Apostaría que nadie -o casi nadie, si prefieren- se convirtió en periodista de casualidad. Es cierto que hoy existe cierta confusión sobre quiénes son periodistas y quiénes no los son.

Por ejemplo, si una modelo va a un panel de televisión, ¿se convierte automáticamente en periodista? El ex jugador de fútbol que comenta un partido, ¿se ha recibido de periodista por el solo hecho de estar en ese lugar? El adolescente que sube una noticia, que se enteró en la radio, ¿puede decir que es periodista? Si la vecina le pregunta a un policía qué pasó en el choque de autos de la esquina, ¿es periodista?

La respuesta en todos los casos es NO. Aunque hoy muchos lo discuten.

Cualquiera de nosotros podría leer todas las revistas de medicina publicadas, o mirar cada una de las series de hospitales, pero eso no nos habilitaría a operar o diagnosticar siquiera una enfermedad. Si buscás hacerlo, deberás estudiar la carrera y recibirte.

Podrás ser la persona que mejores argumentos encuentra para las discusiones con amigos, en la familia o el trabajo, pero eso no te permitirá ser defensor legal en un juicio cualquiera. Una vez más: deberías estudiar una carrera y recibirte.

Quizás seas un as en temas financieros y hasta sepas un poco de impuestos, pero si  tu intención es llevar los libros contables de una empresa… repetí conmigo: "Deberás estudiar la carrera y recibirte".

La mano cambia cuando uno quiere ser periodista. Más allá de que el estudio es fundamental y que existen muy buenas universidades y terciarios que enseñan Ciencias de la Comunicación y Periodismo, hoy no existe un impedimento para que alguien escriba notas, haga reportajes o investigaciones en los medios. ¿Eso lo hará periodista? No. Pero estará ocupando el lugar de uno de ellos, más allá de que por virtudes propias llegue a hacerlo incluso mejor que alguien que obtuvo un título.

En el rubro "Espectáculos" los periodistas comparten escritorio con modelos, vedettes o ex participantes de realities. "Vivimos revolcaos en un merengue y en el mismo lodo todos manoseados", diría Discépolo en "Cambalache".

Por eso hoy, en el Día del Periodista, se me ocurrió consultarle a 10 colegas algunas cuestiones de respecto a nuestra materia. Todos ellos tienen varios años en el periodismo y son caras conocidas de la televisión. Pero antes de conocer sus opiniones déjenme contarles que, para que no haya problemas de cartel, como sucede con los actores en las marquesinas, decidí ponerlos en orden alfabético. No vaya a ser cosa que alguien se me ofenda…

AQUÍ LAS PREGUNTAS Y SUS RESPUESTAS

1. ¿Cuál es tu mirada sobre el periodismo de espectáculos?
2. ¿Qué sentís que cambió en los últimos años, si es que algo cambió?
3. ¿Considerás que está bastardeado el rubro?

MARINA CALABRÓ

Marina Calabró
Marina Calabró

1. A mí me gusta el periodismo de espectáculos. Más allá de trabajar de esto, soy muy consumidora, leo lo que escriben los portales, escucho a los colegas, miro Twitter -aunque no tengo una cuenta- porque es necesario tener algún registro de de lo que se va contando porque si no uno se queda afuera. Me parece que el laburo es muy profesional, es muy meticuloso, es muy cuidado, muy competitivo.  Creo que el periodismo de espectáculos, en líneas generales, trabaja muy seriamente.

2. Los cambios de los últimos años tienen que ver con la proliferación de las redes que, en algún punto, mataron la primicia.  Y que, además, te generan la desmentida inmediata de un rumor. También se produjeron cambios por que el espectáculo llena muchas horas de televisión de aire, con lo cual hay que arremangarse. Eso hace que necesariamente haya que generar contenidos, y también que haya mucha competencia, con lo bueno y lo malo que esto implica. Pero creo que es más lo bueno. El hecho de que todos queremos sobresalir, lucirnos, hacer un buen programa, tener buena data, necesariamente hace que nos pongamos las pilas.

