La práctica de yoga demostró ser muy beneficiosa también para los ejercicios de la memoria (Shutterstock)
La práctica de yoga demostró ser muy beneficiosa también para los ejercicios de la memoria (Shutterstock)

El yoga encontró la manera de satisfacer todos los gustos. Existen los puristas y los que buscan una técnica más dinámica; hay yoga para niños, para mujeres embarazadas y también para personas de más de 80 años. También existen versiones hot, exprés para la oficina, acuáticas, antigravedad, e incluso ejercicios para hacer con las mascotas y otros para liberar la risa. Sin embargo, ante tanta diversidad el objetivo es el mismo; los múltiples beneficios que promueve la práctica milenaria de Oriente, la profunda conexión entre cuerpo y mente.

En el mundo actual se estima que el yoga genera unos 30.000 millones dólares al año. En los Estados Unidos se encuenta la mayor cantidad de practicantes con más 20 millones de seguidores. En Argentina existen alrededor de 300 centros de yoga. Hoy no existe gimnasio ni centro recreativo de barrio que no ofrezca esta disciplina en su grilla de actividades.

Dentro de las escuelas de yoga actuales, se pueden encontrar algunas como: Ashtanga Yoga (el yoga tradicional al que pertenecen el Hatha y otras formas de yoga), Vinyasa Yoga (una forma dinámica de Hatha), Iyengar Yoga (el yoga creado por el maestro hindú Iyengar que utiliza arneses y poleas, y busca un mayor dominio corporal), Tantra Yoga (el llamado "yoga del amor" que también forma parte del Ashtanga), Power Yoga (derivación del tradicional Ashtanga pero al igual que Vinyasa fomenta el dinamismo y la resistencia en las posturas), Acro Yoga (una forma moderna de yoga que vincula la bio-dinámica acrobática con las posturas tradicionales).

EN OCCIDENTE, LA PRÁCTICA DE YOGA CON MAYOR DIFUSIÓN ES EL HATHA YOGA

Ha(sol) Tha (Luna) desarrolla la armonía física, mental y espiritual. Al margen del sexo, la edad y la cultura se demostró que la práctica continua de Hatha Yoga logró grandes avances en las capacidades personales del practicante: aquieta la mente, genera presencia y conciencia corporal profunda. Sin lugar a dudas, el Hatha Yoga abarca en su complejidad un sinfín de beneficios.

Gracias a su gran aceptación en el público el yoga ganó terreno y se adaptó a distintos espacios incorporando nuevas técnicas, materiales y escenarios.

Nuevos enfoques

Suspenderse a través de una hamaca permite ejercitar la musculatura (Shutterstock)
Suspenderse a través de una hamaca permite ejercitar la musculatura (Shutterstock)

Yoga antigravedad

Nació como un ejercicio complementario, casi como un error, pero se fue perfeccionando hasta convertirse en una de las tendencias fitness con mayor proyección del mundo. Madonna, Britney Spears, Gwyneth Paltrow y Mariah Carey son sus principales adeptas.

Consiste en una serie de ejercicios en suspensión sobre una hamaca amurada al techo, que permite ejercitar toda la musculatura, con la sensación de moverse sobre un trapecio.

Es mezcla de yoga, pilates, calistenia, artes aéreas y danza", dijo Illaria Cutolo, coordinadora de la actividad para Crunch, cadena norteamericana de centros de ejercicio.

Para conocer su origen hay que remontarse a 1996, cuando Christopher Harrison, un artista aéreo, gimnasta y coreógrafo de Broadway, comenzó a experimentar con hamacas en un retiro en la India.

“La gente viene por el aspecto lúdico que tiene el yoga antigravedad”, añadió Harrison.
Incorporar mascotas a la práctica a los ejercicios de yoga es una tendencia que gana terreno (Shutterstock)
Incorporar mascotas a la práctica a los ejercicios de yoga es una tendencia que gana terreno (Shutterstock)

Yoga con mascotas
La "moda" de incluir animales a estas en las actividades podría decirse que nació con los cafés para gatos, en Asia, allá por finales de los 90. En la actualidad, los hay en todo el mundo, y numerosos refugios de animales comenzaron a asociarse con cafés y centros de yoga para ofrecer clases acompañados por gatos.

Sumado a que la compañía felina -se sabe- es también una fórmula infalible para aliviar el estrés, no es difícil imaginar lo placentero que resultará para los amantes de los gatos llegar luego de una jornada agotadora al estudio de yoga y encontrarse con diez gatos listos para tomar la clase junto a ellos.

Hot Yoga
Conocida como Bikram Yoga empezó a tomar conocimiento en el ambiente artístico del mundo. Celebrities y modelos comenzaron a practicar esta disciplina, en donde el yoga es llevado a cabo en un ambiente con temperatura que alcanza 42 grados y una humedad cercana al 40 por ciento.

El boom trascendió todos los límites y no tardó en llegar a la Argentina. El Hot Yoga se practica en 41 países de cinco continentes, realizándose en salones con temperaturas muy altas, en donde se entrenan 26 posturas diferentes del yoga tradicional y con una duración de 90 minutos.

Por cada clase concurrida, se queman entre 500 y 1.200 calorías, ayudando a que las grasas del cuerpo se distribuyan de manera inteligente para que sean eliminadas en poco tiempo. Además, con una temperatura tan elevada, los músculos se relajan más y así se evitan lesiones. Mejora también la circulación y se limpia el cuerpo desde adentro hacia afuera.

El actor Ashton Kutcher declaró haber realizado esta práctica, al igual que la hermosa Jennifer Aniston y  la multifacética Lady Gaga.

Yoga de la risa
El humor y la meditación son sinónimos de salud, eso no es ninguna novedad. Sin embargo, lo que muchos no sabían es que la combinación de la risa con técnicas de respiración existe y tiene un nombre.

Introducido por el doctor Madan Kataria, un médico de la India, a mediados de la década de los 90, el Yoga de la risa adquirió cada vez mayor popularidad internacional. Su particularidad es que busca provocar risa sin recurrir al humor, y lo hace en combinación con ejercicios de respiración y relajación muscular. La risa se genera de manera artificial, pero sucede que esas falsas carcajadas devienen en verdaderas gracias a su efecto de contagio.

 
Rutinas exprés de yoga para realizar en la oficina o en la ciudad dinamizan la rutina laboral (Shutterstock)
Rutinas exprés de yoga para realizar en la oficina o en la ciudad dinamizan la rutina laboral (Shutterstock)

Yoga Urbano
Lauren Imparato fue una alta ejecutiva en la firma Morgan Stanley. Ella fundó en 2009 un estudio de yoga en el Soho neoyorkino que bautizó con el nombre I.AM.YOU. Su creadora comentó que su filosofía es fomentar un determinado estilo de vida en la alimentación, el ejercicio y la música, que pretende crear un estilo de vida accesible y fácil para el típico ser urbano de este tiempo. Para ello, propone un yoga más atlético y rápido, que no busca la relajación a través de la meditación sino como consecuencia de un ejercicio físico intenso.