Así es la casa de campo de Wanda Nara donde entraron a robar: jardines, tonos neutros y su lugar de paz

Mientras la empresaria seguía la final del Mundial, su propiedad en las afueras de Milán fue asaltada lo que la obligó a alterar los planes. Los detalles del lugar que se volvió un refugio

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Desde Galliate, ubicado en la provincia de Novara, Piamonte, Wanda Nara mostró la vista que tiene desde su casa de campo (Video: Instagram)

Mientras Argentina y España se disputaban la gloria en la final del Mundial 2026, Wanda Nara atravesaba una jornada inesperada y cargada de emociones. En ese momento, la empresaria era víctima de un robo en una de sus propiedades, precisamente en su exclusiva casa de campo en Galliate, en las afueras de Milán, mientras sus hijos estaban al cuidado de su madre, Nora Colosimo. Pese a la preocupación inicial, Wanda aclaró rápidamente que los chicos estaban bien, más allá del susto, pero el episodio despertó el interés de sus seguidores por conocer más sobre este refugio que ella misma había mostrado en detalle meses atrás.

A mediados de 2025, Wanda había abierto las puertas de su mansión campestre y compartido con sus seguidores una faceta íntima y reflexiva. En ese entonces, admitió que el lugar se había convertido en su “lugar de paz” tras semanas marcadas por el trabajo, cambios personales y una montaña rusa de emociones. La propiedad se encuentra a unos 50 minutos de Milán, en un pequeño pueblo de 15.000 habitantes. La residencia, rodeada de naturaleza, está inmersa en un paisaje boscoso y posee un jardín meticulosamente cuidado, evocando el lujo de las viejas familias aristocráticas italianas del siglo pasado.

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La propiedad de Wanda es una casona de campo con una fuerte impronta europea. En el exterior, el verde domina la escena: árboles frondosos y enredaderas trepaban por las paredes hasta llegar al piso superior, otorgando al inmueble un aire de residencia antigua, casi mimetizada con el entorno. La vegetación no solo rodea la casa, sino que se integra a la arquitectura, aportando un clima de serenidad y privacidad.

La casa de campo de Wanda Nara en Italia
La fachada principal de la casa, cubierta de enredaderas y rodeada de árboles centenarios, evoca el encanto de la campiña italiana
La casa de campo de Wanda Nara en Italia
El comedor, con su extensa mesa rústica y puertas vidriadas, permite integrar el verde exterior a los encuentros familiares
La casa de campo de Wanda Nara en Italia
La empresaria posando en el rústico comedor de su vivienda en Italia

La vivienda, distribuida en dos plantas, refleja puertas adentro el mismo espíritu campestre y sofisticado. La decoración combina guiños a estilos ingleses e italianos: paredes de colores intensos, muebles de madera noble, textiles en tonos neutros y numerosos detalles vinculados al mundo ecuestre, una de las pasiones personales de Wanda.

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El comedor llama la atención por su amplitud y calidez. Una mesa de madera rústica, pensada para recibir a una gran cantidad de invitados, ocupa el centro del ambiente. Al fondo, unas puertas vidriadas de gran altura se abren hacia el parque, permitiendo que el verde exterior se fusionara con el interior de la casa. La cocina también mantiene una estética clásica y familiar, con muebles blancos, herrajes negros, mesadas de madera y azulejos rectangulares en tonos claros. En el centro, una cocina de gran porte, rematada por una campana tradicional.

En el dormitorio principal predomina una paleta sobria y elegante. Las paredes verde grisáceas contrastan con la cama de madera maciza, vestida en tonos beige, gris y tierra. Una ventana amplia dispara vistas directas al bosque, mientras que cortinas pesadas y cuadros de caballos refuerzan la impronta clásica y personal del ambiente.

La casa de campo de Wanda Nara en Italia
La vista al extenso jardín que rodea el inmueble
La casa de campo de Wanda Nara en Italia
En el dormitorio principal, la ventana ofrece vistas directas al bosque y suma serenidad a la decoración sobria
La casa de campo de Wanda Nara en Italia
La cocina, de estilo clásico, combina muebles blancos, madera y detalles en negro en un ambiente cálido y funcional

Las fotos de la biblioteca llamaron la atención de sus seguidores. Cinco estantes altos, repletos de libros antiguos de lomo duro y perfectamente ordenados, dominan la visual. Bajo los estantes, dos canastos suman practicidad y orden. Al fondo, una mesa de pool, uno de los entretenimientos favoritos de Mauro Icardi en tiempos de convivencia familiar, completaba el espacio, conjugando intelectualidad y ocio. La madera oscura, presente en muebles y revestimientos, aporta carácter y el inconfundible aire europeo a la sala.

El baño no se queda atrás en cuanto a detalles y sofisticación. Las paredes celestes y el espejo dorado iluminado sumaban glamour, mientras que el lavamanos redondo de porcelana blanca y la mesada de madera clara aportan frescura. Flores frescas, toallas prolijamente dobladas y fotografías en blanco y negro de figuras como Muhammad Ali, Stevie Wonder y escenas de tango completan el ambiente, donde cada elemento parecía estar en su lugar exacto.

La casa de campo de Wanda Nara en Italia
La biblioteca se destacaba por sus estantes repletos de libros antiguos y una mesa de pool al fondo, mezcla de cultura y ocio
La casa de campo de Wanda Nara en Italia
Una de las habitaciones infantiles que se encuentran en la propiedad italiana
La casa de campo de Wanda Nara en Italia
El baño principal sorprendía con paredes celestes, espejo dorado y flores frescas, logrando un ambiente relajante y elegante (Instagram)

Así, la mansión de Nara en las afueras de Milán se convirtió en un refugio de lujo y tranquilidad, pensado para el disfrute familiar y el contacto con la naturaleza, pero también como un espacio donde cada rincón cuenta una historia. Y vaya que la dueña de casa tiene unas cuantas para contar. Por eso, más allá del mal momento vivido durante la final del Mundial, la empresaria volvió a demostrar que su “lugar de paz” era mucho más que una casa: era el escenario de recuerdos, estilo y armonía, un verdadero tesoro personal.

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