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Día Mundial de la Cerveza: el camino de la innovación en sabores, aromas y texturas

El festejo de esta jornada invita a descubrir cómo la búsqueda de calidad impulsa la incorporación de nuevas materias primas y la preferencia por opciones saludables. Expertos revelan a Infobae los estilos que marcan el presente y el futuro

(Imagen Ilustrativa Infobae)
El público argentino prefiere cada vez más productos con identidad local, ingredientes naturales y alternativas para disfrutar sin excesos (Imagen Ilustrativa Infobae)
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Celebrar el Día Mundial de la Cerveza es abrir la puerta a una de las tradiciones más arraigadas y compartidas en la cultura nacional. Esta bebida acompaña historias, celebraciones, partidos de fútbol y reuniones familiares. Es un símbolo de encuentro que atraviesa generaciones.

Cada año, la cerveza se reinventa. Actualmente, la búsqueda de calidad y autenticidad impulsa tanto a quienes la elaboran como a quienes la consumen. Y el público prefiere cada vez más productos con identidad local, ingredientes naturales y alternativas que permiten disfrutar sin excesos.

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Si bien nació como una receta sencilla de cuatro ingredientes, hoy refleja la diversidad, el ingenio y la capacidad de innovación de toda una industria que acompaña el cambio de hábitos de la sociedad argentina.

Preferencias y hábitos en el consumo de cerveza artesanal

Según los expertos, la cerveza artesanal atraviesa una etapa de madurez. Si bien años atrás predominó la experimentación con estilos intensos, hoy se prioriza la calidad, la consistencia y el equilibrio en cada vaso. En diálogo con Infobae, el ingeniero químico y especialista en tecnología cervecera Matías Hallu, explicó que “los consumidores valoran cada vez más cervezas bien ejecutadas, donde cada ingrediente cumple un rol definido y no hay excesos”. Esta tendencia refleja un público más informado y exigente.

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Primer plano de seis vasos de cerveza artesanal de colores variados con espuma, rodeados de lúpulos, cítricos y bayas, sobre mesa de madera.
La cerveza argentina incorpora ingredientes regionales como frutas autóctonas, mieles y especias, aportando diversidad y carácter propio (Imagen Ilustrativa Infobae)

Martin Boan, sommelier y juez internacional de cerveza, señaló que las lagers y las cervezas lupuladas dominan la escena. Las primeras destacan por el brillo de la malta, mientras que en las segundas sobresale el lúpulo. Hallu coincide en que estilos como las IPAs extremadamente lupuladas ceden terreno ante opciones más equilibradas y fáciles de beber, como las lagers artesanales, pilsners, pale ales y variedades de inspiración europea.

Las cervezas lupuladas se caracterizan por un perfil aromático y de sabor donde predomina el lúpulo, una planta que aporta notas herbales, cítricas o frutadas, además de un amargor marcado. Entre estas, las IPA (India Pale Ale) son uno de los estilos más populares. Por otro lado, las lagers son cervezas de fermentación baja, reconocidas por su color claro, sabor suave y refrescante, con un equilibrio donde resalta la malta y una sensación de limpieza en boca. Ambos estilos ofrecen propuestas distintas que responden a preferencias de frescura, intensidad y facilidad para beber.

El consumo también se diversificó en los modos: si antes la experiencia giraba en torno a bares y cervecerías, hoy crece la compra para el hogar gracias a envases de calidad, como latas y botellas, que preservan mejor las características del producto.

Ilustración en acuarela: una botella vierte cerveza dorada y espumosa en una jarra de cristal. Fondo suelto y abstracto con tonos oscuros y ocres.
Lagers y cervezas lupuladas dominan las preferencias argentinas, con la malta y el lúpulo como protagonistas del sabor (Imagen Ilustrativa Infobae)

La cerveza sin alcohol adquiere protagonismo: a nivel global, muchas cervecerías lanzan líneas específicas para este segmento y en Argentina la opción 0.0 triplicó su participación desde enero de 2024, con seis de cada diez personas que ya la probaron.

El consumo per cápita en Argentina ronda los 43 litros por año, lo que posiciona a la cerveza como la bebida preferida en encuentros sociales, partidos de fútbol, música y asados.

Sabores y materias primas que definen la cerveza argentina

La cerveza argentina incorpora ingredientes que aportan identidad regional. Hallu observa que crece el uso de frutas autóctonas, mieles, hierbas aromáticas y especias, además de maderas para la maduración. El empleo de ingredientes de otras bebidas, como café de especialidad, cacao, vainilla o barricas que contuvieron vino, whisky o ron, permite sumar aromas y sabores complejos manteniendo el carácter cervecero.

En ese sentido, Boan resaltó a Infobae la importancia de aprovechar ingredientes locales por su frescura y disponibilidad, reflejando el lugar de origen de cada cerveza. El paso por barricas de diferentes bebidas y maderas se consolida como práctica para cervezas de especialidad, al punto que Argentina obtuvo siete medallas sobre ocho en la World Beer Cup con este tipo de estilos, según relató el especialista.

Un vaso de cerveza fría con gotas de agua y dos croquetas doradas sobre una tabla de madera, una con un camarón, acompañadas de salsa y perejil.
Una refrescante cerveza y un plato de croquetas de camarón y otras tapas componen una clásica combinación de aperitivos en un ambiente de bar. (Imagen Ilustrativa Infobae)

La base de toda cerveza son los ingredientes 100% naturales: cebada, lúpulo, levadura y agua. Cada uno aporta cualidades específicas y la calidad de la materia prima resulta clave para el perfil final. Hallu subraya que la selección cuidadosa de ingredientes, junto con el control riguroso de procesos como molienda, macerado, cocción, fermentación, filtración y envasado, definen la calidad del producto. La fermentación sobresale como etapa crítica, ya que la levadura determina el perfil aromático y el sabor.

Boan coincide en que una receta con los mejores ingredientes puede fallar si el proceso no es adecuado, mientras que una cerveza elaborada con insumos modestos pero bien cuidada puede alcanzar excelencia.

Mucho más que una bebida: cifras y realidades del sector cervecero

La cerveza mantiene un rol social clave en Argentina y en el mundo. Favorece la socialización y está presente en reuniones, celebraciones y encuentros. El 77% de las personas reconoce a los bares como espacios de encuentro que fortalecen los vínculos sociales, según un estudio global de Oxford Economics.

La categoría evoluciona con la preferencia por opciones sin alcohol, de baja graduación, gluten free y bajas calorías. Las tendencias de consumo muestran una mayor conciencia y moderación. Los consumidores buscan equilibrio y calidad, prestando más atención al contenido alcohólico y seleccionando cuándo y cómo incluir la cerveza en su vida diaria.

La industria cervecera se sostiene en ingredientes naturales y en procesos rigurosos, con más de mil controles de calidad en la producción local. Para disfrutarla, los especialistas recomiendan servirla con dos dedos de espuma, en el vaso adecuado y maridar cada estilo con el plato ideal.

El cambio climático y sus efectos en la cerveza

Vaso de cerveza claro con espuma y una rodaja de limón en el borde, sobre mesa y fondo desenfocado
El consumo per cápita ronda los 43 litros al año, la cerveza es la bebida preferida en encuentros sociales y asados en el país (Imagen Ilustrativa Infobae)

El calentamiento global afecta de manera directa a los cultivos de lúpulo, ingrediente esencial para el amargor y aroma de la cerveza. Un estudio publicado en la revista Nature Communications reveló que las condiciones climáticas cambiantes en Europa ya redujeron tanto los rendimientos como la concentración de ácidos alfa, responsables del sabor característico del lúpulo. Entre 1995 y 2018, países como Alemania, República Checa, Eslovaquia y Polonia experimentaron una caída de entre 9,5% y 19,4% en la producción, y las proyecciones indican que estas cifras podrían agravarse en las próximas décadas.

Para compensar la reducción en el rendimiento y la potencia del lúpulo, los investigadores proponen aumentar la superficie de cultivo y adaptar las plantaciones a regiones con condiciones más favorables. Sin embargo, las posibilidades de adaptación no son ilimitadas, ya que el lúpulo requiere una combinación específica de clima y suelo. Además, en Europa está prohibido el desarrollo de variedades genéticamente modificadas para tolerar temperaturas más altas y sequías, lo que limita aún más las alternativas para los productores.

El impacto del cambio climático no se restringe al lúpulo. Según dijeron los especialistas del CONICET, Andrea Trochine y Diego Libkind, a Infobae, también puede afectar la biodiversidad de levaduras en ambientes naturales y modificar los métodos productivos en la agricultura en general.

Las comunidades agrícolas que dependen de cultivos sensibles a los cambios de temperatura y a la disponibilidad de agua deben adaptarse para enfrentar desafíos que incluyen desde una menor oferta de ingredientes hasta un aumento en los precios de los alimentos, lo que plantea la necesidad de soluciones sociotécnicas innovadoras y sostenibles.

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