"Yo tenía 10 años y esperaba a las doce de la noche para ver a Marcelo (Tinelli) cuando empezaba VideoMatch. Al otro día me tenía que levantar temprano para ir a la escuela y mis padres me retaban porque no me dejaban quedarme hasta tan tarde",  recordó Gustavo Flores sobre su infancia, cuando nació su admiración por el conductor de ShowMatch.

Tal es su amor por su ídolo que hasta tiene dos tatuajes en su honor: "El primero fue en abril del año pasado, me lo quería hacer antes del primero por el cumpleaños, pero no llegué, le quería dar esa sorpresa. Es que es tanta la admiración que le tengo de toda la vida que a mis 38 años decidí plasmarlo en la piel", dijo a Teleshow sobre el dibujo que tiene en su espalda de la cara del líder de Laflia.

El tatuaje de Marcelo y su familia
El tatuaje de Marcelo y su familia

El segundo es aún más significativo y se trata de la imagen de un pequeño Tinelli con sus padres María Esther y Dino Hugo en Mar del Plata: "Me pareció hacerle un homenaje más allá de él, porque siento que sus padres formaron parte de mi familia. Trajeron a la vida a un ser único, muy especial para mí".

La foto que inspiró a Gustavo para su tatuaje
La foto que inspiró a Gustavo para su tatuaje

Además, se trata de una de las fotos preferidas de Marcelo, que la comparte cada Día de la Madre o del Padre en sus redes: "Me cerraba todo tener una imagen de la cara de él actual y una de sus papás y con él chiquito".

Gustavo asegura que lo que siente más que fanatismo es "admiración" hacia el conductor como persona y como profesional: "Es generoso y humilde, ayuda a mucha gente y los medios no lo saben", dijo, y agregó que en lo laboral, también lo inspira ya que trabaja haciendo filmaciones y editando: "Es que además de ser el número uno delante de cámara, es un gran productor".

Y  un día… conoció a su ídolo: "Siempre fui al la platea y no miraba los bailes, lo miraba a él, a su producción, a las cámaras. Lo que disfrutaba era el detrás. El 2018 fue mi gran año, lo esperé, él salía, no me gusta estar gritando y molestando, él pasó por al lado mío, frenó el auto y me llamó, me conocía de las redes y ahí me dijo 'al fin nos conocemos'. Inexplicable ese momento para mí. Estaba Guillermina. Le dije cuánto lo quería y cuánto lo valoro, me quedé tan helado… le pedí una foto, entramos al estudio y ahora cada tanto hablo, lo saludo en los momentos especiales, pero trato de no molestarlo mucho con los mensajes. Cuando vio el tatuaje le encantó y este segundo también, pero estoy seguro de que este lo habrá conmovido".

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