3. No creo que esté bastardeado el periodismo de espectáculos, todo lo contrario. Creo que que, en algún punto, al ser tan competitivo hace que esté profesionalizado. Es verdad que en los paneles uno encuentra diversidad,  matices, color, y que muchas veces no hay periodistas de espectáculos abordando el espectáculo, pero eso no está mal. Esto ha ocurrido siempre. Pero la gente distingue a cada uno: quién es, de dónde viene, desde dónde le habla, por qué lo dice… En general se labura bien. Yo soy muy admiradora de mis colegas, de mis compañeros de Intrusos, que son el mejor panel de la televisión… de las chicas de Los ángeles de la mañana, el laburo de Ángel (De Brito),  por no hablar de (Jorge) Rial, que es la obviedad -mi jefe-, de (Rodrigo) Lussich, (Luis) Bremer, Laura Ubfal, Tomy Dente…  Me gustan muchos… Creo que hacen un excelente laburo. Lejos de bastardear creo que el periodismo de espectáculos está jerarquizado.

TOMÁS DENTE

Tomas Dente
Tomas Dente

1. Sobre el periodismo de espectáculos tengo la misma mirada que tengo sobre el periodismo en general, independientemente de los subgéneros. Hay mucho compromiso, hay que saber mucho y tener un buen manejo de la información. También hay que conocer el perfil de muchas personas que marcaron un antes y un después en la historia del espectáculo argentino. Es un género que tiene muchos subgéneros: el chimento, el espectáculo más cool, el cine, el teatro, está bueno saber de todo un poco. El periodismo de espectáculos para mí es tan importante que, al momento de ejercerlo, lo hago con tanto compromiso como tal vez hace su trabajo un periodista político o uno de economía.

2. El tema de las nuevas plataformas de comunicación cambiaron varios paradigmas. Los nuevos soportes tecnológicos cambiaron mucho el modo en el cual los periodistas interactúan con la gente, con las primicias, con los famosos. También la manera en la cual los famosos se vinculan con sus fans. Muchas veces las redes sociales primerean la información, son las dueñas de las primicias, de las noticias de último momento. Hay cambios fuertes, pero la verdad es que no son sustanciales. El periodismo de espectáculos sigue siendo el mismo. El periodista de espectáculos sigue detrás de la información, de los cambios, sigue haciendo buenas entrevistas y sacando buenos títulos. También continúa conectándose con el famoso o con la estrella como para poder hacer su trabajo.

3. A veces considero que está bastardeado por los mismos periodistas. Yo no soy muy pro de hacer periodismo de periodistas, pero siento que algunos periodistas de otro género subestiman el periodismo de espectáculos, mal llamado periodismo de chimentos solamente. Inclusive detrás del subgénero de los chimientos hay mucho compromiso, hay mucho trabajo y mucho oficio. Tan serio, insisto, y tan comprometido como el trabajo de otro periodista que se ocupe de cualquier otro género.

CATALINA DLUGI

Catalina Dlugi
Catalina Dlugi

1. El periodismo de espectáculos tiene las mismas virtudes y defectos del periodismo en general no es un mundo aparte.

2. En los últimos años el mayor cambio son las redes sociales. Los famosos cuentan su vida a través de ellas, tiene lazo directo con su público y sus fans. Hay muy pocos, cada vez menos, los que quieren tener una verdadera vida privada.

3. En general se piensa que el periodismo que se ocupa de los famosos es menor, pero en otras ramas del periodismo también se hablan de rumores y trascendidos. Y, a diferencia del periodismo de espectáculos, esos trascendidos pueden tener consecuencias políticas o económicas

FABIÁN DOMAN

Fabián Doman (Crédito: Nicolás Aboaf)
Fabián Doman (Crédito: Nicolás Aboaf)

1. En lo personal creo que no hay un periodismo de espectáculos, un periodismo de economía, un periodismo político, un  periodismo de deportes. El que es periodista es periodista de todo. Puede especializarse o tener un mayor conocimiento en un área particular, pero no creo que sea materia tan divisible. El periodismo de espectáculos ha crecido muchísimo en los últimos años, es probablemente el de mayor consumo hoy. Hay que ver simplemente la cantidad de seguidores que tienen las cuentas de Twitter  ligadas al espectáculo, o en Facebook, o en la páginas web que todos tienen secciones de espectáculos separadas. Creo que ha sido de un enorme crecimiento en los últimos tiempos.

