¡Hasta que los celulares no ardan! Se cortó la luz, y una obra siguió gracias a los espectadores

Aquella máxima de que el show debe continuar se trasladó al público, que hizo posible la continuidad de una función. Ocurrió en Villa Gesell, debido a un desafortunado corte en el suministro eléctrico del teatro

Guardar
“Bajo terapia”, y la improvisada
“Bajo terapia”, y la improvisada iluminación de la platea

"¡Se consumó el hecho teatral en su máxima expresión!". De ese modo Darío Lopilato describió una función por demás particular de Bajo terapia, obra con la cual se presenta en Mar del Plata de jueves a sábado, pero en la Costa Atlántica el resto de la semana. Y así fue como en la noche del lunes fueron a Villa Gesell.

La función se desarrollaba con absoluta normalidad, y a sala llena. Lopilato y el resto del elenco (Héctor Díaz, Florencia Dyszel, María Figueras, Melina Petriella y Carlos Portaluppi) seguían el libreto al pie de la letra hasta que, faltando 15 minutos para el aplauso final… ¡se cortó la luz!

Darío Lopilato y el resto
Darío Lopilato y el resto del elenco

Desconcierto arriba y abajo de la tablas. Los actores se miraron unos a otros; o se buscaron, más bien, en la oscuridad absoluta. Sin embargo no hubo quejas, ni gritos al estilo "¡Devuelvan la plata!". Simplemente, los espectadores -casi como si lo hubieran ensayado- fueron encendiendo sus celulares para así iluminar el escenario, y que Lopilato y compañía puedan concluir la función.

Así, Bajo terapia llegó al final, con los actores y los espectadores aplaudiéndose unos a otros. "Función histórica", describió el hermano de Luisana Lopilato. "¡Se cortó la luz y el público nos alumbró! ¡Se consumó el hecho teatral en su máxima expresión! Gracias totales".

Y al fin, de eso se trata la magia del teatro…