El angustiante momento de Natalia Oreiro luego de perder a su perro

La actriz usó sus redes sociales para hacer un pedido de ayuda luego de que Júpiter, su mascota, se extraviara en San Isidro

Guardar
El angustiante momento de Natalia Oreiro luego de perder a su perro
El angustiante momento de Natalia Oreiro luego de perder a su perro

Natalia Oreiro atraviesa horas de profunda angustia y preocupación tras la desaparición de Júpiter, uno de sus perros y un integrante más de la familia que formó junto a Ricardo Mollo y su hijo Merlín Atahualpa. La actriz y cantante uruguaya, radicada hace años en la Argentina, recurrió a sus redes sociales para lanzar un desesperado pedido de ayuda a sus más de un millón de seguidores con la intención de encontrar a su mascota.

A través de sus historias de Instagram, Oreiro compartió una placa con varias imágenes de Júpiter, un perro de tamaño mediano, pelaje blanco con algunas zonas en color beige y un gran flequillo que cubre parte de su rostro. El flyer, diseñado para facilitar la búsqueda y el reconocimiento del animal, incluye el mensaje: “Me llamo Júpiter. Me perdí en San Isidro”. La artista detalló la zona donde se extravió y dejó un número de contacto, 11 6820 7344, para que cualquier persona que lo vea o tenga información pueda comunicarse de inmediato.

Movilizada por la situación y consciente del alcance de su voz en el mundo digital, Natalia apeló a la solidaridad de vecinos y seguidores: “Por favor comunicarse”, insistió en la publicación, subrayando la urgencia de la búsqueda en una zona tan transitada como San Isidro. El cantante de Divididos también hizo un llamado a la solidaridad y replicó el posteo de su esposa en sus historias.

Póster verde con cuatro fotos de un perro blanco y crema de pelo largo y rizado llamado Júpiter, con texto que indica que se perdió en San Isidro y un número de contacto
Este cartel pide ayuda para encontrar a Júpiter, el perro de Natalia Oreiro, un can de color claro extraviado en la localidad de San Isidro.

El pedido, que rápidamente se viralizó, refleja la desesperación de Oreiro por recuperar a Júpiter y la importancia que tiene la mascota en su vida cotidiana. El caso despertó la empatía y la colaboración entre usuarios, que comenzaron a compartir las imágenes y datos clave para ayudar en la búsqueda. En el mensaje, Natalia dejó en claro que encontrar a Júpiter es prioritario para la familia y pidió la máxima colaboración posible para que la historia tenga un final feliz.

La conexión de la actriz oriunda de Montevideo con los animales estuvo presente a lo largo de su vida y se reflejó en sus redes sociales y en su día a día. En mayo de 2025, la actriz y cantante uruguaya celebró su cumpleaños número 48 de una manera especial y alejada de los grandes eventos: eligió recibir su nuevo año adoptando a una gata callejera. “El regalo más lindo es esta gatita”, escribió entonces en su cuenta de Instagram, junto a una serie de fotos en las que se la vio sonriente, sentada en la entrada de su casa, con la nueva integrante felina entre sus brazos.

Primer plano de un perro con pelaje claro y abundante, nariz marrón y ojos oscuros, descansando sobre una almohada roja con emojis
Natalia Oreiro ha compartido esta imagen de su perro, el cual se encuentra perdido y es buscado intensamente.

Contó que le pusieron de nombre Milonga y que “no podía más de mimosa”. Compartió el proceso de adopción y relató: “Después de un mes de preguntar si tenía familia, de alimentarla y cuidarla, hoy entendí que nos eligió”. Cerró la publicación con un mensaje emotivo: “Bienvenida Milonga”.

La llegada de la gatita fue celebrada por sus seguidores, que le dejaron mensajes como: “Esa gatita los eligió a ustedes, no hay regalo más grande”, “Milonga no podía tener mejor nombre y familia”, y “Gracias por dar amor a quien más lo necesita”. Otros comentaron: “La amo. Aguanten los michis”, “Ellos siempre te eligen”, y “Felicitaciones por el nuevo miembro de la familia”.

Oreiro, que construyó una carrera sólida tanto en la actuación como en la música, siempre mantuvo un perfil comprometido con el medioambiente y el cuidado de los animales. Al compartir la historia de Milonga, mostró un costado íntimo y cotidiano, lejos del ruido mediático, donde el protagonismo lo tuvo una gata que alguna vez vivió en la calle y terminó encontrando un hogar gracias al gesto de la artista y su familia.