Un hecho conmocionante tuvo lugar en la vida de María Julia Oliván, cuando quedó envuelta en un episodio que generó alarma y preocupación en su entorno. La periodista contó, desde el Hospital Alemán, detalles escalofriantes del accidente doméstico que puso en riesgo su vida y que terminó con varias zonas de su cuerpo quemado. “Me prendí fuego y tengo el 25 por ciento de mi cuerpo comprometido”, expresó Oliván en un mensaje grabado para sus seguidores, luego del siniestro ocurrido en Border Periodismo, la empresa que siente como su segundo hogar.
La noche había avanzado en la ciudad de Buenos Aires cuando todo cambió para la periodista. Oliván había concluido su labor periodística hablando sobre la guerra entre Irán e Israel y había grabado el programa Oveja Negra. Después de terminar su jornada, acompañó a su hijo Antonio, de 4 años, quien se había levantado temprano, para despedirse antes de dormir. “Fue la última vez que estuve con él cara a cara en el saludo”, relató la periodista, señalando ese instante familiar previo al accidente.
El hecho se desató en la chimenea a etanol que hay en el streaming. “Cuando volví a Border tenía frío. Ahí tenía una chimenea que funciona a etanol, es como si fuese una de esas chimeneas, no de las de antes sino moderna, que le ponés etanol y aparece un fueguito muy cool y canchero. Le empecé a meter etanol, y más etanol, y más etanol... cuestión de que me prendí fuego. Me agarró una llamarada en todo el cuerpo”, describió Oliván con la crudeza que le permite hoy contarlo como una anécdota.
La situación la desbordó y la puso al borde del drama, aunque la rápida reacción de una colega cambió el destino de los hechos: “Valu Bonadeo estaba trabajando conmigo, la hija de Diego que está por estrenar un programa en Border... y ella me salvó prácticamente la vida porque me dijo instantáneamente que me saque la ropa”. La periodista siguió el consejo en el acto: “Entonces me saqué la ropa, encendida, y como pude subí al primer piso y me tiré abajo de una ducha fría”.

Mientras el caos continuaba, Oliván relató los minutos de incertidumbre y dolor: “El largo tiempo que tardó, la policía patrulla vino enseguida pero la ambulancia tardó un tiempo, y después hubo otro tiempo que esperar para la derivación, y todo ese tiempo imagínense... dolorida, en carne viva y temblando... ¡Horrible! Ya había llamado a mi hermana que estaba en otro lado, Antonio estaba solo en casa... un lío”. El relato muestra la confusión y la rapidez con la que la situación se volvió compleja. La periodista tuvo que buscar ayuda mientras lidiaba con el dolor las quemaduras y la preocupación por su familia.
En la actualidad, Oliván permanece internada en el Hospital Alemán, en terapia intermedia desde hace dos días, después de haber recibido la primera intervención médica necesaria tras el siniestro. La evolución de las lesiones se sigue con atención. Pese al impacto de lo sucedido, la periodista logró grabar un video desde el hospital para informar a sus seguidores y tranquilizar a quienes se preocuparon por su estado.
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