El tenso cruce entre María Fernanda Callejón y Cinthia Fernández: “Vos no me vas a decir cuando opinar”

Las panelistas de Moria Casán expusieron al aire sus diferencias en un encendido debate sobre los límites en los medios

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El cruce entre Fernanda Callejón y Cinthia Fernández

El miércoles en La Mañana con Moria (El Trece), se vivió un tenso cruce en vivo entre María Fernanda Callejón y Cinthia Fernández, que se disparó al debatir sobre la relación de ambas con Ángel de Brito y los límites entre la opinión, la descalificación y el trato en los medios. El intercambio, marcado por la intensidad y el desacuerdo, dejó expuestas las diferencias de criterio respecto a cómo se perciben y se gestionan las críticas y los comentarios dentro del ambiente televisivo.

Callejón, visiblemente molesta, aseguró que siente que el conductor de LAM tiene algo personal contra ella: “El que se mete en el barro siempre es él y el que mete ficha, por lo menos en mi caso, no para de enterrarme y descalificarme. Eso se llama mobbing. Bullying es en el contexto del colegio, pero vamos a poner mobbing porque es en el contexto laboral", explicó la exvedette, quien reiteró su posición.

“Sistemáticamente, me está dando hace tiempo, lo cual a mí, te juro, ya me causa gracia, porque además repetís como un loro. Cambiá el chip. Sos espejo. Todo lo que estás diciendo habla más de vos que de mí. Y cierro con esto: ¿Qué se puede esperar de un burro más que una patada?”. En su argumento, Callejón remarcó que, pese a lo que vive como ataques, ella logra salir adelante: “Vos me enterrás, me enterrás, me enterrás. Y lo que no te das cuenta es que yo soy una semilla, mi amor”.

En ese momento, Moria Casán intervino para dar lugar a la opinión de Cinthia Fernández, quien defendió la posibilidad de disentir sin que eso implique misoginia o descalificación personal: “Me parece que una persona que opine no la convierte ni en misógino ni en nada por el estilo. Nosotros estamos sentados acá y opinamos de todo el mundo y también es lo que él ve y me parece que es respetable su postura. Yo lo tuve como jefe muchos años”, señaló en referencia a de Brito y su paso por LAM.

Callejón y Fernández protagonizaron un
Callejón y Fernández protagonizaron un tenso cruce al aire del programa de Moria

La tensión fue en aumento cuando Callejón le preguntó a Cinthia de manera directa: “¿Vos respetás que denigre a una mujer?”. La bailarina respondió: “No, para mí no te denigró, para mí opinó. Opinó de tu trabajo”. Callejón insistió en su postura. “Es mi momento, y lo tengo que desarrollar yo. Y sabés qué, me estás atacando a mí”. Fernández retrucó con un dejo de ironía: “Pero la señora conductora me preguntó mi opinión y entonces yo tengo derecho a opinar”. El cruce subió de tono cuando Callejón lanzó: “No, vos ya opinaste antes. A mí no me jodas”, y Cinthia respondió: “Vos no me vas a venir a decir cuándo voy a hablar y cuándo no voy a opinar”.

Ambas panelistas elevaron la discusión a lo personal. Fernández defendió su derecho a opinar sobre el trabajo de Callejón: “No me parece una descalificación, me parece una opinión sobre tu laburo”. Callejón insistió en que la descalificación sistemática no debe ser naturalizada: “Ponete en mi lugar. Yo no quiero que me despidan de un día para el otro. Yo quiero que me dejen hablar”.

El debate derivó en acusaciones mutuas sobre el clima que se vive en panel, y Cinthia señaló: “Vivís interrumpiendo y yo, la verdad, suelo tener muchos códigos y con respeto te digo…”. Callejón defendió su manera de debatir: “En el fragor del debate, uno a veces interrumpe”, sin dar el brazo a torcer.

El cruce al aire dejó en evidencia las diferentes posturas sobre los límites de la opinión y la crítica en televisión, así como la dificultad para separar el análisis profesional del ataque personal cuando las fricciones y exposiciones se vuelven públicas. Mientras Callejón se sintió víctima de un hostigamiento laboral, Fernández defendió el derecho a debatir y disentir sin que eso signifique denigración. Moria Casán, desde la conducción, intentó mediar y dar espacio a todas las voces, recordando que el respeto y la empatía son fundamentales incluso en los debates más encendidos del medio.