Close up of young female chapped lips.
Close up of young female chapped lips.

Los labios secos, agrietados y hasta en casos extremos sangrando son comunes en la temporada invernal. La piel de la boca es extremadamente sensible a los factores climáticos: los rayos UV, el viento, la altitud y las bajas temperaturas.

María José Pelli, médica dermatóloga (MN 74095), resaltó que a esta zona es importante cuidarla todo el año, pero en invierno recomienda aumentar su protección con algunos cuidados básicos.

Exfoliación suave: la especialista recomienda la aplicación casera de través de productos naturales con acción biolófica para eliminar la capa de células muertas, con emulsiones en base a cítricos o semillas, son ideales para limpiar toda la zona. También se pueden exfoliar con algodón embebido con agua tibia y hacer masajes circulares sobre los mismos.

Hidratación constante: una vez libre de impurezas, el segundo paso a seguir es la nutrición diaria. Se sugiere aplicar crema de cacao, bálsamos labiales de alta calidad o vaselina. Para lograr un resultado óptimo sugirió aplicar a la mañana emulsiones humectantes con manteca de karité o con áloe vera que poseen propiedades reparadoras son ideales

Los bálsamos para labios deben aplicarse al menos 3 veces al día
Los bálsamos para labios deben aplicarse al menos 3 veces al día

"Siempre secar bien los labios después de beber, la saliva no ayuda a la hidratación de los labios", explicó Mabel Salerno médica especialista en dermatología de la Clínica San Camilo.

-Protección a toda hora: la exposición sin cuidado acelera el proceso de fotoenvejecimiento. La protección todo el año es el mejor antiage, tanto en invierno, como en primavera y verano

A su vez, la especialista resaltó que no conviene pintarlos si están lastimados o fisurados

Pelli alertó que hay que hacerse ver ante la aparición de manchas en los labios que cambiaron de forma, tamaño o color en el último tiempo, o si alguna lesión de labio pica sangra o duele. También recurrir a un profesional si aparece una herida que no cura, una costra que vuelve a aparecer o una lesión nodular que no se va.

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