Wanda Nara contó su costumbre más insólita: “Me levanto y como dormida”

La conductora de MasterChef Celebrity habló en el programa de una particularidad que tiene a la hora de dormir. De qué se trata la parasomnia

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La animadora habló del trastorno del sueño que tiene (Video: MasterChef Celebrity/ Telefe)

Wanda Nara sorprendió al compartir una faceta poco conocida de sus hábitos nocturnos: “Como sonámbula”. En un especial de MasterChef Celebrity (Telefe), la conductora relató una de sus particularidades a la hora de dormir y, como muchas personas, contó que dormida puede tomar un snack de madrugada.

La animadora confesó que suele levantarse de noche y comer sin darse cuenta, describiendo auténticos episodios de comer dormida. “Soy muy sonámbula”, admitió, mostrando naturalidad al relatar sus experiencias.

Al ser consultada sobre cómo se organizaba con sus comidas para evitar que alguien más en su familia numerosa la comiese, terminó sincerándose: “Un postre que me llevo de acá en una pausa, por ejemplo, le pongo un cartel de ”no tocar". A la noche me comen todo y yo capaz me levanto dormida y digo: ‘Tomo mi pedacito de torta, ahora es el momento, se durmieron todos, lo voy a comer’. Abro y no está”.

"Me levanto dormida y digo:
"Me levanto dormida y digo: ‘Tomo mi pedacito de torta, ahora es el momento, se durmieron todos, lo voy a comer’. Abro y no está'", contó Wanda Nara (Instagram)

Durante el diálogo, Damián Betular intervino con humor para distinguir si este comportamiento era consciente o propio del sueño. “¿Comés sonámbula o consciente?”, preguntó. A lo que Wanda respondió sin dudar: “No, como sonámbula. No me doy cuenta, te lo juro”.

La empresaria enfatizó que ni siquiera al día siguiente recuerda haberlo hecho: “Capaz estoy tan dormida que al otro día me pregunto y digo: ‘No me lo comí’. Después busco las cámaras de mi casa y me veo a mí comiendo”.

Sobre los alimentos que elige en estas ocasiones, detalló: “Tengo siempre algún paquete de papas fritas”. Además, contó que siempre tiene una torta para tentarse con algo dulce: “La guardo en el horno”.

“Capaz estoy tan dormida que
“Capaz estoy tan dormida que al otro día me pregunto y digo: ‘No me lo comí’. Después busco las cámaras de mi casa y me veo a mí comiendo”, aseveró la animadora

Parasomnia: de qué se trata el trastorno de comer dormido

El trastorno de comer dormido es clasificado como una parasomnia y se manifiesta cuando la persona consume alimentos durante la fase delta del sueño, sin consciencia ni control. La dificultad para obtener un diagnóstico certero y el desconocimiento generalizado hacen que muchas personas oculten la condición.

Las personas suelen ingerir alimentos ultraprocesados, cargados de azúcar y grasa, lo que incrementa el riesgo de diabetes e hipertensión. Las causas subyacentes varían y pueden incluir el síndrome de piernas inquietas, apnea del sueño y ciertos medicamentos. Carlos Schenck, psiquiatra y especialista en parasomnias del Centro Médico del Condado de Hennepin Schenck explicó en CNN que este trastorno es en realidad un “trastorno de la vía común final”, ya que puede tener múltiples orígenes.

Factores como los antecedentes familiares de trastornos alimentarios y el género femenino también incrementan el riesgo. Schenck mencionó que el 70% de quienes padecen este trastorno son mujeres, y sugirió que la presión social por la delgadez puede llevar a una restricción alimentaria diurna, desatando episodios compulsivos durante la noche.

El trastorno de comer dormido
El trastorno de comer dormido es clasificado como una parasomnia y se manifiesta cuando la persona consume alimentos durante la fase delta del sueño, sin consciencia ni control

El tratamiento representa uno de los grandes desafíos. El propio Schenck reconoció: “Solo dos tercios de los pacientes logran mejoría con el tratamiento”, una proporción baja en comparación con otras parasomnias. A veces, incluso personas con antecedentes de sonambulismo ven cómo el comer dormido se convierte en su principal conducta nocturna.

Las consecuencias familiares no son menores. Los familiares intentan intervenir, aunque despertar a alguien en medio de un episodio puede provocar irritabilidad. Schenck relató incluso el caso de una madre soltera que pagaba a sus hijos para evitar que accediera a la cocina, pero la compulsión nocturna era tan fuerte que ella “terminaba ofreciendo más dinero para que volvieran a sus camas”.