Calu Rivero estuvo alejada de los medios durante varios años e incluso vivió un tiempo en el exterior. Luego de mantener un absoluto hermetismo, se animó a contar que había abandonado de manera temporal la actuación tras haber sido acosada por Juan Darthés, su compañero de la ficción Dulce amor. 

La actriz se volvió a instalar en Buenos Aires. Ahora está protagonizando la comedia Derechas y grabando una nueva tira para Telefe. En una charla con Estelita (el personaje que interpreta Jey Mammon) y con la sexóloga Alessandra Rampolla, Calu explicó lo difícil que fue animarse a contar lo que le había pasado y cómo vivió todo este escándalo.

"El dolor modifica a las personas, es así. Yo cambié mucho, me volví una persona mucho más contenida y lo digo con mucha pena, perdí mucha gracia, perdí espontaneidad. La estoy recuperando y estoy haciendo un trabajo muy fuerte para volver a mí. Hace cinco años que hago terapia", dijo la joven en el teatro Regina.

Además, señaló que fue muy difícil expresar lo que había vivido, tras pasar por momentos muy oscuros en los que se sentía muy insegura. "Ir al frente no tuvo más que positivismo y luz, me sanó. Yo siempre digo que hablar sana, no hay otra forma", señaló. Luego, explicó que no pudo hacer la denuncia en la Justicia contra su ex compañero, porque al pasar cinco años de ese episodio, la causa preescribió.

"Cuando a mí me pasa lo que me pasa, yo notaba que no me gustaba, que no estaba bien, me quería ir, no tenía por qué estar sufriendo. Pero no tenía para mí nombre y apellido… Te llevás mal con un compañero, sos consciente de que hay algo que te está haciendo mucho mal, pero no entendés la magnitud", manifestó sobre los "excesos" que sentía durante las grabaciones de las escenas subidas de tono que hacía con Darthés.

Por esta incomodidad, decidió hablarlo con personas del ambiente laboral, incluido su ex colega. "Hablé con él para que sepa mi malestar, que yo no aguantaba más y que quería que haya un cambio. Cuando entiendo que del otro lado no hay escucha, entiendo que no podía estar más, no tenía ningún sentido", aseguró.

"Yo fui educada de una manera que jamás voy a hacer sentir mal a la otra persona. Entonces trataba de decirle respetuosamente: 'Te parece esto, un poco menos'. Él me decía que no lo iba a hacer más y lo volvía a hacer. Eso también te confunde. Yo soy una persona que confío y cuando me decís 'no lo hago más', yo confío en que no lo vas a hacer más. Y lo volvés a hacer, bajo la lente, la cámara y toda la gente que está ahí", agregó.

Finalmente, llegó a una acuerdo con la producción de "no decir nada del quilombo", ya que su único deseo era irse de Dulce amor porque estaba muy angustiada con toda esta situación. Tras su salida, se convirtió en DJ y se dedicó al modelaje para ganar dinero  y no tener que "compartir una escena de amor con un hombre".

En medio de este escándalo, la actriz contó que Darthés le inició una demanda por daños y perjuicios: "Mis abogados ya respondieron a esa demanda y yo estoy muy tranquila, porque sé que va a haber Justicia y que la verdad sale a la luz, no hay otra forma. Yo siempre voy con la verdad, no tengo ninguna necesidad de inventar todo esto. Todo el dolor que atravesé, la exposición, no hay necesidad alguna".

Sé que va a haber Justicia y que la verdad sale a la luz, no hay otra forma

Cuando se generó el debate, Eva de Dominici fue una de las pocas personas que salió a defender al galán de televisión. "Lo están condenando como si fuera un monstruo. Hay mucha gente que no se anima a hablar y defenderlo", dijo en una entrevista con Pamela a la tarde. 

"Me hizo daño, me dolió. Me pareció muy fuerte que una actriz de una generación incluso más joven que viene con un chip distinto esté tan directamente bancando el patriarcado", dijo Calu sobre su colega. Pero, la ex de Joaquín Furriel le pidió disculpas en privado y luego las hizo públicas. 

"Hace un mes o dos estaba viniendo a la función de Derechas y recibo un mensaje de ella, me dijo si podíamos hablar, me pidió disculpas y entendió la gravedad de lo que hizo. Yo le dije que me había hecho mal, pero no la había juzgado. Traté de entender por qué lo había hecho, pero le agradecí por el daño que estaba reparando en este momento. Esa función la hice súper emocionada, por la hermandad de dos mujeres que quieren la igualdad entre nosotros", finalizó Rivero.

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