2. Siento que lo que cambió más del periodismo de espectáculos en los últimos tiempos es que hay un mayor seguimiento de las vidas privadas que de la crítica a una película, a una obra de teatro o a un programa de televisión. Antes el periodismo de espectáculos apuntaba más la faceta pública de la persona y ahora creo que se apunta más a la vida privada de la celebrity. Y también creo que la celebrity ha reemplazado a la actriz, al actor, al conductor, al periodista.  Y el periodismo del espectáculo, como es una moda mundial no solo en la Argentina, se encarga de las celebrities. Lo cual explica por qué no hay ya frontera entre el deporte y el espectáculo. Así una celebrity, casada con un un jugador de fútbol, sale en el deportivo y también en espectáculos.

3. En cuanto al bastardeo al periodismo de espectáculos nace curiosamente del periodismo de espectáculos, que no sé por qué se subconsidera a sí mismo. A mí pasa. Como yo provengo del periodismo político-económico muchas veces me dicen "Cuando vos eras un periodista serio…", y digo "No, sigo siendo lo mismo, simplemente que no solo hablo de política, de economía o de cuestiones vinculadas con la inseguridad, también hago espectáculos". Los propios periodistas de espectáculos creen que es un subgénero y me parece que es un error. En cuanto al bastardeo general me parece que el periodismo está en una crisis muy grande en Argentina, como muchas otras cuestiones, pero no lo vemos o no lo queremos ver y los periodistas nos plantamos en cierta superioridad moral de la que carecemos, apostillamos, opinamos y decimos de todo de cualquiera a veces sin la más mínima prueba… Pero eso no tiene que ver tanto con el espectáculo sino con el periodismo en general.

 

CARLOS MONTI

Carlos Monti
Carlos Monti

1. Tengo una mirada muy positiva en cuanto al periodismo de espectáculos, una mirada muy abarcativa. Me parece que con el tiempo se fue ampliando aún más el rango de espectáculos porque han ingresado nuevos "actores" en ese mundo. Lo que sí estoy viendo es que se está privilegiando un poco más el tema de la periferia del mundo el espectáculo que el mundo del espectáculo en sí mismo. Es decir, le damos igual o mucha menos importancia a un estreno cinematográfico, a una crítica teatral o televisiva que a lo que le pasa al famoso, al modelo o al cantante de turno. Antes era al revés. Hoy eso se ha igualado y en algún escalón más arriba creo que lo han superado las contingencias o circunstancias de lo que le pasa al protagonista de ese programa de televisión, al actor de esa novela o al cantante de ese lanzamiento discográfico.

2. Lo que siento que cambió es que no se está privilegiando tanto la parte informativa. Yo creo que este caudal de chicos nuevos, la nueva generación del espectáculo, no le da tanta importancia a la información como al comentario sí mismo. Por mi formación, que fue en una revista, es decir en el periodismo gráfico, siempre le damos mucha importancia a la información,  a comunicar lo que el lector, el oyente o el televidente quiere saber. Le estamos dando más importancia a la opinión que a la información y el público quiere informarse. La opinión es algo que se añade, pero de ninguna manera tiene que ser el eje, o lo fundamental. Y eso es lo que nos pasó en esta última década.

3.  Yo diría que no se ha bastardeado, pero a veces me pregunto quiénes son o quiénes se autodenominan periodistas de espectáculos cuando no tienen una formación colegiada o académica. A veces yo me asusto de escuchar a  chicos que se dicen periodistas de espectáculos y, si bien les reconozco que tienen mucha soltura frente a cámara, no tienen la menor idea o no tiene el background de lo que es ser periodistas de espectáculos. Es una generación que no conoce la historia, no conoce los personajes, les cuesta analizar determinadas circustancias o situaciones porque carecen de la historia o del archivo. Yo no quiero decir "bastardeado" porque es una palabra muy fuerte, pero sí que ha habido cierta degradación Hay una diferencia entre un periodista de espectáculos y alguien que habla de espectáculos. Yo voy a defender al periodista de espectáculos, aquel que siente, ama la profesión, y labura por eso, investiga, analiza y se preocupa por conseguir información. Creo que es la gran diferencia.

