Marcela Tinayre reaccionó a la primera historia de amor de Mirtha Legrand: “Era la persona equivocada”

La conductora habló de la pareja que tuvo su madre antes de conocer a Daniel Tinayre

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La conductora dejó en claro que ya sabía del pasado amoroso de su madre y en varias ocasiones había escuchado la historia (Video: Desayuno Americano-América TV)

Mirtha Legrand abrió una ventana a su pasado sentimental en la última emisión de La Noche de Mirtha (Eltrece) y el episodio no tardó en trascender. Una pregunta inesperada sobre sus amores de juventud llevó a la conductora a contar la historia de Julio Albar Díaz, un joven que marcó su vida antes de que ella eligiera el camino que la llevaría a convertirse en lo que es hoy. Las cámaras de Desayuno Americano de América TV fueron entonces a buscar a Marcela Tinayre, su única hija, para conocer su reacción.

Marcela no llegó al reportaje con cara de sorpresa. Lejos de eso, recibió la pregunta con una sonrisa y dejó en claro que ese capítulo de la vida de su madre no era ninguna novedad para la familia. “Ya lo tenemos re contra hablado eso. Es divertido el tema, sobre todo con la personalidad de mamá”, dijo, y agregó con humor: “Si lo digo yo, bueno, me empujan”.

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Cuando el cronista le preguntó si sabía de la existencia de Julio, Marcela volvió a quitarle dramatismo al asunto. “Mi amor, nos reímos muchas veces de verla a mamá en otra historia”, respondió. La pregunta siguiente apuntó a otro ángulo: si le había sorprendido que Mirtha hablara, dado que habitualmente se resguardaba en ese tema. La respuesta de Marcela fue tan directa como contundente: “Mamá tiene noventa y nueve años. ¿Te puede sorprender algo que quiera ocultarse? Nada, nada”.

Una pregunta de Mercedes Ninci sirvió para que la diva hablé de quien fue su prometido, Julio Albar Díaz (Video: La noche de Mirtha/ Eltrece)

El dato que aportó el cronista terminó de darle forma a la historia. Julio Albar Díaz no quería que Mirtha trabajara, y esa fue la razón de la ruptura. Una condición que, en la época en que ocurrió, no era inusual pero que Mirtha rechazó de plano. Marcela no dudó al calificarlo: “Era la persona equivocada”, dijo entre risas, y cerró con una ironía que lo dice todo: “Noventa y nueve años y sigue trabajando, así que...

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Todo comenzó cuando Mercedes Ninci, invitada al programa, interrumpió el clima del programa y consultó directamente: “¿Vos estuviste enamorada de un cordobés que era amigo de papá?”. La pregunta dejó descolocada a la conductora, quien inicialmente intentó esquivar los detalles, pero terminó admitiendo: “Estuve enamorada. Estuve comprometida. Antes se comprometía, existía el compromiso”.

La historia tomó un giro inesperado cuando la conductora relató cómo, en medio de ese noviazgo, viajó a Córdoba mientras rodaba una película y conoció a Daniel Tinayre, el hombre que sería su esposo por casi medio siglo. “Conocí a un señor que se llamaba Daniel Tinayre, y me enamoré de él”, confesó Legrand, explicando así el abrupto final de su relación para darle pasado a su gran historia de amor con el director y productor, padre de sus hijos Marcela y Daniel Tinayre hijo.

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Mirtha junto a Julio, su pareja antes de Daniel Tinayre

La propia Mirtha detalló que la familia de su entonces prometido no aceptaba su vocación artística. “No querían que trabajara más, que dejara de dedicarme al arte y a la actuación”, recordó, y asumió la decisión que la marcó: “Se lo dije por teléfono. Horrible. Hasta el día de hoy, no me lo perdono. Era un ser extraordinario”.

En 1945, con solo 17 años, la Chiqui conoció a Julio en el Jockey Club de Córdoba. El romance fue tan intenso que la joven actriz llegó a anunciar su retiro “definitivo” del cine para cumplir el sueño de formar una familia junto a él. Los diarios de la época seguían de cerca la relación.

Quienes se preguntan por el destino del primer amor de Mirtha encuentran una respuesta en su propio relato: la conductora afirmó que Julio, tras la separación, se casó y tuvo varios hijos con una maestra. Nunca volvieron a verse. Pese al paso del tiempo, ella reconoció: “Lo sigo recordando. Era buen mozo, se parecía al Bigourdan”.

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