"Estaba en pleno éxito y auge, y resigné la fama por la música. A veces me pregunto si tomé la decisión correcta, pero por dentro es lo más sano y lindo que pude haber hecho".

Paola Sallustro, más conocida como Poly, transitaba el momento más alto de su carrera cuando eligió alejarse de la televisión en 2005 tras su participación en Floricienta como Maia Fritzenwalden. Allí, la actriz comenzó a mostrar sus dotes como cantante, incluso Cris Morena –productora de la tira- puso un piano en la escenografía para que ella tocara en la ficción.

"Fue una sorpresa que haya hecho eso porque para mí ya no era solo actuar, me sentía como en mi casa porque terminaba de grabar y seguía tocando. Fue mi salvación", asegura en una entrevista exclusiva con Teleshow.

A los 30, la cantante cuenta por qué decidió alejarse de la actuación y dedicarse a la música cuando venía de tres años seguidos trabajando en televisión -en Rebelde Way fue Agustina, un personaje secundario y protagonizó las dos temporadas de Floricienta-. En ese entonces, tenía 18 años y le surgieron muchas dudas, "como a cualquier chica de esa edad".

Dejar la actuación y dedicarme a la música es lo más sano que pude haber hecho

"No fue oscuro, pero me encerré en mi cuarto durante semanas y empecé a plantearme un montón de cosas, a pensar qué me hacía feliz en la vida. Estaba siendo feliz, pero me faltaba algo: lo más puro y espiritual, que era la música para mí. Cuando te planteás un montón de cosas, te peleás con la vida y con el universo. Me pasé horas en frente al piano tocando desde (Ludwig van) Beethoven hasta compositores de la actualidad. Me interné en mí misma y me di cuenta que quería la música. Pensé: 'Me puedo quedar sola en este universo con un piano y soy feliz'", relata la artista que también lo decidió durante un viaje con su abuela a Estados Unidos.

"Cuando volví, hice un click muy interno y decidí dejar la actuación y dedicarme a la música", continúa quien nació "con un piano en la mano".

Volver a empezar y recuperar el éxito

Según afirma quien está en pareja hace cuatro años con un ex integrante de Tan Biónica, tuvo que "apagar la máquina y volver a arrancar" cuando enfocó su carrera a la música.

"Lo primero que hice fue sentarme sola en el piano y ver qué me pasaba. Yo venía de tocar (Astor) Piazzolla y canciones populares de música clásica. Después, empecé a mezclar lo que yo escuchaba. Ahí, entendí lo que era la composición de una canción. Fue un proceso en el que empecé a entender que la canción es más sencilla y que la música clásica es mucho más compleja", explica quien tocó junto a Liza Minelli en el Luna Park en 2013.

Desde que se lanzó como solista, Poly sacó dos discos: uno en 2010, que no está editado y lo describe como "oscuro, porque las canciones comenzaban con un acorde menor y con tendencias menos luminosas", y Volando –entre 2012 y 2013-, que tiene una búsqueda personal. "Es mucho más moderno, tiene música electrónica y canciones más pegadizas. De repente, me gusta hacer algo más popular y por otro lado, me transformo y canto boleros como una loca enamorada. Tengo esas dualidades muy marcadas", sostiene quien responsabiliza sus acciones opuestas a su signo del zodiaco: "¡Las geminianas somos así!".

"Es muy loco. No me puedo definir por ninguna de las dos. Por momentos soy una y por momentos, la otra. Si solo está la más comercial, hay algo de mí que se siente vacío. Y si está la otra, me falta la alegría", agrega quien describe su estilo como "género urbano con canciones comunes".

Su pluma, detrás de los éxitos de grandes artistas

Actriz, cantante, compositora, Poly es convocada por reconocidos cantantes que le piden que escriba las letras de sus canciones. Tal como asegura, no puede revelar los nombres de sus clientes porque hay un pacto de confidencialidad que debe respetar.

Era feliz, pero me faltaba lo más puro y espiritual

"Por respeto a ellos, no puedo decir para quiénes compongo", cuenta sobre los solistas que la contratan. "La mayoría escucha mis temas, les gustan y me piden que componga para ellos. Es más fácil escribir para una mujer que para un hombre y trato de meterme en la cabeza del artista para transmitir lo que ellos quieren", agrega quien utiliza su costado actoral para interpretar lo que cada músico le pide.

"En el amor a todos nos han pasado cosas parecidas. Ese sentimiento, es universal. Después, cada uno interviene y le pone su impronta, si quiere contar algo puntual, de una manera más melancólica o graciosa", aclara quien no descarta volver a actuar siempre y cuando no abandone su carrera musical.

Poly, que toca el piano desde que tiene seis años, también le ha puesto su voz y su letra a publicidades y otros materiales audiovisuales. "Hice todo referido a la música", destaca quien tiene un estudio en su casa de Vicente López.

"Lo más genuino que puedo hacer en la vida es dedicarme a la música", se sincera la cantante que toca la guitarra y la batería, entre otros instrumentos.

El amor dentro de la música

Hace cuatro años que está de novia con Diego LichtensteinDiega, según su nombre artístico-, el ex baterista de Tan Biónica, la banda que lideraba Chano Charpentier. Actualmente, el músico también es productor, DJ y la acompaña en su banda.

"¡Fue re loco cómo nos conocimos!", asegura y detalla que fue gracias a las redes sociales ya que a él le llegó un disco de ella, lo agradeció por Twitter, se empezaron a seguir, intercambiaron celulares y dos meses después llegó el primer encuentro.

"Un día, de la nada, me escribe y me pregunta si lo quiero acompañar a ver un show. Me sentí un poco incómoda y le dije que no me gustaban las citas. Él me aclaró que no era eso, sino que no tenía con quién ir y, en esos términos, acepté. A partir de ahí, no nos separamos nunca más", continúa y resalta la excelente relación que mantienen, a pesar de pasar tantas horas juntos.

"Hay parejas que cuando trabajan de lo mismo, se agobian. Pero nosotros no. Somos muy mejores amigos", concluye Poly Sallustro.

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