Pamela David habló con Pablo Ferrero, el doctor del sueño: los hábitos que ayudan al descanso, y los beneficios y las desventajas del sexo antes de dormir

En esta nueva entrega del ciclo de entrevistas PamLive, el médico derriba mitos y aporta certezas sobre un tema que, en cierto sentido, nos desvela

Pamela David, con el doctor Pablo Ferrero (Video: PamLive)

Pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo. Es por eso que el descanso es fundamental para nuestro organismo y afecta todas las funciones de nuestro cuerpo. El sueño, junto con el ejercicio y la nutrición, son los tres pilares de una vida saludable, y son las únicas actividades que se realizan tanto en soledad como en compañía. En época de pandemia y encierro, los problemas de descanso aumentaron notablemente. Pamela David, en un nuevo capítulo de su ciclo PamLive, habló con el doctor Pablo Ferrero, director del Instituto Ferrero de Neurología y Sueño, de todos los tips para que logres tener el descanso que te merecés. Y necesitás.

—¿Aumentaron en este último tiempo los problemas para dormir o descansar bien?

—Comenzada la pandemia hubo como un click: cosas que antes no se veían se empezaron a ver más y con mayor frecuencia, y quizás con alguna variante. Para los argentinos, siempre el tema de irse a dormir más tarde es una clásica nuestra: somos uno de los países en el que más tarde nos acostamos. Durante la pandemia eso se agravó muchísimo. Uno, a la mañana, no tenía ninguna razón para amanecer temprano, salvo la gente que vive en el campo. Todos los que vivimos en la ciudad tenemos quehaceres: los chicos tienen que ir temprano al colegio, ir al trabajo, todo eso tiene un horario que nos ayuda a mantener cierto orden en la vida. Durante la cuarentena esto desapareció y, por supuesto, hizo que la gente se vaya a dormir mucho más tarde: uno se queda viendo tele, uno, dos, tres capítulos más, y eso de a poquito fue corriendo el horario en el cual descansamos. No es lo mismo dormir que descansar.

—¿Cuál es la diferencia entre dormir y descansar?

—Por ejemplo, que tomes cualquier pastilla para dormir. Tu cuerpo va a dormir, tu mente va a parecer que está dormida, pero lo único que hiciste fue noquear la corteza cerebral y desconectarte, pero no están ocurriendo todos los procesos restaurativos que deberían ocurrir en tu cabeza cuando vos realmente estás descansando. Entonces, una cosa es dormir y que uno esté inconsciente en una cama, es un proceso. Otra cosa que ocurre adentro es toda la parte beneficiosa para la salud, que es lo que llamamos el descanso, lo que realmente te separa de que tengas una buena noche y te despiertes bien y fresco a la mañana, con ganas de trabajar y de hacer lo que tengas que hacer, versus esas noches que por ahí dormiste pero te despertás a la mañana y decís: “No me siento mejor, no estoy bárbara”. Quisieras estar mejor, más atenta, más despierta, con más energía, y no lo tenés.

—El que se automedica, que no lo haga. ¿Cómo se descansa realmente de manera natural?

—La melatonina la podes tomar, pero hace falta que tengas un control: por qué lo estas tomando, en qué momento. Y que además, lo acompañes de un montón de otras cosas. La melatonina en sí no te va a generar ningún efecto adverso probablemente y tiene un límite superior, lo que nosotros llamamos el momento en el cual entra en toxicidad extremadamente alto, con lo cual no hay problema. De todos los demás fármacos, quizá tengas que ser un poco más cautelosa. Para dormir con melatonina se necesita menos de un miligramo, con un poquito menos incluso ya estarías bien; algunas otras personas pueden depender de tener que tomar un poquitito más, pero la dosis para dormir bien no es tan alta. Sin embargo, vos podés subir de 1 miligramo a 70 miligramos, 70 veces la pastilla que estás tomando, y es la cantidad que se toma hoy en día por día para mejorar tu sistema inmunológico, con lo cual, fijate que podés tomar un montón más y no te va a hacer mal. Pero es importante que sepas que con la melatonina es imprescindible para dormir pero no es suficiente. Si tomás melatonina pero salís a correr, no te vas a dormir. Así sean 70 miligramos de melatonina, no te vas a dormir si no hacés las cosas necesarias.

—Una persona que no descansa bien, ¿qué consecuencias puede tener para su organismo?

