El misterio de los agujeros en los enchufes: para qué sirven realmente estos orificios

Estos orificios aseguran que la clavija se mantenga firme en el tomacorriente, disminuyendo la posibilidad de que se desconecte accidentalmente

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Los orificios en las clavijas
Los orificios en las clavijas permiten que el enchufe quede mejor sujeto dentro del tomacorriente. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Todos los enchufes llevan dos agujeros en sus clavijas metálicas, lo que puede despertar curiosidad: ¿para qué sirven estos orificios? Aquí te ayudamos a resolver ese misterio.

Estos agujeros permiten que la clavija quede mejor sujeta dentro del tomacorriente, reduciendo el riesgo de desconexiones accidentales que podrían interrumpir el funcionamiento de los dispositivos o provocar fallas eléctricas.

El origen de este diseño se remonta a 1904, cuando el inventor estadounidense Harvey Hubbell II desarrolló uno de los primeros enchufes desmontables.

Harvey Hubbell II introdujo los
Harvey Hubbell II introdujo los orificios en 1904 para facilitar la conexión sin manipular cables. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Su propuesta buscaba facilitar la conexión y desconexión de aparatos eléctricos sin necesidad de manipular cables directamente, lo que en esa época representó un avance importante en materia de seguridad.

Los orificios formaban parte del mecanismo que permitía fijar la clavija con mayor firmeza en la toma de corriente.

La existencia de estos orificios evidencia cómo detalles del diseño industrial, aunque poco notados, cumplen roles fundamentales. Lo que podría parecer un aspecto insignificante es en realidad un componente clave para la seguridad, la producción eficiente y la compatibilidad de innumerables dispositivos eléctricos a nivel global.

De este modo, cada vez que se enchufa un dispositivo, esos pequeños agujeros siguen cumpliendo la función para la que fueron ideados hace más de un siglo: garantizar una conexión eléctrica estable y segura en el día a día.

Un enchufe bien conectado previene
Un enchufe bien conectado previene cortocircuitos y garantiza un suministro estable. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Cómo son los tomacorrientes por dentro

Los tomacorrientes, también conocidos como tomas de corriente o enchufes de pared, son dispositivos diseñados para conectar aparatos eléctricos a la red eléctrica de manera segura y eficiente.

Por dentro, un tomacorriente está compuesto por contactos metálicos que reciben las clavijas del enchufe y permiten el paso de la corriente eléctrica.

Estos contactos están alojados en una carcasa aislante, normalmente de plástico, que evita el contacto directo con las partes energizadas y protege contra descargas eléctricas.

Cuando se inserta un enchufe, las clavijas metálicas hacen contacto firme con los resortes o lengüetas internas del tomacorriente. Los orificios en las clavijas de los enchufes cumplen un papel fundamental en este proceso.

No manipular los tomacorrientes con
No manipular los tomacorrientes con las manos mojadas reduce el riesgo de accidentes domésticos. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Por un lado, permiten que los resortes internos del tomacorriente se enganchen en los orificios, asegurando que el enchufe quede bien sujeto y evitando que se desconecte accidentalmente. Esta fijación firme es crucial para la seguridad, ya que previene cortocircuitos y garantiza una transmisión estable de electricidad.

Además, algunos tomacorrientes cuentan con mecanismos de bloqueo que solo permiten la entrada de clavijas con orificios, lo que añade una capa extra de protección. Así, los orificios en los enchufes ayudan a mejorar la seguridad y la eficiencia en el uso cotidiano de la energía eléctrica en hogares y oficinas.

Cómo cuidar los tomacorrientes en casa para no tener accidentes

Para evitar accidentes eléctricos en el hogar, es fundamental cuidar adecuadamente los tomacorrientes.

Un enchufe bien conectado previene
Un enchufe bien conectado previene cortocircuitos y garantiza un suministro estable. (Imagen Ilustrativa Infobae)

En primer lugar, nunca sobrecargues un solo tomacorriente conectando varios dispositivos de alto consumo a la vez, ya que esto puede provocar recalentamiento y aumentar el riesgo de incendio. Utiliza regletas o extensiones solo cuando sea necesario y siempre verifica que estén en buen estado.

Es importante revisar periódicamente el estado de los tomacorrientes. Si notas que alguno está flojo, presenta chispas, calor excesivo o marcas de quemaduras, reemplázalo de inmediato con la ayuda de un electricista profesional.

Usar protectores en los enchufes
Usar protectores en los enchufes ayuda a evitar accidentes eléctricos en casas con niños. (Imagen Ilustrativa Infobae)

Evita manipular los tomacorrientes con las manos mojadas y manténlos fuera del alcance de los niños, usando protectores de seguridad si hay menores en casa.

No introduzcas objetos metálicos en los tomacorrientes y asegúrate de que los enchufes encajen correctamente y no queden sueltos. Cuando limpies cerca de ellos, desconecta los aparatos y seca bien la zona para evitar humedad.

Por último, ante cualquier señal de mal funcionamiento, como ruidos extraños o cortes de energía, apaga la corriente desde el tablero general y consulta a un especialista. La prevención y el mantenimiento regular son las mejores formas de evitar accidentes eléctricos en casa.