Antonio Ríos recordó su dura infancia: “Tenía 7 años, mi papá hizo unos cajoncitos y dijo ‘muchachos, a lustrar zapatos’”

Padre de 19 hijos, desde hace más de tres décadas vive de la música. Sin embargo, vivió tiempos difíciles y siendo niño tuvo que salir a trabajar para colaborar en su casa

@antoniorioseloriginalok
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Invitado al programa de Jey Mammon en América, Antonio Ríos contó detalles de su difícil infancia. Hoy reconocido y famoso músico, comenzó a trabajar cuando era un nene lustrando zapatos. Además, develó que estuvo a punto de ser futbolista profesional pero que al momento de elegir, optó por el escenario.

“Mi infancia fu muy difícil, me gustaba jugar al fútbol, estuve a punto... (de jugar profesionalmente en primera) pero cuando se dio, ya venía vocalizando. Estaba en el Porvenir y me llamaron de Racing y no me quisieron dar el pase. Después me dediqué a la música hasta que me casé y me cortaron las alas”, dijo en tono de chiste el hombre que tuvo nada más ni nada menos que cinco esposas y es padre de 19 hijos.

Antonio Ríos recordó su dura infancia

El intérprete de “Nunca me faltes” comenzó a cantar a los 13 y triunfó más de dos décadas después, a los 35. Pero su primer trabajo fue a los siete años. “Mi papá hizo unos cajoncitos y dijo ‘muchachos, tienen que ayudarme, a lustrar zapatos’”, recordó la charla con su padre.

En ese momento él, con sus hermanos y su papá habían venido del interior a Buenos Aires: “Yo tenía siete, mi hermano 8 y el mayor 10, mi viejo vino porque lo rajaron de la fábrica donde trabajaba, consiguió casa pero no laburo, vinimos igual, hacia changas. Nosotros íbamos a lustrar zapatos a la noche a un lugar donde tocaban Palito Ortega, Sandro. No les lustré e ellos, ya eran figuras”.

En una entrevista que brindó hace un tiempo a Teleshow, recordó: “Mi familia era muy humilde. Hemos pasado bastantes cosas tristes cuando éramos chiquitos. Mi viejo estaba solo y nosotros éramos cinco. Él trabajaba y mi hermana mayor también, en una casa de familia. En mi casa pasábamos mucho frío”.

Su papá llegó a verlo triunfar en la música: “Estaba orgulloso. Lloraba y me decía algo muy bueno que siempre lo recuerdo: ‘Ahora que sos famoso no te olvides nunca que la plata va en el bolsillo. No cambies nunca el corazón. Sé siempre igual’”. En ese sentido, aseguró que aunque ganó y perdió mucho, “gracias a Dios” nunca se desvió de su camino.

Con la primera plata que ganó fuerte como músico, Ríos hizo su casa. En un momento también, a raíz de malos consejos, quiso hacer una compañía discográfica: “Quería ayudar a todos los chicos que recién comenzaban. Y me fundí, no pude administrarlo. Tuve que seguir. Si yo me tiraba a deprimirme, era peor”.

Luego de años de carrera reflexionó y aseguró que la fama le “dio todo” ya que era lo que él quería y que si bien lo sacó de una vida más tranquila, también lo sacó de tener que trabajar 14 horas por día.

Jey Mammon y su equipo de Los Mammones se asombraron con la cantidad de hijos que tiene el músico (19, además de 14 nietos). ¿Cómo hace para acordarse de todos? Develó su técnica: “Los nombres de mis hijos los memorizo por pareja; con Marta tuve a Griselda, Diego y Melisa. Con Isabel, a Nicolás, Noelia, Daniel, Hernán y Rocío, con Amelia, a Flavia, Fanny, Carolina, Florencia, Milagros y Luisana, con Catalina, a Emanuel, Salomé y Lucas, y hay hijos de corazón”.

“Cuando me casé soñaba con tener cuatro hijos”, recordó con ironía. Sus 19 hijos los tuvo con cinco mujeres diferentes, dos de las cuales fallecieron de cáncer, siendo muy jóvenes, Isabel a los 46 años y Marta a los 57.

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