La emoción de Alejandra Romero al recordar a Rodrigo y la historia del clásico tema que escribieron juntos

La memoria del cantante sigue presente en cada nota y en los sueños de quien fue su compañera hasta el día del accidente que terminó con su vida

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Alejandra Romero recordó cómo nació el tema Figurate Tu, grabado con Rodrigo

La emoción que marcó el reencuentro de Alejandra Romero con el recuerdo de Rodrigo se hizo palpable durante su aparición en el ciclo de streaming La bandurria. Con la voz entrecortada, reconstruyó ante el público la intimidad de su historia de amor y la colaboración artística que los unió. El relato, atravesado por la nostalgia, permitió asomarse a una relación que dejó huellas profundas en ambos y en la música popular argentina.

Romero y Rodrigo se conocieron en una etapa crucial de sus vidas. Ella era estudiante de Psicología en la Universidad de La Plata, apenas transitando los primeros parciales de la carrera. El encuentro con el cantante cambió el rumbo de todo. Tras una noche de presentaciones, él debía regresar a Córdoba, pero la conexión entre ambos provocó una decisión inesperada: Rodrigo le propuso que vivieran juntos.

Alejandra, a pesar del asombro de su familia y de la advertencia de su madre –quien le dijo “si te vas de acá, no volvés nunca más”–, eligió acompañarlo. La relación, que nació entre besos y largas charlas, se transformó pronto en convivencia y en un vínculo donde se sintió cuidada y valorada.

Alejandra Romero y Rodrigo
Alejandra Romero y Rodrigo

En palabras de Alejandra, Rodrigo era mucho más que un cantante. Lo describió como una persona generosa, sensible y amorosa, capaz de dejar una marca indeleble en quienes lo rodeaban. “En mi vida hay un antes y un después de Rodrigo. Haber conocido su sensibilidad, su entrega, su amor por la música, su esfuerzo y su simplicidad también”, rememoró. Además, remarcó que fue una etapa de profundo aprendizaje, donde, siendo muy joven y con poca experiencia en la vida, el cantante la acompañó y protegió, y fue fuente de enseñanzas que aún hoy sigue descubriendo.

Alejandra recordó al Potro como un artista que buscaba, por encima de todo, tocar el alma de las personas. “Era el primero que decía que no era un cantante, pero tocó el alma de una manera que no muchos logran… lo hizo por puro amor, porque amaba la música, dejaba un mensaje, lo único que le importaba era tocar el alma, no le importaba otra cosa”, expresó.

La cantante destacó que, en una época sin redes sociales, Rodrigo logró un alcance excepcional, colmando trece veces el estadio Luna Park. Para ella, su legado va más allá de los éxitos comerciales: “Era todo, y un cantante”. En sus recuerdos, Rodrigo sigue presente permanentemente, como amigo, pareja y referente. “Fue un gran amigo, muy buenos amigos fuimos, además de la relación de amor hermosa donde me sentí amada y valorada, respetada. Él era tan generoso y tan amoroso y tan sensible”, afirmó.

En el medio de su éxito, Rodrigo se tomó unos días para pasear por Disney con Alejandra
En el medio de su éxito, Rodrigo se tomó unos días para pasear por Disney con Alejandra

La huella no se limita al plano musical. subrayó que el mayor anhelo del cuartetero era llegar al corazón de la gente, y considera que lo consiguió plenamente. “Su ambición era tocar las almas y lo logró”, resumió. Esta visión de la música y la vida, centrada en la autenticidad y la entrega, es el eje sobre el que gira su recuerdo.

La relación entre ambos no solo fue amorosa sino también artística. El músico cordobés supo reconocer en ella el talento heredado de una familia de músicos: su padre fue Alejandro Romero, “Rometiro”, figura con cerca de 400 temas registrados en SADAIC, y su hermano es el autor de “La Mano de Dios”. Rodrigo, consciente de ese entorno creativo, alentó a Alejandra a escribir y compartir su arte. En esa etapa de enamoramiento, surgió la colaboración que dio origen a la canción “Figúrate tú”.

La historia detrás del tema es parte esencial del relato de Romero. La composición nació cuando la pareja apenas comenzaba su convivencia. Rodrigo, entusiasmado con la decisión de Alejandra de dejar la universidad para acompañarlo, propuso escribir juntos un tema que celebrara ese momento de felicidad compartida. “De la alegría que teníamos porque nos íbamos a vivir juntos, él agarra un papel y me dice que vamos a cantar un tema juntos, y empieza a escribir”, contó Alejandra.

La letra se terminó de pulir en un avión, durante el viaje a Córdoba. El resultado fue una canción que, según la propia Romero, inventaba una historia que no reflejaba el estado de enamoramiento pleno en el que se encontraban: “El tiempo que viví con Rodrigo… no tengo más que decirle gracias por todo el amor que me brindó, por todo lo que me hizo vivir, hermoso, un cuento de princesas”. La importancia de esa experiencia quedó marcada de manera indeleble: Alejandra tiene tatuado el borrador de la letra, símbolo de un momento único.

La pérdida de Rodrigo no significó, para Alejandra, el final de su vínculo. Relató cómo la presencia del cantante sigue acompañándola en los momentos difíciles, incluso a través de sueños recientes donde lo ve con claridad, como si el tiempo no hubiera pasado. “Antes de ayer lo soñé, muy afeitadito, le tocaba la cara y lo veía muy lampiño… hacía mucho que no lo soñaba”, compartió con emoción.

Alejandra sostuvo que no le quedó nada pendiente por decirle al Potro. Si pudiera volver a escucharlo, imagina que él se plantaría frente a un micrófono para pedir que se deje de lado lo superficial y se busque lo esencial: “Que vayamos a la esencia, a lo que realmente importa, que basta de boludeces, que no se trata de cosas efímeras, que lo más importante es ir adentro de uno y lograr dar lo que dio desde ese lugar, un lugar interno de amor, de entrega, que esto es un ratito, la vida es un ratito y que no perdamos el tiempo.”