Marixa Balli habló del cierre de sus locales en Flores: “Nunca vivimos una situación tan difícil”

La empresaria y figura de MasterChef Celebrity compartió en LAM su dolor y resignación frente al cierre del negocio de su histórica marca de calzado e indumentaria

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La empresaria y figura de MasterChef Celebrity compartió su dolor y resignación frente al cierre de sus locales en Flores de su histórica marca de calzado e indumentaria (Video: LAM/ Telefe)

Es un momento agridulce para Marixa Balli. En medio de su exitoso presente televisivo por su participación en MasterChef Celebrity (Telefe), la empresaria se lamentó por el cierre de los locales de su histórica marca de calzado e indumentaria Xurama en el barrio porteño de Flores, tras casi dos décadas de actividad.

En una charla a corazón abierto, la exvedette reveló: “No es momento... Yo no me encariño con las cosas. Amo Xurama, amo fabricar calzados, pero empecé también con el tema de los insumos. No tenés un precio fijo, hoy te dicen esto, mañana lo otro. No te llegaban a tiempo, el zapato se demora porque la base no se termina o porque no llegó tal cosa”, se sinceró en LAM (América TV) .

A lo largo de los años, Marixa se consolidó como una referente en el rubro, atravesando distintas etapas económicas y sorteando obstáculos propios del comercio minorista en la Ciudad de Buenos Aires. Desde 2005, su marca Xurama se mantuvo activa en distintas direcciones del barrio de Flores, con locales que, según relató, requirieron un esfuerzo constante frente a las renovaciones de alquiler y a la volatilidad de los costos.

Marixa Balli se mudó a
Marixa Balli se mudó a un pequeño local para vender lo que queda de su stock de los locales de Xurama, su histórico negocio de calzado e indumentaria (Instagram)

“Flores es muy caro, muy caro. No el alquiler tanto, sino la renovación. Renovar. Entonces empecé a sacar cuentas, a preguntarme si quería invertir ese dinero que ya de entrada lo perdés”, explicó, subrayando el desgaste personal y financiero que implicó sostener la actividad.

La situación, según Balli, se agravó en el último año por la inestabilidad de los insumos y el contexto inflacionario. “Yo manejo bien los números, me la paso haciendo números hace años. Entonces dije: ‘No, no es momento’”, confesó. La empresaria detalló que el rubro del calzado enfrenta trabas específicas: demoras en la entrega de materiales, feriados que paralizan la producción y una cadena de proveedores deprimida por la caída de la demanda. “El calzado es muy difícil, es un rubro muy especial”, sintetizó.

La empresaria liquida el stock
La empresaria liquida el stock de calzados tras casi dos décadas en Flores

Consultada sobre si este año fue el peor de los últimos, Balli no dudó: “Nunca vivimos una situación así tan difícil, nunca. Y ver a mis fabricantes, que fabrican para grandes marcas también, verlos tan deprimidos, tampoco me pasó. Muchos han cerrado”. La crisis repercutió tanto en sus propios proveedores como en la competencia, con fábricas que redujeron personal, tercerizaron trabajos y subieron precios de forma sostenida.

La empresaria también describió el impacto en el barrio de Flores, donde se multiplicaron los cierres de comercios. “Hay muchos colegas que están cerrando en Flores, locales impresionantes, y lo estuvimos hablando”, apuntó.

En su diagnóstico, el problema de fondo es la pérdida de poder adquisitivo de los clientes: “La gente está priorizando el colegio, la comida. Para mí tiene que ver con eso. Si al cliente le falta dinero, va a priorizar toda la vida ir al supermercado, llenar la heladera, pagar el colegio, pagar una obra social, mantener a sus hijos. Ahora llega el momento del colegio, tomarse cinco días de vacaciones. O sea, la gente está priorizando. El calzado no es una prioridad, la ropa no es una prioridad”.

Marixa Balli en el local
Marixa Balli en el local de Xurama en 2022, antes de anunciar el cierre definitivo

El fenómeno, según Balli, afecta también al canal mayorista: muchos comercios que le compraban para revender cerraron o migraron a la venta online, mientras que el ingreso de productos importados de Brasil y China profundizó la crisis del sector nacional. “No quiero caer en eso. A mí me gusta fabricar”, remarcó, diferenciándose de quienes optan por tercerizar la producción.

En referencia a su futuro profesional, la cantante de “La Cachaca” anticipó que ya analiza un cambio de rubro, aunque prefiere mantener la reserva hasta completar la liquidación de su stock. Descartó volver al textil, los accesorios o el calzado, y deslizó que explorará otras opciones vinculadas al hogar o la decoración. “No quiero decir todavía porque quiero que se vacíe el local, vender todo lo que queda”, afirmó.

Uno de los puntos más emotivos de la entrevista giró en torno a la “ochava”, el emblemático local de esquina que supo ser símbolo de Xurama en Flores. “La ochava fue, la ochava fue. Ya hace rato que la ochava fue. Cuando se me venció el contrato, que fue en septiembre, lo vacié en dos días. Vos no sabés con qué velocidad”, recordó.

Balli explicó que la incertidumbre
Balli explicó que la incertidumbre económica y la suba de insumos forzaron su decisión

Balli defendió la calidad de su marca frente a comparaciones con productos de lujo internacional: “Un zapato de Xurama no sale 1000 dólares, 1200 dólares”, ironizó entre risas, refiriéndose a los valores que circulan en el mercado global.

La noticia del cierre ya había sido anticipada por la empresaria en A la Barbarossa (Telefe), donde días atrás relató por primera vez el impacto personal y profesional de despedirse de un proyecto que la acompañó durante casi veinte años.