—Es gradual, y es difícil separar o poner a todas las personas juntas y decirte que les pasa tal cosa por dormir cinco horas. Cinco horas es un buen punto: si vos, de manera continua y sostenida, dormís menos de cinco horas por día, por ejemplo, ya para el fin de semana, después de cinco o seis días de dormir solamente cinco horas, vas a tener una alteración en el metabolismo de la glucosa y puede ser considerado prediabético. Imaginate lo importante que es si vos eso lo continuás haciendo el resto de tu vida. Por supuesto, vas a adelantar la aparición de la diabetes y te va a empeorar un montón de aspectos de tu salud. En algunos no te vas a dar cuenta y no vas a pensar que sean por el sueño. Los aspectos digestivos, el sistema inmunológico, la parte neurológica, la memoria, la atención, la empatía, la simpatía, en los niños y en los jóvenes las hormonas de crecimiento se liberan en ese momento, problemas en el aprendizaje. Hay chicos que se le diagnostica TDA y en realidad estaban durmiendo mal. Es fundamental que sepamos que si modificamos eso, quizás a la persona que le habíamos diagnosticado con TDA, en realidad estaba durmiendo poco y mal. Si comparás los síntomas de una cosa y la otra, te vas a dar cuenta de que son iguales: irritabilidad, poca atención, distracción. Hay muchos de estos problemas que están asociados con la baja de horas de sueño y calidad, que no es lo mismo.

—¿Cómo darnos cuenta que tenemos problemas de descanso y no una patología?

—Depende mucho de la edad. En los adultos es mucho más fácil porque el cuestionario es un ida y vuelta distinto, y uno entiende que el paciente tiene ganas de mejorar la situación y va a contestar siempre con la verdad. Con los chicos es distinto porque no siempre quieren decir que se fueron a dormir tarde, depende la edad, no son conscientes de lo que ocurre, etcétera. Hay que ver qué edad tiene y cómo se hace, pero siempre hará un estudio de sueño, que es la polisomnografía. Dormís toda la noche en el instituto o en tu casa. En los casos neurológicos en los chicos, tendemos a hacerlo en el instituto porque los equipos son difíciles de mover. En el caso de los adultos, que es la parte respiratoria, las apneas, el ronquido, etcétera, es más frecuente que se haga en el domicilio del paciente. Si vamos a los padres que tienen niños o jóvenes y quieren saber si los problemas que tienen se asocian a un mal descanso, viene mucho de entender el resto de la patología que está asociada con un descanso flojo, que es el hecho de la irritabilidad: una persona que lo está despertando antes de su horario. Por ejemplo, los chicos que se despiertan muy temprano para ir al colegio. A los chicos no hay que despertarlos temprano. Lamentablemente tenemos el colegio que los hace ir temprano, no lo podemos evitar, pero les hace muy mal a la salud. Hay que tratar de que duerman todo lo posible a la mañana. Si se quieren acostar un poquitito más tarde, está bien; si se duermen a las cuatro de la mañana, no. Si durmió menos, se despertó más temprano, está irritable, no se comporta bien, tiene problemas de memoria, puede estar relacionado con el sueño.

—¿Cuántas horas tendrían que dormir los niños?

—A partir de la adultez se recomiendan las ocho horas. Los chicos desde que nacen duermen prácticamente todo el día. De a poquito va disminuyendo la cantidad de horas hasta alcanzar los 24, 25 años, que ya son ocho. Obviamente ese cambio es paulatino y en los niños puede ser entre nueve, 10 u 11 horas, según la edad.

—Lleva tiempo reestructurar el hogar, ¿pero qué puede pasar si lo logramos? ¿Cuáles son los beneficios?

—Una de las cosas más importantes es el sistema inmunológico. Por el hecho de estar encerrados y que tengamos tan poca actividad física hoy en día, ha caído muchísimo el sistema inmunológico en un momento en el cual no lo queremos tener débil, justamente por COVID, y el hecho de que duermas bien va a beneficiarlo muchísimo. Calculá que estas células, que conforman este sistema, se producen principalmente durante las horas de sueño. Si dormís las horas que necesitás, vas a tener tu sistema inmunológico al 100% de tu capacidad, y si dormís menos de 6 horas, por ejemplo, puede llegar a reducirse hasta un 70%, con lo cual te queda vigente solamente el 30% de tu sistema inmunológico. Menos dormís, más chances tenés de enfermarte. También disminuye la creatividad, la atención, la capacidad para realizar trabajos, la velocidad para responder. Las personas que duermen poco tienen reducidos los reflejos. Es enorme la cantidad de cosas en las que impacta.

