¿Quién paga en la primera cita? Un dilema que sigue confundiendo en tiempos de igualdad de género

El 78% de las personas encuestadas cree que es el hombre quien debe pagar en una primera cita (Getty Images)
El 78% de las personas encuestadas cree que es el hombre quien debe pagar en una primera cita (Getty Images)

Si bien existen recomendaciones acerca de qué vestir o incluso qué decir, no existen reglas preestablecidas para determinar quién debería pagar al finalizar una primera cita, por lo que la situación puede resultar un poco incómoda.

Según los resultados arrojados por un sondeo llevado a cabo en 2017 por el sitio web Money y la empresa de encuestas en línea SurveyMonkey, un 78% de las personas cree que es el hombre quien debe pagar en una primera cita. 

"Si bien existen tendencias antiguas en las que se espera que el hombre sea quien asuma esa responsabilidad, en la actualidad las nuevas formas y políticas de concepción de la igualdad entre los géneros plantean que la variable del dinero se vea modificada aún en la primera cita", explicó a Infobae Cecilia Moia, psicoanalista miembro de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA) y experta en consulta de parejas.

Independientemente del género u orientación sexual, ¿a quién no le gusta que le inviten una buena comida de vez en cuando?

Un cambio de paradigma que plantea nuevas situaciones

En la actualidad y en el auge de las aplicaciones para concretar citas o encuentros, no es únicamente el hombre o únicamente la mujer quien invita a salir, sino que cualquiera puede hacerlo (Getty Images)
En la actualidad y en el auge de las aplicaciones para concretar citas o encuentros, no es únicamente el hombre o únicamente la mujer quien invita a salir, sino que cualquiera puede hacerlo (Getty Images)

Los resultados también demostraron que las opiniones más frecuentes de los encuestados se basan en que sea la persona que ha propuesto la cita quien pague, aunque también es factible la posibilidad de pagar a medias.

Los cambios de época han planteado nuevas diferencias. "A partir de las aplicaciones de citas y encuentros, hoy tanto el hombre como la mujer tienen la posibilidades de invitar y compartir una cita con otra persona y de la misma manera hacerse responsable de los gastos", advirtió Moia. 

“Si una persona ha invitado a salir a otra no necesariamente tiene que ser quien pague el encuentro”

El 'deber pagar' como un sistema preestablecido en relación con la posición del hombre ante la mujer hoy se ve subvertido por los cambios sociales que plantean lo que hoy pretendemos pensar acerca de la igualdad de género, pero que también compromete la problemática de las diferencias.

“Existen determinados comportamientos más habituales de acuerdo con la generación o etapa vital que se encuentren atravesando los individuos” (Getty Images)
“Existen determinados comportamientos más habituales de acuerdo con la generación o etapa vital que se encuentren atravesando los individuos” (Getty Images)

En otros tiempos, si un hombre no invitaba la cena reflejaba una poca masculinidad o pérdida de poder. "Las cosas cambiaron. Las mujeres trabajan y tienen independencia económica", aseveró en diálogo con Infobae Gabriela Rougier, psicóloga especialista en terapia de parejas.

No hay una regla establecida de acuerdo a quién deba pagar en una primera cita. Sin embargo, para la especialista puede ser que existan comportamientos más habituales de acuerdo con la generación o etapa vital que se encuentren atravesando los individuos.

"En adolescentes y jóvenes adultos, por ejemplo, es esperable que una cuenta sea compartida. Y en la medida en que se madura o crece, algunas mujeres (no todas) esperan que el caballero tenga la gentileza o cortesía de invitarlas", advirtió Rougier.

Algunas recomendaciones para evitar la incomodidad

De cualquier manera, es razonable que ambos se ofrezcan a pagar su parte y que se pongan de acuerdo (Getty Images)
De cualquier manera, es razonable que ambos se ofrezcan a pagar su parte y que se pongan de acuerdo (Getty Images)

Una primera cita tiene un gran peso en la formación de una futura pareja. Una cita siempre es una oportunidad para que algo nuevo suceda y si se dejan los prejuicios atrás algo bueno puede acontecer.

-Sin embargo, quien propone la salida debe asegurarse de no escoger un sitio que se salga de su presupuesto en caso de que la otra persona espere ser invitada. De cualquier manera, es razonable que ambos se ofrezcan a pagar su parte y que se pongan de acuerdo.

-Si una persona paga en la primera cita, lo ideal es que la otra persona se ofrezca a pagar en la siguiente.

-Si finalmente es la otra persona quien se hace cargo de la cuenta, agradecer demuestra un sentido sincero y de empatía.

-Si la cena fue una invitación, una buena opción es invitar el café o el postre en otro lugar.

Si una primera cita ha ido bien, la resolución de esta problemática le "asegura" al que en esa ocasión invita un segundo encuentro con la excusa de que la próxima vez no lo hará.

Algunos hombres suelen decidirse a pagar la cuenta en la primera cita y, sin embargo, consideran que es un gran punto a favor que la mujer se ofrezca a pagar.

¿Qué ocurre después de la primera salida?

“En otros tiempos, si un hombre no invitaba la cena reflejaba una poca masculinidad o pérdida de poder” (Getty Images)
“En otros tiempos, si un hombre no invitaba la cena reflejaba una poca masculinidad o pérdida de poder” (Getty Images)

Después de la primera cita puede haber infinidad de variables. Entre ellas, que persista lo que ocurrió de entrada, por ejemplo, que el hombre haya invitado a la mujer y esto se transforme en lo habitual.

Si la primera cita da pie a una segunda, ambas partes pueden empezar a turnarse para pagar o a pagar a medias, según su capacidad económica y sus preferencias.

El debate se convierte en un problema cuando el significado del dinero de quien paga es diferente al del invitado. "El dinero tiene un valor simbólico para cada persona en base a su historia o experiencia. Para algunos el dinero significa poder y para otros libertad o incluso esclavitud", advirtió Rougier. 

Es esencial para el bienestar de una futura pareja poder mantener una conversación sincera. Por eso, ser abierto y honesto desde el primer momento evitará conflictos en el futuro.

Si bien esto en una primera cita quizás no se expresa, a medida que la pareja se conoce es interesante percibir qué valor le atribuye el otro al dinero, no monetario, sino emocional.

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