La actriz Graciela Araujo murió el viernes pasado a los 88 años de un paro cardíaco. Dueña de una extensa trayectoria en teatro, comenzó su carrera en radio y también trabajó en cine y televisión con destacadas figuras, como Alberto Migré y Alfredo Alcón.

La noticia la dio a conocer la Asociación Argentina de Actores con un mensaje a través de su cuenta en Twitter. "Falleció la actriz Graciela Araujo, de prestigiosa trayectoria en teatro, televisión radio y cine. Estaba afiliada a nuestro sindicato hace 66 años. nuestras condolencias a sus familiares y amigos, acompañándolos en este duro momento", reza el comunicado.
La despedida de sus amigos y familiares será este domingo a las 9 en el crematorio del Cementerio de la Chacarita.

Nacida en La Plata el 24 de septiembre de 1930, se recibió con Medalla de Plata en el Conservatorio de Música y Artes Escénicas, dirigido por Alberto Ginastera, y con Milagros de la Vega como su maestra. Fue parte de la generación de actores que comenzaron su carrera con pequeños papeles en radioteatros. Debido a su voz y su dicción, se destacó por sobre las demás actrices.
Alberto Migré la eligió para trabajar en una de sus telenovelas a mediados del siglo pasado. Junto a él conoció la popularidad, en ciclos como Teleteatro Palmolive del Aire (1963) y Carola y Carolina (1966) y junto a Mirtha y Silvia Legrand. También se destacó en otros ciclos en la pantalla chica: El hombre que me negaron (1970), Nuestros Hijos (1981), Como Vos y yo (1988) y Alta Comedia (1990), entre otros.
En Hamlet (1981), trabajó junto a Alfredo Alcón, quien interpretó al príncipe de Dinamarca. Esta experiencia le dio vida a una dupla que se convertiría casi en un clásico de los años '80.
En la década siguiente sus trabajos en televisión fueron, principalmente, en unitarios. Formó parte de un episodio de Amores (1992), dirigido por Alejandro Doria en Telefe; y también en algunas emisiones de Luces y Sombras (1988), dirigido por Oscar Barney Finn en ATC.
A lo largo de sus más de seis décadas de profesión se dedicó, sobre todo, al teatro: fue miembro del elenco estable del Teatro San Martín, donde se convirtió en una de sus actrices más emblemáticas.
Se destacó en Las criadas (1950), de Jean Genet, en el Teatro Coliseo Podestá de La Plata. Cuando ya era una figura destacada en el mundo del espectáculo protagonizó la puesta El vergonzoso en palacio (1967), dirigida por Mario Rolla, donde compartió elenco con Luis Brandoni, Héctor Pellegrini y Thelma Biral, entre otros. También trabajó en Espacio Abierto (1981) y la exitosa obra El casamiento. Su último trabajo sobre el escenario fue en Final de partida (2013), de Samuel Beckett, dirigida y protagonizada por Alcón en el Teatro San Martín.
En cine tuvo un paso breve, con participaciones en Yo, la peor de todas (1990) y Un muro de silencio (1993).
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