Así fue el escándalo en Gran Hermano: el escupitajo de Pincoya a Tamara Paganini que terminó en una sanción

La feroz pelea cruzó todos los límites, terminó con agresiones inesperadas y provocó la intervención directa de GH con una de las penalidades más severas del reality

Guardar
El escándalo en Gran Hermano surgió tras una pelea por el uso del lavarropas entre Pincoya y Tamara Paganini (Video: Gran Hermano Generación Dorada/ Telefe)

La casa de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) atraviesa uno de sus momentos más tensos desde el inicio del reality. Un conflicto que comenzó por una situación cotidiana escaló de tal manera que terminó en agresiones físicas, gritos, acusaciones cruzadas y una dura sanción por parte de la producción. Las protagonistas del escándalo fueron Jennifer “Pincoya” Galvarini y Tamara Paganini, quienes protagonizaron un enfrentamiento que dejó en shock tanto a los participantes como al público.

Todo se desencadenó a partir de una discusión aparentemente menor por el uso del lavarropas, un conflicto doméstico que rápidamente se transformó en una escena de escándalo. Según lo que se reconstruyó dentro de la casa, Tamara habría dejado un toallón en el baño y alguien se lo habría llevado, lo que generó la inmediata reacción de la participante chilena, que le recomendó usar las toallas limpias del patio. “No, no, toallas limpias hay por todos lados. Yo digo para que no se pasen mis cuestiones por la cara”, respondió Paganini. Pincoya insistió y le dijo: “Ahí hay toallas”, de manera irónica, a lo que la ex GH 2001 explotó: “Pero la put... no quiero toallas”.

La discusión doméstica rápidamente escaló, terminando en agresiones físicas y gritos en la casa de Gran Hermano (Video: Gran Hermano Generación Dorada/ Telefe)

Tamara se acercó al lavarropas y lo frenó para ver si ahí estaba su toallón, pero no. Entonces, agarró uno de los que se encontraban sobre el electrodoméstico, aunque no volvió a encenderlo. Esto desató la furia de Pincoya: “Tamara, ¿me dejaste la secadora sin andar?”, a lo que la rubia le respondió un desafiante: “Sí”. Ante la consulta de la razón, no titubeó: “Porque se me canta el cul...”, sentenció antes de irse. El intercambio de palabras subió de tono y, en cuestión de segundos, la situación se volvió inmanejable.

En medio de la pelea, Pincoya lanzó ropa al piso, volvió a colocar la suya en el lavarropas y lo prendió nuevamente. Totalmente furiosa, fue a buscarla al dormitorio y avanzó sobre su compañera con una actitud agresiva que incluyó pechazos: “¿A tí qué wea te pasa conmigo?”, quiso saber. “Eh, ¿qué hacés?. ¿Por qué me empujás? ”. “No seas pasadita conmigo porque yo a tí no te tengo miedo, weón”, avisó la chilena. La respuesta de Tamara no tardó en llegar: la siguió hasta el patio, y con las manos detrás de la espalda, le pidió que se tranquilice. Al acercarse, Pincoya la escupió. Sin dejarlo pasar, Tamara le arrojó la taza de café encima, lo que agravó aún más el conflicto y generó una escena caótica frente a la mirada de los demás participantes.

Pincoya, alterada, comenzó a pedir asistencia médica asegurando que el líquido estaba caliente y que había sufrido una quemadura. Recorrió la casa a los gritos exigiendo la intervención de un profesional, mientras algunos compañeros intentaban calmarla y otros trataban de entender lo que había ocurrido. Sin embargo, la verdad era otra: el café estaba frío.

Como sanción, Pincoya quedó nominada, sin derecho a votar ni competir por el liderazgo en la próxima semana de Gran Hermano (Video: Gran Hermano: Generación Dorada/ Telefe)

Sin embargo, durante la transmisión en vivo, comenzaron a surgir versiones contrapuestas. Mientras la chilena insistía en que el café estaba hirviendo, desde el piso del estudio, Santiago del Moro aseguró que la bebida no estaba caliente, lo que terminó siendo un punto clave en la evaluación posterior de Gran Hermano.

La voz del “dueño de la casa” no tardó en intervenir y lo hizo con un tono contundente. Calificó lo sucedido como “lamentable” y “penoso”, dejando en claro que se había cruzado un límite dentro del juego. Si bien reconoció que ambas participantes habían sido protagonistas del conflicto, hizo hincapié en que la actitud de Pincoya había sido la más grave, al considerar que “superó todo tipo de límite”.

La sanción no se hizo esperar y fue una de las más duras de esta edición. Gran Hermano decidió aplicar una triple penalización contra la participante chilena: quedó automáticamente nominada para la próxima semana, no podrá emitir su voto en la siguiente gala de nominación y tampoco tendrá la posibilidad de competir por el liderazgo. Una decisión que impacta de lleno en su estrategia dentro del juego y que la deja en una posición muy vulnerable frente al voto del público.