ADRIÁN PALLARES

Adrián Pallares
Adrián Pallares

1. Creo que el periodismo de espectáculos básicamente tendría que ser un divertimento más que otra cosa, tendría que ser mucho más light. Noto que desde hace un tiempo las noticias son un poco más duras y entonces es medio complicado. Pero me parece que es un género que crece en todo el mundo. Siempre hacemos este comentario con Damián Rojo: hay muy pocos programas deportivos en la televisión abierta y sin embargo todavía está la la terna al mejor programa deportivo (en los Martín Fierro). En cambio, la televisión está llena de programas de espectáculos, hay dos o tres mínimo por canal,  y no tienen una terna. Además contá que en los magazines hay espectáculos, en los noticieros hay espectáculos. Me parece que el periodismo de espectáculo crece, ya sea en la televisión, en los portales de internet o en las redes sociales como Instagram. Me parece que está en un momento de expansión no sólo en este país sino a nivel mundial.

2. Los últimos años podríamos decir que se puso más áspero, e insisto, para mí debería ser más un divertimento. No te digo de cuidar a las vacas sagradas, pero bueno cada uno trabaja como le parece. Mi óptica es jugar con quien quiere jugar. Si hay gente que quiere preservar su vida privada y solo quiere que hablemos de su trabajo, yo lo hago. Y si hay otros que quieren hablar de su vida privada y tienen poco trabajo, yo hablo de su vida privada, trato de de manejar ese código. No juego con quien no quiera jugar. Igual en la última época creo que hubo un gran cambio con todo el tema del empoderamiento de las mujeres. Se fue dejando de lado el machismo que tiene esta sociedad, y que el periodismo también lo tiene. Parece que se van ganando lugares como para que haya un poco más de respeto y un poco más de cuidado con algunos temas y eso me parece que está muy bien, nos vamos como autorregulando. Hace 10 años podías ver un personaje en la televisión y se explotaba su vida. Creo que antes el periodismo de espectáculos era más cruel de lo que es ahora.

3. Pienso que hoy lo vuelve a bastardear APTRA, porque si la propia Asociación de Periodistas de Radio y Televisión no le da una terna a los programas de espectáculos, imagínate qué les espera a los demás, que creen que el periodismo de espectáculos es un periodismo absolutamente menor, un periodismo de sábanas. Porque hay periodistas de política que reciben llamados de un ministro y después dicen "Tengo mi fuente", y en verdad lo único que hacen es ser voceros o repetidores del político de turno. Nosotros laburamos desde otro lugar, vemos espectáculos, con muchos periodistas nos cruzamos y nos encontramos en los estrenos de las obras de teatro o en eventos que tienen que ver con el mundo del espectáculo más allá del chisme básico. Pero sí es bastardeado, porque todo el mundo cree que lo que hace es mejor: el periodista político cree que es mejor, el periodista deportivo cree que es mejor que el de espectáculo, el que hace economía cree que es mejor que el político, es como una una competencia. Yo estoy orgulloso de lo que hago, creo que la gente también nos compra por lo que hacemos. Además me gusta hacerlo. A veces uno fantasea con otras ramas, pero es muy difícil salirte de la casilla en la cual te metiste y te mete el público también. Me parece que no hay muchos casos de gente que haya hecho espectáculo y después haya podido ir para otro lado. Yo respeto muchísimo el periodista de espectáculos, respeto a mis colegas, sé el laburo que lleva. Y los que bastardean, allá ellos, me gustaría saber qué es lo que hacen.

MARCELO POLINO

1. Siento que se va achicando cada vez más el mercado, que cada vez hay menos fuentes de trabajo.

2. Lo que veo que cambió en los últimos años es que cualquiera se sienta en un panel y dice barbaridades, se cree periodista de espectáculos, defenestra gente y tiene palabras poco felices en general sobre la farándula, con pocos argumentos, poca investigación, con poco de involucrarse con la esencia del oficio del periodista.

