICIDAD
1. Las sillas de acento genéricas ceden lugar a piezas vintage con historia

Hayes plantea dejar de lado la silla auxiliar intercambiable, aquella que podría incorporarse sin alterar la identidad de cualquier habitación. En su lugar, señala la búsqueda de asientos vintage, siluetas menos habituales, géneros estampados y tapizados a medida. El criterio no se limita a la antigüedad del objeto: importa que aporte un rasgo reconocible dentro del conjunto.
Las piezas heredadas y hallazgos de segunda mano aparecen, bajo esa lógica, como alternativas para sumar referencias personales a una casa.
El mobiliario con procedencia definida se integra así a la tendencia, ya sea por su recorrido familiar o por una historia previa que el propietario conoce. La selección se aleja de los recursos decorativos repetidos y privilegia objetos que modifiquen la lectura de un espacio.
PUBLICIDAD
2. Los juegos idénticos se reemplazan por materiales y terminaciones combinados

Baisley y Smith sostienen que los conjuntos de muebles iguales ya cumplieron su ciclo. Su propuesta consiste en armar interiores con distintas materialidades, colores y acabados, sin que esa variedad impida una composición coherente. La intención es evitar ambientes que reproduzcan la presentación de un catálogo.
La mezcla de materiales y terminaciones se aplica tanto a piezas principales como a elementos de apoyo. Una mesa, sillas, aparador o lámparas pueden responder a elecciones diferentes y conservar una relación visual entre sí.
La recomendación de las diseñadoras no establece una combinación fija, sino que plantea que la unidad de un ambiente puede lograrse sin recurrir a series completas del mismo mobiliario.
PUBLICIDAD
3. Los tapizados duraderos desplazan a los muebles de reemplazo frecuente

Christopher cuestiona los tapizados de baja construcción y los muebles pensados para durar pocos años. La diseñadora propone invertir en formas clásicas y piezas cuya estructura justifique recuperar la tapicería una década después.
Los tapizados que admiten una nueva cobertura a los diez años concentran, para la profesional, una decisión de largo plazo.
El cambio afecta el modo de evaluar un sofá, sillón o butaca. Más allá de su aspecto en el momento de la compra, la recomendación prioriza la posibilidad de conservarlos y actualizarlos mediante un nuevo tapizado. Las formas tradicionales, según Christopher, pueden readaptarse y mantenerse vigentes con el paso del tiempo.
PUBLICIDAD
4. Las telas delicadas dejan paso a estampados prácticos para la vida diaria

La elección de textiles también se vincula con el uso doméstico. Christopher advierte que las telas que requieren cuidados intensivos resultan poco convenientes en hogares con niños o mascotas. Por eso se inclina por superficies prácticas, con dibujo y color, capaces de acompañar las exigencias de la rutina.
Alfombras orientales, tapizados estampados y una estética más recargada forman parte de esa respuesta. Según la diseñadora, esos recursos ayudan a disimular el desorden propio de la convivencia sin dejar de cumplir una función decorativa.
Los estampados permiten ocultar mejor las marcas del uso cotidiano, una cualidad que explica su presencia en estas previsiones para 2027.
5. Los muebles multiuso ganan espacio ante los escritorios tradicionales

El trabajo desde casa impulsó la instalación de oficinas domésticas después de la pandemia. Baisley y Smith observan, sin embargo, que el regreso parcial a las oficinas modificó esa necesidad en el último año. Frente a ese escenario, proponen reducir los escritorios destinados de manera exclusiva a trabajar.
PUBLICIDAD
La alternativa es pensar muebles y cuartos que admitan más de una actividad. Un escritorio puede funcionar como mesa de entrada y espacio de escritura; una oficina puede convertirse además en sala para manualidades.
Los espacios multiuso responden a una jornada laboral híbrida, de acuerdo con las diseñadoras, y buscan que el mobiliario no quede limitado a una función cuando cambia la dinámica del hogar.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
La NASA acelera el programa Artemis para volver a pisar la Luna en 2028: qué cambios aplica y cómo prepara a sus astronautas
La agencia estadounidense ensayará en órbita terrestre el acoplamiento de naves de SpaceX y Blue Origin, con cuatro tripulantes durante dos semanas, mientras prepara una base permanente cerca del polo sur del satélite

Velas en casa: lugares seguros y los que conviene evitar
Organismos especializados recomiendan mantener una zona despejada alrededor de la llama, apagarla antes de dormir y supervisarla en todo momento

El arriesgado look de Tate McRae: así transformó el estilo de los 2000 en alta costura
La estrella del pop paralizó las cámaras con un audaz conjunto de pedrería azabache que reinterpreta los códigos pop con sofisticación

Los alimentos que no conviene recongelar: cuáles son y qué riesgos implican
Sacar del freezer y volver a meter ciertos productos puede favorecer la proliferación de bacterias y alterar su textura. Cuáles requieren especial cuidado

Colgarse 30 segundos de una barra fortalece el agarre y la movilidad
La suspensión asistida permite entrenar manos, antebrazos y hombros con una progresión apta para principiantes que no exige realizar dominadas