—¿Hay una relación directa entre accidentes de tránsito o laborarles y dormir mal?

—Sí, muchísima. Dormir mal está asociado a las personas que tienen apnea del sueño, y por ende, ronquidos. El ronquido justamente como lo conocemos, está íntimamente relacionado a estas pausas respiratorias llamadas apneas del sueño, y esto hace que uno deja de respirar y fragmenta el sueño profundo. Hace que el sueño sea de menor calidad y al día siguiente uno cree que durmió un montón de horas, pero esas horas que dormiste no las descansaste, y eso impacta directamente en tus reflejos. Uno ronca más cuando está boca arriba, o cuando toma alcohol o cualquier pastilla para dormir. Dejar de tomar esas cosas y ponerse de costado ayuda a disminuir el ronquido. Si tenías un ronquido leve e imperceptible, puede que te lo saques de encima. Si tenés una patología severa tenés que tratártela. Nadie habla del sueño. Si vos le preguntas a la gente para qué duerme, no tiene idea. En Medicina ni siquiera estudiamos el sueño. Cuando hacemos la carrera, si tenes una clase de Medicina del Sueño, es mucho. Imaginate la poca bola que le damos los médicos, imagínate el resto de la población... Si tenés a alguien que ronca cerca o vos roncás, es fundamental que te veas por si está impactando en tu sueño. Lo que estás durmiendo no lo estás aprovechando para tu salud.

—Un tema recurrente es el insomnio. Dormir mal o despertarte a cada rato puede hacer que tengas un día terrible al día siguiente.

—Hay tres tipos de insomnio: si te cuesta quedarte dormida, si te cuesta mantenerte dormida o si te despertás antes que el despertador. Los ciclos de sueño deberían de ser de más o menos de una hora y media. Si te levantás cada media hora no estás alcanzando un ciclo de sueño saludable. Eso impacta directamente en la calidad de vida. La persona que tiene un insomnio de mantenimiento, que se despierta varias veces, es fundamental que no permanezca tanto tiempo en la cama. Si estuviste 15, 20 minutos sin tener que ver el reloj y llegaste a un punto en el cual no vas a poder alcanzar el sueño, salí de la cama; no te quedes forzándote a dormir. El sueño es como el amor, cuanto más lo buscas menos se presenta. Uno tiene que dejar entrar en el sueño solo y no buscarlo. Prepará todas las condiciones para que se dé: tratá de no activarte, de no comer, de no fumar, no tomar café, mate, prender la menor cantidad de luces posibles; si vas a leer que no sea desde el teléfono, y si no, buscar un programa gratuito en los dispositivos que ayudan a que no te despierte tanto la luz. Si dormiste mal, mañana vas a tener un día pésimo. Esa noche prácticamente ya está perdida. Pero al día siguiente tenés una gran oportunidad para empezar a preparar cómo va a ser la noche de mañana. Si hacés todas las cosas bien durante el día te va a ayudar muchísimo a que la noche de mañana sea buena y recuperes el mal descanso que tuviste el día anterior.

—En tu cuenta de Instagram compartís un tema súper relajante. ¿Por qué algunas funcionan para dormir?

—Fue preparada y hecha específicamente para esto. El tema se llama “Weightless”. Fue hecha para bajar de 60 Hz a 50. El tempo de las cosas que uno escucha habitualmente, el cuerpo las acompaña, con lo cual el ritmo cardiológico también te acompaña ese tempo y hace que uno vaya despacito bajando tanto las pulsaciones como todo el movimiento corporal que hay. Incluso, dicen que modifican las neurológicas. Después, cada uno tiene que ir viendo: hay quienes lo escuchan y no le hace nada, y hay gente que sí. Tiene mucho que ver con cuál es la razón por la que te cuesta dormir. Si te cuesta dormir porque todas las noches tomas un litro de café, no hay canción que te duerma. Si en cambio te cuesta dormir porque venís súper acelerada de hacer mil cosas, querés llegar y acostarte a dormir, eso tampoco te va a funcionar. Tenés que frenar un poquito, escuchar un poco de música tranquila y hacer cosas que a uno lo enlentezca.

—¿El café de la mañana incide en el sueño de la noche?

—Sí. Hay dos razones por las cuales la cafeína te afecta. La primera es que hace que no tengas sueño y te despierta. Lo que hace es que no sientas la presión del sueño dada por un químico que está en la cabeza. El químico va creciendo a medida que uno está despierto, cuando llega la noche hay mucha cantidad de ese químico, y el café lo bloquea para que vos no lo sientas; digamos que no sentís el sueño. Vas a estar más despierto que a la mañana. Si lo tomás más cerca de la noche no vas a sentir tanto el sueño. Pero hay otra función que tiene la cafeína: fragmenta las horas de sueño profundo y el sueño REM que son las dos etapas más beneficiosas del sueño. Y esas ocurren inclusive con cantidades mucho menores de cafeína. Y aunque no lo creas, la cafeína que tomaste a la mañana sigue en tu cuerpo durante la noche. Sentís que no te sacó el sueño, pero va a fragmentarlo. Al día siguiente vas a tener más sueño. ¿Y qué hacés cuando tenés más sueño? Tomas café. Y si tomás más café, esa noche dormís peor. Así se arma un círculo vicioso. El descafeinado es mejor que el común, pero también tiene. Lo mismo pasa con el mate. Es preferible tomar café de malta, que no tiene cafeína; puede ser mate de coco o de otras yerbas que no tengan yerba mate. Hay tés que son libre de cafeína. Hay muchas alternativas. Si te gusta cierto café o yerba mate te va a costar mucho hacer el cambio, pero si lo hacés, vas a descansar mucho mejor.

—¿Por qué se dice que en las vacaciones uno duerme mejor? ¿Es porque estás más relajado?

—Depende si te mudás de lugar o si tiene que ver con una constancia. Lo que nos pasa a las personas que trabajamos mucho es que en la semana nos despertamos a las siete, ocho de la mañana, y el fin de semana te despertás a las diez, once. Esas tres, cuatro horas que estás modificando, es lo mismo que si vos todos los viernes te tomaras un avión a España que cambias cinco horas de uso horario, y volvés todos los lunes. Obviamente, al cuerpo le cuesta un montón adaptarse a este jet lag. Entonces no estás aprovechando bien ese tiempo de adaptación. Se le llama jet lag social y le hace muy mal al organismo. En cambio, en vacaciones probablemente te despertás a las 9.30 de la mañana, pero es constante. El cuerpo está más relajado, tendrías que dormir mejor, y además siempre es el mismo horario. La constancia es el mejor remedio para el sueño.

—La gente que se desvela a las tres de la mañana, ¿tiene una explicación? ¿Tiene que ver con la pandemia?

—Probablemente esté más asociado con que para esa hora, en las horas que dormiste, ya limpiaste ese químico que te comentaba que nos daban presión de sueño, y además la melatonina probablemente empezó a bajar. Si tuviste cualquier pesadilla o terror nocturno te genera un pico de adrenalina y un pico de cortisol que te estresa, y obviamente, a una persona estresada y con adrenalina le va a costar dormirse; entonces, se despierta, y le cuesta más dormir de nuevo. Depende de que trabajes el estrés que tengas durante el día como la calidad de tu descanso y la cantidad de melatonina.

—Cuando hablamos de calidad de sueño, ¿qué sería lo ideal?

—Hay cuatro pilares de sueño que más tratamos de referir: uno está relacionado con las ocho horas de descanso, el otro está relacionado con que sean ocho horas ininterrumpidas. Si te levantás al baño porque el nene llora, tenés insomnio, esas no son ininterrumpidas; cuando te levantas al baño también es una interrupción. Si vas descalzo con el piso frío te va a despertar mucho más e interrumpir más el sueño aunque vuelvas a dormirte rápido. El ciclo se resetea y vuelve a arrancar. El tercer punto es muy importante y está relacionado con dormir siempre en el mismo horario, el cronotipo de cada persona. Si te dormís a las 11, que sea siempre a las 11. Repetí siempre tu horario: tenés que respetar tu cronotipo. El cuarto punto es la calidad del descanso. Hoy en día lo sabés con un estudio de sueño. Hay un montón de aparatos que te permiten saber cómo dormir y con eso más o menos te podés acercar a qué tipo de calidad de descanso estás teniendo. Vos podés dormir toda la noche pero tener un sueño superficial que no te ayuda, no te hace bien, o dormir toda la noche con buena calidad de descanso y eso, por supuesto que va a ser más beneficioso.

—¿Qué te puede arrojar el estudio del sueño?

—Evaluamos la parte neurológica, todos los cables neurológicos para saber en qué etapa de sueño estás. También el electrooculograma, que nos va a ayudar a saber si estás en la etapa REM o no, que es una de las etapas más importantes para saber si se mueven los ojos o no, la etapa en la cual más probablemente estés soñando. Sabemos si tenés movimiento de la mandíbula para saber si bruxás o no. Vemos la variación cardiológica para saber qué impacto está teniendo. Vemos si estás respirando bien o no y si tiene estas apneas del sueño. Ponemos sensores en las piernas para saber si la persona tiene el síndrome de piernas inquietas. El oxímetro de pulso, para ver si te baja el oxígeno. Cuando empezás a calcular uno con el otro averiguás muchas cosas y determinás un montón de patologías distintas.

—¿En cuánto tiempo se puede ordenar el sueño?

—Comparo siempre esto con la nutrición: no es lo mismo si a vos te sobran dos kilos que si te sobran 100. Obviamente, vas a tardar más tiempo en ponerte en cartera de tiempo. Depende mucho de lo que hagas. Si la persona viene y quiere una pastilla para dormir, yo prácticamente no le doy a nadie pastillas para dormir porque no le hacen bien al descanso. Pero si hoy realmente estás dispuesto a hacer un gran cambio en tu vida y priorizás el descanso sobre otras cosas, si estás con amigos y querés tomar unas cervezas, tenés que decir que “no”, y poder disfrutar a pesar de no tomar alcohol. Podés empezar con no tomar más café a partir del mediodía. Si estás dispuesto a hacer un esfuerzo, se puede acelerar muchísimo la recuperación. Depende mucho del punto de partida, pero casi todas las personas pueden recuperar, sin ningún tipo de pastilla, una buena calidad de sueño y de descanso. Acá dejamos afuera a los que tienen una patología muy severa o psiquiátrica.

—Muchas personas piensan que un vino antes de dormir, relaja.

—Sí, relaja, pero no es conveniente para el descanso. La relajación muscular aumenta muchísimo los ronquidos, entonces, cuando tomás alcohol te relaja muscularmente y eso impacta directamente en el aumento del ronquido y apnea. No es bueno el alcohol para dormir. Favaloro decía que había que tomar una copita de vino, pero tomala al mediodía, no la tomes a la noche porque no te hace bien al descanso.

—¿Hay algún lugar óptimo en la habitación para colocar la cama?

—Desde las épocas de las cavernas nosotros dormíamos ahí porque no te podías trasladar de noche, no podíamos salir a cazar, y obviamente estás expuesto a las inclemencias climáticas. Ahora, si hoy en día vos te metieras a cuidarte de los depredadores para que no te coman, ¿dónde te meterías en la caverna? ¿En la puerta o en el fondo? Si te pones en el fondo, ¿te pondrías de espalda a la puerta o mirando la puerta? Mirando la puerta es como tenés que dormir, en el fondo de la habitación. Y cuando te incorporás a la cama, tenés que poder ver la entrada y salida. Eso te va a dar una sensación de seguridad: que estás en un lugar que te podés fijar quién entra y quién sale.

—¿La almohada?

Tiene que respetar la forma de tu columna. Si ponés una almohada y estás durmiendo de costado, esta tiene que suplir el espacio entre el colchón y mi oreja. Si yo en cambio me puse un almohadón muy grande se me va a torcer el cuello. Si lo puse muy chiquito, también se va a torcer el cuello. Lo mismo si estoy boca arriba: si pongo algo muy grande me va a empujar la cabeza hacia adelante. Cuanto más finita, probablemente mejor. Lo importante es que tengas un apoyo en la parte cervical. Hay unas almohadas que tienen como dos chichones que le dan una forma anatómica; si te fijás, tienen un chichón más grande que el otro. Esto es justamente para cuando dormís boca arriba, la parte bajita vaya en la cervical. Cuando dormís de costado, la girás, y la parte alta va a suplir el espacio que queda. Por eso tiene distintas alturas. Las recomiendo.

—¿Para qué sirve hacer bien la cama?

—Hay un método que se hace en hotelería, en la Armada, en cuerpos relacionados con la seguridad, en hospitales. Es una forma muy prolija, fácil y que la cama queda fuertemente tendida, con lo cual te da una sensación de aplomo. Es lo mismo que trato de buscar con las mantas pesadas, que es la recomendación para un mejor dormir. El hecho de que tengas unas sábanas tirantes te va a ayudar a que te sientas mejor. Además, cuesta mucho más que se desarme, y es ideal para las personas que se mueven mucho.

—¿Cuál es la temperatura ideal que tendría que haber en la habitación?

19 grados. Lo bueno es que tengas lugar en tu colchón y busques espacios fríos cuando los necesites. En una habitación fresca, salís de una ducha caliente, adentro de una cama que está bien fresca, y te tapás con algo bien pesado. Cuando tu cuerpo empieza a sentir algo de calor, va a mover las extremidades para volver a enfriarse. Mientras estés bien de temperatura va a permanecer ahí, y en cuanto vuelva a querer calor, va a volver a girar. A veces pasa con la almohada, que la sentís caliente, la das vuelta y seguís durmiendo. Si te pusiste medias, cuando muevas las piernas para buscar el frío, las medias van a seguir con vos, con lo cual no vas a encontrar baja la temperatura. Por eso no es bueno dormir ni con medias ni con pijama: es mejor sin ropa. Es la mejor manera que tenés de bajar la temperatura.

—¿Tener sexo antes de dormir?

—Las relaciones sexuales generan endorfinas, que son buenas para un buen dormir. La realidad es que si las dos personas que lo están haciendo alcanzan el orgasmo y la eyaculación, les favorece mucho más el descanso. Si no lo hacen, puede ser que incluso les dificulte dormir porque al no haber alcanzado ese clímax, que a veces aparenta ser el final del acto sexual, es como que el cuerpo sigue pidiendo más. Te va a costar más dormirte porque tu cuerpo te está pidiendo lo que todavía no terminaste. Depende mucho de cada pareja. También puede ocurrir que el desempeño corporal sea peor por las noches. Ya las hormonas del sueño están mucho más arriba y las hormonas del estrés están mucho más abajo. Están preparándose para dormir, y vos le pedís que haga un desempeño físico. En cambio a la mañana, que ya te despertaste, y siempre y cuando hayas dormido bien, tu desempeño va a ser mejor en ese horario. El promedio de las relaciones sexuales es de cinco minutos, con lo cual ese tiempo no te va a hacer mucho problema con respecto a levantar la temperatura corporal, que es enemiga del buen descanso. Si hacés una maratón sexual, seguramente termines en una situación complicada para dormir.

—Se habla mucho de dormir en camas separadas…

—Se le llama sleep divorce. Se duerme mucho mejor. Hay personas que duermen mejor estando con el ser amado, incluso con mascotas. Pero para las personas que necesitan su propio espacio y que el de al lado no te despierte, el sleep divorce es fundamental. En algunos casos camas separadas. Y en otros casos, habitaciones separadas.

—¿Dormir boca arriba o de costado? ¿Qué es lo ideal?

—Si no roncás, puede ser boca arriba o de costado. Si roncás o tenes apneas, de costado. Boca abajo está siempre contraindicado: hace mal a la columna, es incómodo, para el buen descanso no es bueno. Después, hay distintas poses para la zona lumbar, o poner una almohada entre las dos rodillas para que no caiga tanto una rodilla sobre la otra. Hay pequeños detalles que favorecen un buen descanso.

—¿Cómo funciona el anillo que mide el sueño?

—Se llama Oura y tiene un montón de sensores que te dicen cuánto te moviste, las pulsaciones y cuántas horas dormiste. Va sacando una estimación de tu descanso. Te da consciencia de cuánto dormiste, si mucho, si poco, a qué hora te acostás, te levantás, si hacés ejercicio. Te invita a corregir un montón de cosas que a la larga van a priorizar el descanso, y solito vas a ir mejorando la calidad.

—Te invito a que le des un mensaje a la gente para cerrar este Pamlive.

—Se pueden hablar horas de este tema. Todo el mundo tiene o ha tenido noches de insomnio o lo que fuera. Los cambios que uno hace para mejorar tienen que ser paulatinos. Siempre lo comparo con una dieta. Si vas a hacer una dieta restrictiva desde el primer día, vas a tener un efecto rebote dificilísimo. Si en cambio elegís un estilo de vida más sano, va a ser mucho más fácil, vas a poder llevar adelante una vida mucho más alegre. El COVID existe, y por más que durmamos ocho horas no lo vamos a poder cambiar, pero vas a tomar las cosas distintas.

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