3. Me parece que ahora está mejor visto que antes. Antes era muy marcada la diferencia entre los periodistas llamados "serios", los de política y los de espectáculos. Ahora ahora creo que quedó demostrado que somos más serios los que hacemos espectáculos que la mayoría de los periodistas que hacen política.

JORGE RIAL

1. Creo que el periodismo de espectáculos está pasando por el momento más bajo de los últimos años, y creo que tiene que ver con bastardeo del medio, con la crisis y con un montón de cosas, como que no hay apariciones rutilantes. El espectáculo se basó también mucho en los mediáticos y ya no hay tantos, porque no hay realities, no existen los realities en el país más allá de que APTRA insista y diga que el Bailando es un reality. Tampoco surgen figuras nuevas. Hay poca producción de cine, muy poca producción de televisión… Antes vos ibas a las distintas productoras y había ficciones grabándose, 10, 12 o 15 actores siempre dando vueltas… Hoy ya no lo hay, es todo latas. Y tenés que hacer periodismo de periodistas porque los que coparon el mundo del espectáculo son los periodistas con sus propias historias. Entonces, en base a eso, creo que es el momento más bajo y más aburrido de los últimos años.

2. Hubo 2 o 3 cambios. En la primera época el periodismo de espectáculos era muy condescendiente con las estrellas como las revistas Antena, Radiolandia y TV Guía. Después apareció Lucho (Avilés), que le sacó un poco eso. Y después surgimos nosotros, creo que Intrusos le dio otra vuelta de tuerca, que fue el humor, el no respetar a las vacas sagradas del espectáculo. Y sobre todo ser una fuente inagotable de temas,  que nosotros mismos generamos. Después vinieron todos los demás, más o menos con ese estilo. Hoy el periodismo de espectáculos viene por ese lado. Creo que ahora volvió un poquito cierto temor o cierta reverencia de muchos chicos jóvenes a las figuras. Se le tiene mucho respeto y miedo a Mirtha (Legrand), Susana (Giménez) y a (Marcelo) Tinelli, que nosotros tanto no lo teníamos, quizás porque éramos contemporáneos.

3. El periodismo en general está bastardeado. Cualquiera es periodista, cualquiera opina, cualquiera escribe, cualquiera dice lo que quiere, porque somos el país de "Ma sí… es lo mismo". Pero también está bastardeada la política porque cualquiera es político, cualquiera es diputado, cualquiera se sienta. De hecho hoy creo que los verdaderos mediáticos son los políticos, lamentablemente. Lilita Carrió lo único que hace es tirar todo el tiempo títulos, zócalos, bombas y nada más. O este diputado, que se llama creo que Fernando Iglesias, también es otro que lo único que hace es pelearse con la gente del ambiente o con las mujeres, y lo único que tira son títulos, títulos y títulos. La nueva farándula son los políticos, son los Carrió, los Iglesias o los Andahazi. Una podría ser Silvia Suller, el otro Jacobo Winograd y el otro "el Larva", creo que viene por ahí. También está bastardeado porque todos hacen espectáculos, todos los programas de televisión arrancan diciendo "Nosotros no vamos a hacer espectáculos, vamos a tratar la actualidad, somos diferentes", y al tercer día cuando el rating no los ayuda, terminan todos haciendo espectáculos porque es lo más fácil de hacer.

SUSANA ROCCASALVO

Susana Roccasalvo
Susana Roccasalvo

1. Creo que el periodismo de espectáculos es necesario y tenemos en  la Argentina muy buenos críticos. Si separamos un poco lo que es espectáculo puro a farándula, tenemos excelentes críticos de cine, de teatro, de todo lo lo que es lo clásico, como ópera, ballet. Hay muy buenos profesionales y hay una nueva camada que es excelente. Por otro lado lo que sería espectáculo farandulesco, que es lo se hace en televisión, es necesario a la gente le entretiene, le gusta. Creo que en el mundo entero y estadísticamente tanto el deporte como el espectáculo es lo que más vende en revistas, en  televisión, en radio. Nosotros en Argentina no nos podemos quejar, hay muy buenos periodistas, más allá del gusto de cada uno, que manejan el espectáculo y hay también de la nueva camada que también son buenos. Hay un grupo de profesionales todavía que se mantienen en hacer, del rubro farándula, muy bien las cosas.

