“Él fue diseñado para obedecer, yo no”: hija de Elon Musk destrozó robots parodias de Tesla en una nueva campaña de moda

La producción audiovisual muestra a la joven practicando golf, paseando la máquina y enfrentando sus fallos mientras cuestiona la idea de que las herramientas digitales deben cumplir cada orden

Elon Musk y su hija Vivian Jenna Wilson
Qué dijo Vivian Wilson sobre Elon Musk en la nueva campaña - (REUTERS/Instagram)
Guardar

Vivian Wilson protagoniza la campaña Born to Disobey de Desigual con una secuencia en la que golpea, arrastra y utiliza como objeto a un robot de apariencia similar a los humanoides de Tesla. La hija distanciada de Elon Musk acompaña las imágenes con una frase que resume el mensaje de la pieza: “Él fue diseñado para obedecer, yo no”.

La campaña sitúa a la joven de 22 años frente a una representación de la IA y la robótica que remite al universo empresarial de su padre. Aunque se trata de una promoción de moda, el video utiliza esa relación para abordar asuntos como autonomía, obediencia y control tecnológico, en medio de la exposición pública que ha tenido Wilson desde su ruptura familiar.

PUBLICIDAD

Vivian Wilson cuestiona el control tecnológico con una campaña de moda - crédito captura de pantalla Desigual/YouTube
Vivian Wilson cuestiona el control tecnológico con una campaña de moda - crédito captura de pantalla Desigual/YouTube

Vivian Wilson se burla de los robots de Tesla

Desigual presentó la campaña con la intención de plantear que la rebelión actual puede consistir en negarse a formar parte de un sistema. La producción está dirigida por PSG, el colectivo formado por Yukihiro “Sho” Shoda, Pau López y Gerardo del Hierro, antes conocido como TURBO.

En una de las secuencias, Wilson usa el robot como soporte para practicar golf, lo lleva con una correa y trata de enseñarle a pronunciar el nombre de la marca. La máquina se avería de manera repetida, lo que lleva a la protagonista a decir: “Hay cosas que no están hechas para arreglarse”.

PUBLICIDAD

La campaña no identifica al robot como un producto de Tesla, pero sus rasgos visuales remiten a los humanoides que desarrolla la compañía del magnate sudafricano. Esa asociación convierte la pieza en una crítica simbólica a la idea de que la tecnología debe responder de forma automática a las órdenes de quien la controla.

La incómoda reacción de Vivian Wilson, la hija de Elon Musk a la que repudia por ser trans, cuando la prensa española le pregunta por su padre en Ibiza (EFE)
La modelo utiliza un androide de rasgos semejantes a los desarrollados por Tesla para abordar la autonomía, el control y su distancia pública respecto de Elon Musk - (EFE)

La relación con Elon Musk permanece distante

Vivian Wilson se declaró transgénero en 2020 y, dos años después, cambió legalmente su nombre. En ese trámite dejó de utilizar el apellido Musk y adoptó Wilson, el apellido de su madre, Justine Wilson. También expresó que no quería mantener vínculo con su padre.

La distancia entre ambos se profundizó por las declaraciones de Musk sobre identidad de género y políticas de inclusión trans. Mientras el empresario ha difundido críticas sobre estos asuntos, Vivian se ha consolidado como una figura pública dentro de la comunidad LGTBIQ+ y ha construido una presencia propia en redes sociales, campañas y pasarelas.

En una entrevista reciente con Cosmopolitan, Wilson afirmó que la relación con su padre “es parte de mi historia, pero no define mi futuro”. También habló sobre haber crecido en una familia con grandes recursos económicos y sobre la forma en que el dinero puede transformar a las personas.

La modelo cuestionó la relación entre riqueza y poder

Wilson ha explicado que vio de cerca cómo el deseo de acumular poder puede afectar a una persona. “Lograr eso y querer más es un ciclo interminable de codicia y gula”, afirmó. Para la joven, el temor a convertirse en alguien distinto forma parte de una preocupación personal que aparece reflejada en su proyección pública.

Ashley St. Clair, madre de uno de los hijos de Elon Musk, cuestionó la influencia del empresario y rechazó un acuerdo de confidencialidad relacionado con su relación y su hijo - REUTERS/Yves Herman
Ashley St. Clair, madre de uno de los hijos de Elon Musk, cuestionó la influencia del empresario y rechazó un acuerdo de confidencialidad relacionado con su relación y su hijo - REUTERS/Yves Herman

La elección de Desigual la ubica en una campaña que no presenta la tecnología como un enemigo abstracto. El robot funciona como una figura que cumple órdenes, falla y carece de autonomía. Frente a él, Wilson plantea una posición de resistencia que conecta con su propia decisión de apartarse del apellido y la influencia de Musk.

El documental sobre Musk reaviva otros conflictos familiares

La campaña coincide con la atención generada por Musk, el documental de Alex Gibney que tendrá una proyección especial en el Festival Internacional de Cine de Venecia y llegará el 16 de octubre de 2026. La producción revisa el poder empresarial, político y tecnológico del dueño de Tesla, SpaceX y X.

Entre los testimonios figura Ashley St. Clair, madre de uno de los hijos de Musk. Ella afirmó que rechazó una oferta de 40 millones de dólares, más pagos mensuales de 100.000 dólares, para firmar un acuerdo de confidencialidad sobre su relación y el hijo que tuvieron en 2024.

St. Clair también cuestionó la actividad de X y sostuvo que la plataforma fomenta una división deliberada con consecuencias fuera de internet. Sus palabras, sumadas al mensaje de Vivian Wilson en la campaña de Desigual, muestran cómo las disputas alrededor de Musk trascienden sus empresas y alcanzan su vida familiar, su discurso público y la influencia de sus plataformas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD