En épocas de vacas flacas, con cintas que son consideradas un éxito si llegan a los 100.000 espectadores, hablar de un millón de boletos cortados el primer fin de semana de proyección ya es un hecho significativo.

Avengers: Endgame
Avengers: Endgame

Avengers: Endgame, la película más esperada del 2019, el epílogo de más de diez años del Universo Cinematográfico de Marvel ha generado tanta expectativa como locura "anti-spoiler". En una carrera contra las noticias y las sorpresas reveladas en las distintas redes sociales, los fanáticos han luchado por conseguir su ticket lo antes posible y convertirse en uno de los primeros mortales en ver el enfrentamiento entre Thanos y el grupo de sobrevivientes de Los Vengadores.

Históricamente las cintas animadas han sido las más taquilleras en nuestro país. Ayudadas por tener estrenos en vacaciones de invierno o simplemente por arrastrar a las salas a familias completas, los productos de Dreamworks, Disney, Pixar y Blue Sky se han coronado en los últimos años.

El cetro actual lo tiene Minions (2015) que arañó los cinco millones de espectadores (4.933.196 butacas vendidas) y que supero el récord de La Era de Hielo 4 que en 2012 llevo a las salas a 4.495.222 espectadores.

El filme live action más exitoso proyectado en nuestro país es la epopeya de James Cameron, Titanic, que en 1998 vendió 4.347.445 tickets. Codeándose con las de arriba aparece la única representante autóctona entre las diez más exitosas de la historia: Relatos Salvajes, que llegó a cortar 3.936.714 boletos.

Todas estas películas tardaron como mínimo una semana en alcanzar el millón, por eso Disney se ilusiona con romper la barrera impuesta por los simpáticos personajes amarillos de Universal y superar los 5 millones.
¿Podrá hacerlo? Es posible, aunque parece difícil. Esta no es una producción que se alimente del boca en boca de los espectadores. Los que quieren verla lo harán rápidamente los primeros días de proyección y obviamente la media irá cayendo a medida que avancen las semanas.

Pese a esto, seguramente logrará un número histórico para una película de superhéroes, como ya lo había hecho su predecesora Avengers: Infinity War, que llevó a los cines a 2.855.000 espectadores el año pasado pero quedó detrás de Los Increíbles 2 y Coco, que sí superaron los 3 millones.

Además, la cuestión económica no es un factor menor. Una entrada al cine (sin promociones ni 2×1, tal como se están vendiendo las boletos por estos días para ver el filme) limita a muchos potenciales espectadores que marcados por la ansiedad terminen accediendo a sistemas non sanctos como la piratería o la descarga ilegal.

Más allá del resultado final en su recorrido por las salas nacionales, está claro que la proyección del filme ha revitalizado a un primer semestre del año en el que hubo pocas alegrías para los dueños de las salas . Quizás las gemas del infinito hagan el milagro y los patios de butacas continúen rebosantes varias semanas mas.

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