2. El cambio que noto en los últimos tiempos, respecto al periodismo de espectáculos farandulero, es que hay mucha opinión de gente que no tiene nada que ver con con el periodismo, muchos columnistas devenidos en pseudoperiodistas de espectáculos modelos, ex Gran Hermano, mujeres de empresarios alguna, de futbolistas otras, que empiezan a hacer críticas sobre lo que ven en televisión sin ningún sustento y sin ninguna experiencia. Por  suerte hasta ahora no hemos llegado a que está gente invada la conducción. Ha mermado bastante el nivel, en general, y como dije antes tenemos un grupo de periodistas idóneos y una nueva camada que, dentro de todo lo manejan bastante bien y son el futuro de los periodistas cabeza en espectáculos.

3. Como recién decía, el rubro está bastardeado justamente por todos estos pseudoperiodistas, algunos por lo menos tienen el criterio de decir que no son periodistas. La gente mucho ya no entiende, los ven sentados en televisión y pareciera que da lo mismo. Algunos no saben nade de lo que sucedió en la televisión, los éxitos que fueron pasando, no tienen ni recuerdo ni registro. Muchos son muy jóvenes y otros no vivían en el país… Es decir, bastardeado está bastante, lamentablemente. Pero también está el otro tema, que hoy los canales apuntan al rating, al escándalo y los realities han hecho de lo que es la farándula un zoológico. Eso lo bastardea bastante.

MARCELA TAURO

Marcela Tauro
Marcela Tauro

1. Para mi el periodismo de espectáculos es periodsmo. Algunos lo ven como amarillismo, pero yo nunca lo sentí así. A mi siempre me encantó el periodismo de espectáculos, por eso me dediqué a hacerlo.

2. Es el rubro que más está creciendo, porque cada vez más programas se dedican a tocar estos temas. Hoy vende mucho y por eso le dedican mucho . Hasta en los noticieros le dan espacio a personajes de los cuales antes no te hablaban. Hay otros que creen que están haciendo algo cool, pero terminan haciendo lo mismo que hacemos los programas de espectáculos, como Pampita que en su programa te habla de los Martín Fierro o de lo que le pasa a Sol Pérez, que es su compañera.

3. Sí y después, los mismos que lo bastardean, tratan los mismos temas. Y ahí te das cuenta que no todos saben hacerlo. A muchos les da vergüenza, pero lo hacen porque les mide.

LAURA UBFAL

Laura Ubfal
Laura Ubfal

1. Mi mirada involucra al periodismo en general. El periodismo "de espectáculos" es apenas una especialización, como podría ser el periodismo deportivo o policial. Lo cierto es que al ser ejercido por personas que cumplen la función sin ser profesionales, la especialización ha quedado en cierto modo desvirtuada.

2. Todo cambia, siempre. Y la realidad es que el periodismo de espectáculos se fue reduciendo al llamado "periodismo de chimentos sobre figuras del espectáculo". No es algo bueno ni malo, es lo que hay. Aparte, todavía quedan críticos de cine, de teatro, de televisión. Pocos, pero quedan.

3. No sé si la palabra es "bastardeado", creo que sí está devaluado. Sobre todo en la television. En la radio y en la gráfica se mantiene más nivel, aún en la web. En las redes todos son "cronistas".

LUIS VENTURA

Luis Ventura
Luis Ventura

1. Que está lleno de paracaidistas y aventureros que no son periodistas. Hacen 10 minutos de panelismo y ya se adjudican ser periodistas. Con un dictado de 3 líneas se les cae la máscara.

2. El cambio es internet, las redes y Google. Todos se nutren de ahí y todos tienen la misma información, muchas veces sin chequeo. Nadie habla con los protagonistas de las historias, ya no hay agendas ni entrevistas.

3. Lo que está bastardeado es el periodismo plagado de lobistas y operadores sin importar las verdad de los temas. Tanto ponés, tanto te publican. Los periodistas somos una raza en extinción.

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